<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897</id><updated>2011-11-03T03:55:12.541+01:00</updated><category term='Sinopsis'/><category term='Hst sanguinelli'/><category term='Hst Abri'/><category term='Ojos verdes'/><category term='Anuncios vendetta'/><category term='Blues del poeta'/><category term='Buffon des Plantes'/><category term='Relatos vendetta server 5'/><category term='Anuncios varios'/><category term='Anuncios novelas'/><category term='Relato corto: El carmesí del espejo'/><category term='Archivo'/><category term='Patata valiente'/><category term='Martin el estudiante disecado de biblioteca'/><title type='text'>La recirterie</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>61</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-3411491146142076023</id><published>2011-03-25T20:23:00.002+01:00</published><updated>2011-03-25T20:40:02.600+01:00</updated><title type='text'>Ojos verdes</title><content type='html'>Agradecer a todos los pesados y pesadas que creen en la novela, y que intentan que sea algo más que una serie de personajes que compartir en una tarde de café, o una cena ligera. Parece ser que el señor Marcos Carabal tiene más ánimo que el autor (sabida es su cabezonería), y no hay dia que me ponga en el estudio a revisar cosas de Martin o de Carpintero de Ribera (si, primera noticia de la tercera en discordia), sin que vea el mogollón de ojos verdes y los cuadernos de tapa oscura. Los dibujos y todas las críticas guardadas sobre ella, y la sensación de tener que dar el final a algo que se alarga demasiado.Pero, sinceramente, no quiero...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quienes conocéis el inicio de todas las historias y habéis leido las peripecias de Marcos y Natalia, podéisintuir q es un proyecto bastante más grande que el de Martin (si comparas 5 años que lleva en marcha ojos verdes con los 5 meses que costó la del estudiante disecado, puedes hacerte una idea), y eso trae consigo mucha documentación, releer, reescribir, retocar una y otra vez. Puedes leer una frase en la que se haya invertido media hora sumando diferentes ratos. Y bueno, digamos que no quiero lanzarla asi como asi. (hay una persona que ha visto hasta el último capítulo en plan borrador, asi que existir, existe...) Pero.... pero que si, que dentro de nada posiblemente no haya vuelta atrás y vaya a costar encontrar tiempo de inspiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien la quiera la novela entera, que la pida por privado. Lo que hay escrito no tengo ya problemas en enseñarlo. Lo que queda por escribir, hasta el día que vaya a Madrid a elegir plaza, tiene de plazo (valga la redundancia y rebuznancia) para escribirse. Ni un día más, ni menos.&lt;br /&gt;Y quien se la sude, que sepa que el que avisa no es traidor, tengo mucha confianza (la cual no suelo mostrar publicamente) en esta historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un saludo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-3411491146142076023?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/3411491146142076023/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=3411491146142076023' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/3411491146142076023'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/3411491146142076023'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2011/03/ojos-verdes.html' title='Ojos verdes'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-3147197238125293438</id><published>2011-03-01T15:55:00.004+01:00</published><updated>2011-03-01T16:04:48.893+01:00</updated><title type='text'>Noticias de Martin</title><content type='html'>Bueno deciros que hace tiempo que Martin también está registrado en la propiedad intelectual, y que tras terminar la edición limitada de ser distribuida el segundo borrador ha arrancado con más fuerza si cabe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es peliagudo y bastante más complicado que crear de la nada, ya que lo que persigues es dar una vuelta de tuerca a engranajes teóricamente revisados y establecidos. Pero bien, estoy imvirtiendo tiempo en ello, y disfrutando que es lo importante. Verlo desde arriba me hace percibir todo de forma mucho más global que cuando estás creando a pie de historia. En este segundo ejemplo los personajes son los que ponen trampas al autor, y muchos de ellos tienen una fuerza que puede desviar la historia de sus cauces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegados a este punto tranquilizar a los lectores del primer borrador con que el día 6 está bastante cambiado. Digamos que se ha hecho más liviano (sacrificando un poco de teatralidad y abstracción), por un lenguaje más sencillo y continuista de lo que anteriormente se puede leer en el libro. Aunque no ha perdido su esencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure sigue ganando protagonismo, y se ha eliminado una escena que un par de vosotros me habéis hecho ver que era innecesaria y añadía confusión. (aquí solo puedo disculparme, ya que no es fácil muchas veces estar viviendo con ellos momentos de tanta tensión y obviar el impacto que ciertas decisiones pueden tener en el lector). Asi que está más depuradito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo este rollo para deciros que en un par de días (antes del fin de semana seguro) ya está el segundo borrador. Quien lo quiera, que lo pida y lo envió por mail.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias!!! Un saludo!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-3147197238125293438?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/3147197238125293438/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=3147197238125293438' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/3147197238125293438'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/3147197238125293438'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2011/03/noticias-de-martin.html' title='Noticias de Martin'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-1936893651421940920</id><published>2011-02-09T02:28:00.001+01:00</published><updated>2011-02-09T02:28:46.767+01:00</updated><title type='text'>Entropía Energía</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;p&gt;&lt;p&gt;&lt;p&gt;Bueno, suelo dejar mensajes que mi yo del futuro lea. Por casualidad he caído en el de Entropía.&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Esto pensaba hace justo 2 años:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Digamos que me pierdo entre la entropia. Un sin fín de miradas capaces de empujarme a un nuevo caos me rodean.... Distraído, intento no formar parte de su plan macabro para arrastrarme lejos de mi propio control. Y, sin quererlo, al intentar evitarlas, estoy cambiando la trayectoria de todos aquellos que buscan evitarme a mi también, generando una suma de pequeñas situaciones caóticas secundarias a mi determinación.&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así pues, parece ser que lo mejor es dejarse chocar y chocar y chocar y chocar.... con la seguridad de que posiblemente, el choque que nos aparte del caos, llegará más por el azar de más de un golpeo, que por la huída hacia adelante que consite el querer llevar el control de "tu realidad".&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Dicho esto, choquemos ^^.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;----------------------------&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ayer mismo (vuelta a la realidad) hacía esta misma reflexión.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;------------------------------------------&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Otra reflexión:&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se que es normal entre los bloggers el jugar a sacar a relucir sensaciones, pensamientos y escenas cotidianas que pueden ser adornadas por gente bastante aplicada en la escritura y/o lectura.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Yo no tengo esa facilidad para relatarME, pero si que puedo dejar notas perdidas para que quien piense que son útiles las lea. Ya aviso que ojalá todo el mundo tuviera las fuerzas y/o ganas (lo siento, pero no considero el tiempo un factor determinante ya que conozco a gente que lucha por mantener un blog perdiendo horas de sueño), de enriquecernos con sus impresiones, relatos y/o vivencias.&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Considero más interesante pasarme por los blogs de la gente que conozco, por algunos flickr, fotologs y deviants arts que mirar media hora la televisión. Se que es una opinión presunciosa, ventajista y demagoga; pero es asi de cierto.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y si estas palabras las lee alguien que dudaba en qué hacer, mi experiencia personal es que te aporta mucho más tener varias charlas invisibles con gente inquieta y de mente despierta (hojeando sus proyectos y sus impresiones), ver algún corto o videoclip de alguno de sus enlaces, o simplemente alentar a que sigan manteniendo con vida sus blogs... que lo que puedas sacar de anónimos y pintorescos descerebrados EEG plano que ocupan parte del tan valioso tiempo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Se que es un mundo desconocido para muchos (lo cual me gustaría decir que me sorprende, pero es lógico... es bastante incómodo leerte una parrafada, o intentar empatizar con algo que sabes importante para alguien si tu no estás predispuesto), pero yo os animo a intentarlo. A preguntar o rebuscar entre páginas de vuestros amigos y agregarlas a favoritos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;A cualquiera le da más que lo que puedas perder pasando la publicidad o viendo avete tu a saber que estupideces se dicen en la caja tonta.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Es una reflexión que dejo para dentro de dos años. A ver que ha cambiado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;.........................................................................&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Last words: Como mi yo del pasado dijo, la entropía es tan impredecible, que se vuelve moldeable. Predisposición a ser entrópico.  &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Predisposición a chocar con todo lo que te rodea, y si has de chocar mucho con una persona, carrera, proyecto... ten claro que sólo aumentas la energía que se liberará más adelante. Y en cualquier intereacción no hay nada mejor que la energía.&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Así que dos palabras para dentro de dos años.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Entropía  Energía&lt;/p&gt;&lt;p&gt; &lt;/p&gt;&lt;p&gt;Bona nit gentuza =)&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-1936893651421940920?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/1936893651421940920/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=1936893651421940920' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/1936893651421940920'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/1936893651421940920'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2011/02/entropia-energia.html' title='Entropía Energía'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-7346413194996995218</id><published>2011-02-08T19:16:00.004+01:00</published><updated>2011-02-08T21:05:40.537+01:00</updated><title type='text'>William &amp; Wallace... Dos no son multitud (primera parte)</title><content type='html'>La incipiente cabellera oscilaba lentamente con el viento, marcando su perfil cetrino en el horizonte. La perilla perfectamente recortada se ajustaba a su gesto de preocupación. El sombrero de ala ancha bien calado, y las botas de vaquero por montera.&lt;br /&gt;Un personaje anacrónico y anácroto, veía con serenidad como la tarde caía en el embarcadero de Ruginesti, a orillas del lago Izvorul Muntelui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría engañaros, y deciros que Rumanía Central es uno de los parajes más bellos del planeta, pero sinceramente, era una soberana miércoles. (En Rumano, miércoles= mierda)&lt;br /&gt;Días aburridos pintados de verde oscuro, seguían a otros tan grises como el dicromato potásico. Los árboles quedaban en grupos de cinco o seis, aquí y allá. Pero poca cosa, casual. De vez en cuando una vaca, o media carretera, que se esforzaban por edulcorar la sosería supina del lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y allí estaba, apartado de cualquier esperanza de entablar contacto con la sociedad, un exmilitar amante de la literatura llamado Juan Carlos Rodríguez Gimeno. A sus treinta y tres años, vivía una fuerte crisis de identidad, que sabía sólo iba a poder superar cuando sobrepasase la edad de Cristo. Todavía faltaban unos meses para cumplir los 34, y su largo peregrinaje, iniciado un día como otro en el que pensó que podía ser Jesús de Nazaret; le había llevado hasta la pequeña aldea del lago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En unas semanas había aprendido el dialecto local, cazado el primer mapache nigeriano y dominado la receta de testículos de cabra. (en la que la dificultad residía en la falta de los mismos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, nuestro héroe era un ganador (otra de las razones que apoyaba su posible destino de Mesías), hábil aceitunero y feroz buscador de piedras grises. Rocas sin característica alguna. De esas que sólo con dar dos pasos te encuentras miles. De las que llegas a exclamar: "Oh Dios cuánta roca joder, oh por favor, ya está bien". Exactamente de ese tipo de mineral. Incluso les ponía nombre a cada una de ellas.&lt;br /&gt;"Oh, hola sombrero setecientos cuarenta y ocho Stevens... ¿cómo está la familia?" ´(Setecientos cuarenta y ocho Stevens era una piedrecita que estaba pasando un mal momento, ya que su madre parecía estar degenerando en gravilla, y no encontraban la cura).&lt;br /&gt;Conocía a más de un millón de pequeñas rocas, y recordaba todos sus nombres. Otra habilidad digna de entonar un "pater nostri que en los cielos te encontri".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los lugareños intentaron reconvertirle al palmismo (culto consistente en aplaudir cada vez que querían pedir algo a Dios), pero comprometido como estaba con su posible futura misión, decidió seguir observando con indiferencia la estúpida letanía de gente aplaudiendo a un lado y a otro.&lt;br /&gt;Mas no se podía decir que no estuviera integrado. Vivía en unos maderos cerca de las pequeñas canoas que flotaban como hojas secas en un charco sin agua. Y hacia ellos se retiraba, después de no haber pescado ni medio lémur inglés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin duda era una época difícil para esperar a que Dios decidiese darle una señal, y más en aquel paraje perdido de su misma mano. Barro, matojos, y la compañía de Horóscopo treinta y cinco marfil y Bibiana sesenta de Madagascar (dos de sus rocas favoritas), era todo lo que tenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminó de avivar el fuego tal y como le habían enseñado en el ejército (lanzando a su interior tres ejemplares del diario de Ana Frank), y se dejó caer en el frío suelo, tapándose con los maderos que tan poco le cobijaban. Reposó la cabeza sobre hojas de sauco, y comenzó a discutir con sus acompañantes, deseando que le asaltase el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos: Bibiana, hoy estás especialmente hermosa.- suspiró.- Me recuerdas a una prostituta tailandesa que conocí en San Petersburgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibiana 60: ....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos: ¡Lo sé lo sé Horóscopo! - murmuró por lo bajo.- Estúpido celoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horóscopo 35: .....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: ¡Ah claro! ¿¡Ahora es culpa mía que tu mujer vista como una puta!?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibiana 60: ....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horóscopo 35: .....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: De verdad, no sé como os soportáis. ¡Vuestra relación está basada en una mentira! - les lanzó cenizas todavía calientes.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibiana 60: ....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horóscopo 35: .....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: ¿Os pensáis que no os escucho cuchichear en silencio? -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibiana 60: ....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horóscopo 35: .....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: No sois ni la mitad de agradables que cabellera de mapache sesenta y cuatro Johnson y luna llena mil siete. - miró al cielo - Ellos si que eran una pareja con quienes discutir de las lindezas de la vida cotidiana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibiana 60: ....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: ¡¿Cómo?! -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibiana 60: ....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: ¡No, no! ¡Repite eso ahora mismo! - se había levantado colérico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibiana 60: ....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: Tu mujer tiene mas huestes que tu, Horóscopo. (En Rumano, hueste= huevos). -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horóscopo 35: .....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: Mira Bibiana, conozco a un par de pizarras de buena familia que podrían interesarte.- reflexionó.- Eso sí, deberías ir más recatada.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibiana 60: ....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: ¿Hablas en serio? -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bibiana 60: ....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Juan Carlos se le iluminó la mirada. Se acercó distraídamente a las dos piedras, y con un movimiento brusco, se hizo con una de ellas y la lanzo lejos en el mar mientras gritaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: ¡Siiiiiiii! ¡JAJAJAJAJA! ¡Hasta luego Horóscopo! - abría los brazos mirando al horizonte sobre el que caía la luna.- ¡Ahora los renacuajos te usarán como pista de patinaje! ¡La más baja humillación posible!- al tiempo que se jactaba del final de su conocido mineral, un par de ancianas aplaudían en silencio en sus casas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horóscopo 35: .....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: ¡Oh! ¿¡Qué haces aquí!?- se agarró la cabellera asustado .- Entonces... ¡Bibiana! -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horóscopo 35: .....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: Si te soy sincero me alegro de haberla lanzado. Nos iba a dar problemas.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horóscopo 35: ....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: ¡Joder y yo también la amaba! -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Horóscopo 35: .....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: No pienso hacer nada. Ve tu mismo a buscarla .- dicho lo cual se volvió a tumbar y cerró los ojos, intentando conciliar el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A unos metros, una roca permanecía invariable ante las acusaciones del hombre. La misma pose que los últimos dos meses. Horóscopo 35 de marfil era un fiel conversador.&lt;br /&gt;Finalmente, JC cayó en un estado de sueño ligero, mezcla de arrepentimiento por Bibiana y preocupación por como amanecería para Horóscopo sin ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche avanzó sin demasiada prisa. Sacando animales del bosque de sus hogares, organizando redadas de cereales y limpiando con rocío a todo aquel que hubiera humidificado sus mejillas antes de acostarse. Llegada la madrugada, Horóscopo 50 impactó sorpresivo sobre uno de los tablones que cubrían al vaquero. Éste dio un respingo, y adoptó la pose "ataque nocturno felino tuerto", que en tantas ocasiones le había salvado la vida. Un hombre le miraba con curiosidad, con el gran lago a sus espaldas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desconocido lanza piedras a tablones: Hola. Vengo a salvarte.- pensó con detenimiento sus palabras, mientras JC lo admiraba en silencio.- Mi nombre es Jesús. Jesús Valle Conrado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-7346413194996995218?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/7346413194996995218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=7346413194996995218' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/7346413194996995218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/7346413194996995218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2011/02/william-wallacedos-no-son-multitud.html' title='William &amp; Wallace... Dos no son multitud (primera parte)'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-9159742158348509656</id><published>2011-02-04T21:14:00.002+01:00</published><updated>2011-02-04T23:42:10.007+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Martin el estudiante disecado de biblioteca'/><title type='text'>Martin, el estudiante disecado de biblioteca, dia 5 parte 2 de 2</title><content type='html'>&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;La tarde avanzaba ajena a las vidas de los estudiantes. Impertérrita, desplazaba los segundos, minutos y horas, alrededor de una estrella que se quería consumir. Aburrimiento generalizado, sonido de hojas volteándose, alguna garganta inflamada reclamando protagonismo, y bolígrafos rodando por las frías mesas. Pero poco más. Hasta el cerebro de un participante en un reality show, tenía más actividad que el interior de la biblioteca aquella tarde. Exageración anotada y revisada. Crítica destructiva necesaria. Licencia expedida.&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;&lt;/span&gt;Aure contemplaba con recelo lo poco que se movía cerca de él y de Martin. No dejaba de pensar en la revelación que había hecho Sonia, poniendo en peligro al pobre estudiante disecado. No se permitía sentirse culpable, aunque en el fondo sabía que parte de culpa le pertenecía. Habían alterado todo aquello que antes era inmóvil, sencillo y rutinario. Siempre había consecuencias. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;&lt;/span&gt;Sonia había despertado con la conciencia martilleándole también. Prefería no haber escuchado nada. Querría estar al lado de Aure y Martin, y esperar que los acontecimientos lo pusieran todo en su sitio, como siempre había hecho. Esperar. Observar una derrota tras otra. Pero sin arriesgarse a perder. Cuando lo hacías, siempre había consecuencias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;&lt;/span&gt;Lorena añoraba al bibliotecario. No sabía ni el cómo, ni el porqué. Un flechazo adornado con las dosis justas de heroísmo y locura, la habían cautivado. No quería reconocerlo, pero era la primera vez que se exponía a poder enamorarse. Y por muy vieja que se fuera, tras tal insensatez, siempre había consecuencias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;&lt;/span&gt;Luis Eduardo miraba el techo. El cuello comenzó a dolerle y movió las cervicales de un lado a otro esperando aliviarse. En el giro hacia la derecha, vio como un lápiz pedía auxilio en el suelo. Se agachó para rescatarlo, y al volver la cabeza, vio las partes íntimas de una compañera de proporciones hípicas. Y épicas. Ese era el riesgo de mirar el techo, siempre había consecuencias.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;&lt;/span&gt;Paris vino a romper el frenesí de actividad. Llevaba tiempo pensando en cómo volver a abordar a Aure. Necesitaba que de una vez entrara en razón, y si no actuaba pronto, la situación pasaría a no tener retorno. Vio como Rex y su amigo admiraban las maravillas del nuevo portátil, y supo que no advertirían su ausencia. No obstante, se levantó como lo haría una hoja con el viento. En pocos segundos estaba frente al sorprendido chico de gorro rojo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: Tenemos que hablar.-&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;Luis Eduardo seguía girando la cabeza observando las diferentes esquinas del techo. Lorena ponía un oído en la conversación, pero sin dejar de lado su aventura. Sonia caía dormida.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¿Por qué?- había esperado este momento toda la mañana.- ¿Rex no es lo suficientemente hombre para empollar una bola de ciprés? – es lo mejor que se le había ocurrido tras pensarlo detenidamente. Ciertamente, estaba muy preocupado por Martin como para ser ingenioso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: ¿Cuándo vas a hablarme en serio?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Siempre lo hago.- se sintió ofendido.- De hecho, esta es &lt;strong&gt;TODA&lt;/strong&gt; mi seriedad. – señaló una pelusilla de su gorro rojo y se la comió.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: Pues hablemos tu idioma.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¿Cómo?-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: ¿Qué pensarías si te dijera que un mapache sin pinturas de guerra no puede establecer tácticas de campo por la falta de pulgares?- el tono de la interrogación fue decayendo, demostrando que no tenía la más remota idea de que estaba diciendo. Sin embargo, y para sorpresa de la mujer, hizo su efecto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Que hablase con los castores. Son grandes estrategas, y unidos bajo la misma bandera, temibles-. Contestó con la mayor franqueza que pudo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: Resulta que los castores tienen un líder muy orgulloso. Comedor de abedul y nadador de deltas vírgenes.- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Entiendo… Suele ocurrir con los castores, que de forma cíclica, llegan al poder&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;personajes demasiado orgullosos. – Se paró para reflexionar.- La virtud está en encontrar que motiva su ego. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: Pensé que mantener la presa sin fisuras era suficiente para cualquier castor…- se daba un respiro, necesitaba acostumbrarse a aquello.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Para el australiano sí. El suizo, sin embargo, recela de cualquier orilla que no haya transitado. Y ya no hablemos del eslovaco…-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: ¿Es sobaco?-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Es axila.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: ¡Ah! Menos mal…-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: … - perdía la esperanza de llegar a conseguir algo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¡No obstante!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: ¿Qué?-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¿Cuáles son las motivaciones del mapache?- parecía tener una idea preclara de lo que quería decirle la chica. Ésta supo que tenía que afinar con la respuesta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: Ocultarse para encontrar la puerta trasera del cubículo de serpientes.- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¡Serpientes! ¡Sabía que hablábamos de ellas! –&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Estaba claro.- seguía girando la cabeza.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Pero quería asegurarme.- miró algo contrariado al chico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Bueno, a mí me lo ha chivado Martin. Pero me daba vergüenza que se me notase.- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-bidi-font-style: italic; mso-bidi-: minor-latinfont-family:Calibri;color:black;"  &gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Martin: (gesto compungido y pensativo, una larga lista que memorizar por delante).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: Hablando de Martin… - era su oportunidad.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¡Chst! Nunca menciones a las serpientes y cambies de tema. Un viejo manuscrito sobre vudú húngaro nos advierte sobre ello.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Lo estuve leyendo ayer.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¿Y qué tal?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Muy bien, gracias.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: De nada.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: Puede que Martin esté relacionado con las serpientes.- hizo una pausa para enfatizar sus palabras.- Puede que esté en el cubículo.- Aure dio un respingo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Martin está aquí. Mírale que expresión más viva, que brillo en sus ojos.- se convencía tocando el brazo de su compañero.- Está a lo suyo como de costumbre... pero no le veo sufrir el acoso de serpientes. Definitivamente no. – suspiró aliviado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: Pues sí que hay serpientes que quieren sacarlo de &lt;strong&gt;AQUÍ&lt;/strong&gt;.- miró hacia la puerta de la biblioteca, todavía sin cambios. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¿Pero no decías que estaba en el cubículo?-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: Todos lo estamos.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Eso es absurdo. Esto no es un cubículo de serpientes. Mira la cantidad de libros. De todos es sabido el odio que tienen los reptiles por la prosa. – negaba continuamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Y por la poesía. No olvidéis que el arte mayor es una de sus principales frustraciones.- apuntó con algo de untuosidad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Lo desconocía.- quedó pensativo. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Sí, sí. Endecasílabo el reptil que muere por servil. Eso pone en sus tumbas.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Bien pensado, es lógico.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;&lt;/span&gt;Paris no podía soportarlo más. Ni ella misma sabía ya que quería decir. El chico que tanto se vanagloriaba de su recién recuperada amistad con Martin, parecía no estar dispuesto a escuchar toda la verdad. Era cansado y arriesgado enfrentar su relación, con la cuenta atrás que se había detonado el día anterior. Había que dejarse de dar rodeos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: Aure, si no hablas con Rex, Martin está perdido.- Luis Eduardo cejó su movimiento, Lorena cerró el libro y Aure pasó a mirarse las manos, avergonzado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: No hablamos el mismo idioma. – suspiró.- Él juega al golf con las pelotas que yo uso para construir universos.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: ¡Nadie sensato habla tu idioma!-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Luis Eduardo, ¿las isobaras son indicadas para la pasta al dente?- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Depende de si las albóndigas están bajo el influjo de un anticiclón.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Ahí lo tienes.- mostró con orgullo a su amigo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: ¡Pero es un descerebrado!- señalaba incrédula al chico de corrector dental bizarro, que había retomado su oscilación contemplativa de todo lo que estaba sobre sus cabezas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: Coincido. –&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Sonia: ¿Qué sucede? – despertaba en los momentos álgidos. Un sexto sentido narcolépsico. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: Sonia, a ti te escucha. Dile que arregle lo sucedido con Rex antes de que ya no haya vuelta a atrás.- las dos mujeres se observaron. Lentamente. Escrupuloso escrutinio de las motivaciones de cada una. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Un silencio travieso pasó a envolverles a todos. El contrapunto de realidad, que quería rescatarse a sí misma del flujo de la discusión. Lorena y Luis Eduardo aguardaban en un segundo plano, visto que Paris había recurrido a su última esperanza de conseguir un acuerdo. La pirata sin embargo, acaparaba el protagonismo. Sabía la verdad sobre Martin, y también entendía que Aure no quisiera verla. De hecho, era demasiada responsabilidad para ella. Un sueño terrible la asaltó, y en pocos segundos dejaba de ser una baza para Paris.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: Oh joder. –&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: La has presionado mucho. Su mente es frágil, necesita descansar.- se levantó y acarició con dulzura el pelo de Sonia. Un ligero remordimiento recorrió a Paris, que decidió negarlo gritándole.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: ¡Desisto! ¡Tienes lo que queda de tarde para despedirte de Martin! – no esperó réplica alguna. Su figura se balanceaba graciosa mientras se alejaba de la escena. Aure se separó unos metros de la corsaria, en un vago intento de detener a Paris. Demasiado tarde, demasiado orgullo. Volvió a su asiento, bastante confuso y preocupado por Martin.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;El día quería llegar a su fin, mostrando el incesante goteo de alumnos que abandonaban las salas. Las estanterías vaciándose y Gertrudator haciendo lo pertinente con el cargador. Hoy todavía no había mutilado a nadie. Una mala racha.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena no dejaba de darle vueltas al conflicto en el que la tenían inmersa. Su tranquilidad pintada de gran cetáceo albino, la devoraba y la asfixiaba en una pequeña isla instalada en el estómago de sus novelas. Sabía que era un viaje sin retorno, el dejar entrar al anhelo al mismo nivel que el resto de decisiones conscientes. Pero no podía olvidar a JC. Su única forma de recuperarlo era protegiendo a Martin. Tenía que actuar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: Veo lo poco que aprecias a tu amigo.- Aure cada vez estaba más apesadumbrado. Perdido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: A usted que más le da.- en el fondo, la niña vieja sabía que tenía razón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: A ti te gusta esta chica con la que discutiste. ¿Me equivoco?-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¿Puede volver a la lectura? No sé a dónde pretende llegar.- No iba a permitir que le molestasen más, y menos de forma gratuita.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: No, gracias a vosotros no puedo volver a mis libros. Ojalá pudiera.- reflexionó sobre la carga de sus palabras.- Pretendo salvar a Martin, hacerle ver a la chica lo equivocada que está con el estúpido de gafas verdes y recuperar a Juan Carlos. ¿Ha quedado meridianamente claro niñato?- Aure recibió la bofetada torciendo el gesto. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Las personas mayores no dicen tacos.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: Vete a la mierda anormal.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: ¡Anormal! – Respiró para no contestar.- Así sólo me llaman en casa, está prohibido que me lo digan fuera… &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;&lt;/span&gt;- una punzada de dolor recorrió a ambos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: Oye, lo siento. Por favor, necesito que los dos colaboréis.- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: ¿Es divertido?- ya había olvidado lo sucedido segundos antes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: Claro que lo es. Es muy divertido. – le guiñó un ojo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: ¡Ohhhhhh! ¿¡Has oído Aure!? – respiraba entrecortadamente.- ¡Es MUY divertido! – Aure hacía como que no les escuchaba. Seguía perdido entre Martin y la larga cabellera rubia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: ¿Y bien?- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: …- tragó saliva y orgullo.- Le escucho.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: Así me gusta.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: ¡Bien! ¡Yo también le escucho! Bueno, aunque no quisiera, como estoy tan cerca la escuchaba igualmente.- puso cara de evidencia. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Eso es lógico, gran puntualización amigo.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Gracias, en ocasiones no controlo mis pensamientos.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: Ya…- se rascó la frente.- Os voy a contar que haremos mañana si pretenden llevarse a Martin. Acercaros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Los dos chicos atendieron confidentes a la niña vieja. Sonia seguía durmiendo, y la biblioteca quedándose sólo con sus asistentes más fieles. La tarde disparaba horas con la velocidad de quien necesita volver a su refugio entre las montañas. Esconderse en el horizonte hasta el día siguiente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Volde se fue el primero, mostrando una sucia sonrisa a la mesa de Martin. Su pelo graso era adornado con un acné rebelde, que poco dejaba a buen recaudo en su rostro. Una sudadera oscura llena de pequeños agujeros (todos menores a tres chinímetros), conjuntaba con el vaquero gastado y las botas raídas. Incluso podría decirse que de él emanaba un hedor a pantano camboyano. Aunque se pueden decir tantas cosas, que es aventurado afirmarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Al poco, Rex aferró la cintura de Paris, mostrándola orgulloso por toda la biblioteca. Su interés por la chica oscilaba dependiendo de con quién estuviera. Ella, parecía no advertirlo, o no querer hacerlo. A la postre, mismo resultado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Pasaron cerca de los chicos como acostumbraban. Altivos y sonrientes. Cualquiera hubiera dicho que ninguna preocupación les azotaba, excepto por el momento en el que Paris vio como Aure le negaba su presencia. Un poco de tristeza para adornar tanta falsa complicidad. Precio justo tras intenso regateo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Esta vez Aure fue el último en abandonar la sala. Lorena y Luis Eduardo habían repasado todo lo comentado, cómplices de nuevo. Sonia marchaba sin entender nada, pero con unas cálidas caricias que su inconsciente si había registrado. Aún podía huir un poco más.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Gertrudator apuntaba con desgana a Aure mientras éste recogía sus pertenencias. El chico de gorro rojo, pensaba en las innumerables ocasiones en las que había fallado a la gente que se preocupaba por él. Veía a Martin como un último bastión al que defender. Se resistía incluso a abandonarlo aquella tarde, pero no estaba en su mano decidir sobre ello. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Dio unos pasos y un ligero gemido le hizo detenerse en seco. Fue un breve “ahhh” que sonó a su espalda. Allí donde solo estaba Martin. Iba a girarse cuando un disparo pasó silbando en sus oídos. Aterrorizado, captó la indirecta y dejó atrás a su compañero disecado de biblioteca. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-9159742158348509656?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/9159742158348509656/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=9159742158348509656' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/9159742158348509656'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/9159742158348509656'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2011/02/martin-el-estudiante-disecado-de_04.html' title='Martin, el estudiante disecado de biblioteca, dia 5 parte 2 de 2'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-3422802711378926791</id><published>2011-02-03T22:24:00.000+01:00</published><updated>2011-02-04T23:42:10.007+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Martin el estudiante disecado de biblioteca'/><title type='text'>Martin, el estudiante disecado de biblioteca, dia 5 parte 1 de 2</title><content type='html'>&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;                &lt;/span&gt;Aure se había levantado más temprano de lo acostumbrado para acercarse a su biblioteca favorita. Aquel edificio en el cual su mejor amigo, el constante y trabajador Martin, le había demostrado el valor de confiar en quiénes te importan.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Un laberinto interminable de libros y aventuras esperándole. Luis Eduardo, Sonia, Lorena y el loco de Juan Carlos, podían transformar cualquier rutina en un canto a la sinrazón.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;El optimismo del que ríe.&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;                &lt;/span&gt;Andaba distraído tocando los setos que quedaban a su derecha, saboreando las texturas del ciprés. Todo era maravilloso. El cielo azul, los coches grises, la acera con el ladrillo naranja al que esquivar de un salto. Insectos bola que jugaban al póquer en la siguiente esquina, con el recelo del artrópodo oscurantista, honrando la memoria de vacas vírgenes Ucranianas. Una señora mayor comprando un helado a su nieto, mientras éste sonreía nata, chocolate y fresa. Incluso los cóndores habían leído un comunicado en prensa, anunciando que habían pasado de ser treinta especímenes, a treinta y tres. Nada podía ocurrir que empeorase aquél día en el que todo eran pies derechos. Hasta que la vio a ella.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;                &lt;/span&gt;Paris andaba cogida del brazo del informático, que parecía haber acentuado todavía más sus rasgos marciales. Desde la distancia, los ángulos de su rostro se volvían líneas obtusas chocando contra la belleza de la chica. Aferrada como un koala sin cerebro al resplandor del eucalipto. No sabía que le molestaba más, si el que ella hubiera preferido a Rex, o que éste no valorase quién le profesaba admiración. Posiblemente fueran ambas cosas. La disyuntiva que le planteaba el amor le conseguía destrozar un ejército de pies derechos.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;                &lt;/span&gt;“Aure ella no ve en ti lo mismo que tu en ella”, lo cual era una obviedad muy molesta como punto de partida. ¿Pienso en qué quiere ella de un chico? No, no me rebajaré hasta ese nivel. ¿Busco como destruir a Rex? Por supuesto.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;¿Sutil o sincero? Lo que me salga en el momento. &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;¿Y Paris qué pensará? Que soy idiota, pero lo piensa igualmente. ¿Debería simplemente olvidarla? Eso es huir, y no sabes hacerlo Aure. ¿Qué haría Martin en tu lugar? Esperar pacientemente. Martin, un hombre sabio. ¿Y mientras tanto Rex disfrutando de ella? Lo siento Martin, pero eso es inadmisible. Rex en sí es inadmisible, nos hace sufrir. ¿Nos? &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;                &lt;/span&gt;Perdido en una de sus muchas discusiones mentales, no había advertido como la pareja había llegado a ponerse a su nivel, dispuestos a entablar una conversación que se advertía fétida. Olía mal sólo con verles las caras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Rex, eres un vacio fragmento de metano que cristaliza en la fosa nasal de un lémur tuberculoso. – sublime. Ambos le miraron más agrios si cabe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Rex: Mira chaval, me das pena. No esperes que te conteste. No VENIMOS a eso. – Paris parecía acompasar sus palabras con un ligero balanceo de cabeza. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: No podrías contestarme. Técnicamente, debería someterme a una lobotomía con un escarabajo del medio oeste americano, para aspirar a mostrar un mínimo interés en ti.- se ajustó el gorro de lana rojo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Rex: Andrea, ¿es necesario que escuche a este tío?- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: Aure, eres muy muy tonto. No creas nos apetece tener que decirte esto, pero te necesitamos. – el informático de gafas verde “Space Invaders” suspiró. Aure les observó algo perplejo. Comprendió que necesitaba tiempo para escucharles, así que agarró una bola de ciprés y se la ofreció.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Toma.- la puso en las manos de Paris. Sintió la piel de la muchacha, y un cortocircuito agarrotó ligeramente sus dedos. – Observadla atentamente, y cuando de ella salga un pollito amarillo me termináis de contar esto de que “me necesitáis”.- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Rex: Te dije que era un idiota.- pasó por su lado chocando el hombro con el del chico, lanzándole al suelo. Andrea parecía agacharse para ayudarle a ponerse en pie.&lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;  &lt;/span&gt;Se paró a unos centímetros de su cara.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Paris: Debes olvidarlo de una vez y colaborar. Martin TE necesita.- dicho lo cual pasó sin mostrar la más mínima calidez. El chico permanecía en el suelo, ridículo y estúpido, sin ganas de pensar si era merecedor de todo aquello. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;                &lt;/span&gt;Quería correr, correr lejos de casa. Correr sólo y sin compañía. Unas pocas palabras acerca de recuerdos, con la cabellera rubia de la mujer, habían sobrado para llenar de hollín su día maravilloso. La única huida posible era la de la biblioteca. Quizás sus amigos hicieran que todo volviera a revertirse. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;                &lt;/span&gt;Apoyó sus brazos en el murete de la derecha, y se incorporó lentamente. A lo lejos, Paris y Rex ya habían girado la esquina que les lanzaba contra el gran edificio de paredes ocre. La mañana seguía brillando con la misma intensidad, los helados derritiéndose con sonrisas y las palomas apoderándose de los coches mal aparcados. Todo exceptuando una larga cabellera rubia era amable. Confiaría pues en su pie derecho, y volvería a andar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;                &lt;/span&gt;Parada a cinco metros de la puerta de la biblioteca, Gertrudator admiraba la cristalera, aferrada a un ariete medieval que le servía de apoyo físico, y moral. Los estudiantes guardaban una distancia prudencial, sabedores de que iba a repetirse el ritual de tantas otras ocasiones. Volde saludaba efusivamente a Rex, sin siquiera reparar en Paris, que los observaba distraída. Luis Eduardo y Sonia todavía no habían llegado. Lorena (la cual en días anteriores había pasado inadvertida para sus ojos), leía Moby Dick por enésima vez apoyada en un viejo banco de metal, ajena a todos los estúpidos que ella pensaba que le rodeaban. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;                &lt;/span&gt;Gertrudator fue cogiendo carrerilla lentamente. De nuevo se lanzó con todo su peso contra las puertas de cristal, impactando el afilado ariete y haciéndolas saltar en mil pedazos. Cuando comprobó que ya estaba abierta su amada biblioteca, pulsó el botón 1 de su teléfono móvil, marcación rápida del cristalero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;                &lt;/span&gt;Todos fueron entrando con la normalidad de quiénes se sienten anónimos al mundo. Linealidad para cubrir asientos libres. Espectadores que trabajaban duro sin querer contaminarse de complicaciones. Completos seres incompletos. O al menos así les veía Aure. Pero no le caían mal, ya que pensaba que en el fondo todos veían su propia aventura llena de personajes incompletos. Y ser secundario de muchas historias, era casi peor que pasar sin ser descubierto. Precisamente uno de estos secundarios le faltaba aquella mañana.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;                &lt;/span&gt;Había caído en la cuenta de que si Gertrudator volvía al trabajo era porque Juan Carlos no estaría con ellos. Quizás la vieja había decidido volver sin más, pero mucho se temía que lo ocurrido el día anterior pudiera tener la culpa de su ausencia. No sabía si alegrarse o entristecerse, ya que el extremo psicodélico en que terminaban todas las acciones del cowboy, podían complicarlo todo hasta hacer la situación irrespirable. Y en estos momentos, él sólo quería estar un buen rato con su gran amigo Martin, compartiendo reflexiones y escuchando las conclusiones del estudiante disecado. También se alegraba por Luis Eduardo, del que abusaba sin mucho sentido. Que gran amigo Luis Eduardo. Él y sus dos bicicletas eran casi tan agradables como Martin. Poniendo todo en una balanza, parecían buenas noticias que Juan Carlos no estuviera aquella mañana. El tiempo le daría o quitaría la razón.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;                &lt;/span&gt;Entró esquivando los cristales que seguían esparcidos por el suelo, haciendo el mismo recorrido que los últimos días. La estantería de Historia de España a la izquierda, la mesa central con estudiantes alicaídos a su derecha, y al fondo, la espalda de Martin, aplicado en el estudio. ¡Qué alegría! Ver al estudiante disecado le hizo volver a sonreír. Apretó el paso para llegar lo antes posible, sin percatarse de las miradas que Sonia le lanzaba a unos pocos metros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¡Hola compañero! – se sentó a su lado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Martin: (gesto compungido y pensativo, una larga lista de matrices que resolver por delante).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¡Oh! ¿Sigues con las matrices? – una sonrisa de ingenuidad afloraba del muchacho. - ¡Pero no hace falta que te esfuerces tanto hombre! Además, ayer por la noche estaba tan contento que las terminé yo sólo. – parecía un pequeño pavo inglés.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Martin: (gesto compungido y pensativo, una larga lista de matrices que resolver por delante).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="mso-ansi-language: ES-TRAD" lang="ES-TRAD"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Trae.- las quitó de debajo de la mirada del chico, dejando sus antiguos apuntes al descubierto. - ¿Ves? Ahora pareces más aliviado.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Martin: (gesto compungido y pensativo, una larga lista que memorizar por delante).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Voz de chico: Sí, eso parece.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¡Luis Eduardo! ¡Amigo! ¡Hola! – se tocó nerviosamente el gorro como señal de respeto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: ¡Hola Aure! ¡Hola Martin! – fue a coger sitio enfrente de ellos. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Martin: (gesto compungido y pensativo, una larga lista que memorizar por delante).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¿Qué te cuentas amigo, buen amigo mío? – recordaba el vuelo magistral de la tarde anterior. Al fin y al cabo, había destrozado el portátil de Rex. Un acto de heroísmo sólo alcanzable por alguien tan superlativo como era Luis Eduardo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: ¡Me siento fantástico! – dio unos pasos de bachata a un lado y a otro antes de sentarse.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¡Eso parece! ¡Bravo! –&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: ¡Bravo! – &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: ¿Vais a estar mucho más tiempo así? – la niña vieja había vuelto a camuflarse entre sus novelas. Ahora aparecía para cortar un momento tan bueno como aquél. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: No, gracias a ti.- le puso cara de nubarrón, y terminó de sacar sus apuntes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Hola anciana. Me llamo Luis Eduardo, y tengo dos bicicletas. – mismo ritual que acostumbraba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¡Hola! ¡Dos bicicletas! ¡Qué suerte! – se rascó la barbilla.- yo tengo una.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Eso también es un poco de suerte.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Si. Definitivamente si.- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: Se quién eres. ¿No me recuerdas de ayer? - le miraba de soslayo, haciendo como que no le importaba la respuesta. El muchacho de corrector dental bizarro se acercó todo lo socialmente aceptado, y apretó la cara para ayudarse a pensar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Ayer era usted mucho más joven. – parecía aturdido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Eso es por Juan Carlos.- El nombre del bibliotecario se clavó en la joven anciana. Fijó los ojos en el muchacho de gorro rojo, y todo el desprecio que unas falsas arrugas te permiten expresar pasó a inundar su rostro. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: ¿Dónde está?-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Sonia: Dicen por ahí que lo han expulsado. Hola Aure.- los rizos se escondían entre sus orejas de pirata. Lorena levantó el labio inferior, conteniendo una réplica.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: oh! Eso es muy triste. – paró unos segundos para reflexionar.- Creo que le echaré de menos, aunque ahora mismo no lo sé seguro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Hola Sonia, no te había visto.- rizos queriendo ocultarse.- ¿Por dónde lo dicen?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Sonia: Por ahí.- señaló a la mesa de Rex, Volde y Paris. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Ayer tuve mala suerte y me choqué contra el ordenador de ese chico. – También señaló al informático.- Quizás debiera pedirle disculpas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: No creo que debas. Y Martin tampoco.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Martin: (gesto compungido y pensativo, una larga lista que memorizar por delante).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Pues si Martin no lo cree, tendrá razón.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Martin: (gesto compungido y pensativo, una larga lista que memorizar por delante).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: ¿Han dicho algo más? – no pudo seguir esperando a que el ritmo basal de esa conversación, la llevara ante las respuestas que esperaba.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Sonia: Muchas cosas. Cosas malas de Martin también.- no quería empezar la mañana con aquello. Pensaba que el tiempo pondría todo en su sitio, y era mejor estar feliz que seguir complicándose. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure, Luis Eduardo: ¡De Martin! – se giraron para mirar al estudiante aplicado y disecado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Martin: (gesto compungido y pensativo, una larga lista que memorizar por delante).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt; &lt;/span&gt;¡Oh pobre!¡Mírale que preocupado está ahora!-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: ¡Martin tranquilo que yo tengo dos bicicletas! –&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Martin: (gesto compungido y pensativo, una larga lista que memorizar por delante).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: ¿Y se puede saber que son “cosas malas”? -. Habían conseguido que volviera a dejar de leer su novela favorita.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Sonia: Dicen que pronto se llevarán también a Martin. Que no es higiénico tenerlo aquí.- la tensión casi le hizo perder el conocimiento. Cerró los ojos esperando caer dormida, pero nada ocurrió esta vez.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¡¡¿QUÉÉÉÉ?!! – los aplicados jóvenes de su alrededor carraspearon incómodos. Muy temprano se formaba alboroto en la misma mesa de siempre.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Sonia: No se Aure. No he querido escuchar mucho más, no me caen bien.- se alineó junto a ellos, buscando el cobijo de su continuo naufragio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Mierda, ese bastardo no puede dejarme en paz.- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: ¿Y de Juan Carlos hay alguna noticia? – le dolía pronunciar su nombre, pero ansiaba tener la máxima información posible.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Sonia: No creo que vuelva a venir. Ya os he dicho que no se casi nada. – deseaba dormirse – Mejor volvemos a estudiar.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¿Volver a estudiar? ¿Y dejar a Martin a su suerte? – cogió el hombro del chico.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Martin: (gesto compungido y pensativo, una larga lista que memorizar por delante).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: No te preocupes amigo, nosotros te protegeremos. –&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Yo no quiero que le pase nada a Martin. Aure estoy un poco preocupado. –Apoyó el codo sobre la mesa y se dejó caer. Había perdido toda la vitalidad con la que se había presentado aquella mañana. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Es comprensible. Pero mientras estemos juntos, resisitiremos.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: ¡Resistiremos!&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: Contad conmigo.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: ¿A su edad podrá soportarlo?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: Tengo 19 años.- suspiró.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: ¡Guau! Dentro de dos años seré así de viejo. – le señalaba sin pudor.- Eso debe ser lo que llaman “mayor de edad”.- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: Oh por favor.- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Aure: Bueno, si usted piensa que podrá ayudarnos, bienvenida sea.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Lorena: Lo hago por Juan Carlos imbécil.- &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luis Eduardo: Todas las razones son buenas para ayudar a Martin.-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Martin: (gesto compungido y pensativo, una larga lista que memorizar por delante).&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;span style="mso-tab-count: 1"&gt;                &lt;/span&gt;Los jóvenes se apretaron más si cabe al estudiante disecado, cerrando filas. Sonia hacía tiempo que dormía al no poder con todo aquel ajetreo. A lo lejos, Rex y Volde parecían estar conspirando contra ellos. Paris estudiaba ajena a todo, bastante cansada de estar en medio de las estúpidas tormentas de adolescentes. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: Calibri; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-font-style: italic"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Gertrudator anunció su vuelta disparando su rifle de francotirador contra un boli que un chico golpeaba repetidamente contra la mesa. Un silencio sepulcral pasó a inundarles durante unas horas. Los marinos de Moby Dick sabían que luego vendría la tempestad. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-3422802711378926791?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/3422802711378926791/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=3422802711378926791' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/3422802711378926791'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/3422802711378926791'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2011/02/martin-el-estudiante-disecado-de.html' title='Martin, el estudiante disecado de biblioteca, dia 5 parte 1 de 2'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-8788897393215160607</id><published>2011-01-31T01:47:00.004+01:00</published><updated>2011-02-04T23:42:10.008+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Martin el estudiante disecado de biblioteca'/><title type='text'>Martin, el estudiante disecado de biblioteca, dia 4 parte 2 de 2</title><content type='html'>Sonia saltaba de un lado a otro disparando nerviosismo. La indiferencia de Lorena (nuestra niña vieja) hacia todo aquel que no fuese JC, se estaba convirtiendo en una constante sin regresión y sin lineal. Moby Dick y un estudiante disecado, terminaban de acompañar al todavía apesadumbrado Aure.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La niña pirata de ojos esmeralda se sentó junto a él, y le miró como lo haría un pingüino islandés sin permiso de residencia. Es decir, con la cara de aquél que sufre una intoxicación leve por anfetaminas. Estaba tan tensa que si no empezaba a hablar, pasaría al mundo REM que tantas veces la atacaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia: Es tan emocionante... - Aure bostezaba sincero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: Eso parece. -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia: ¿Y usted quién es? -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: ........ - resignación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Es una vieja cascarrabias, no le hagas caso Sonia. - un poco de orgullo debajo del gorro rojo.&lt;br /&gt;Lorena: Tengo 19 años. Iros de &lt;strong&gt;MI&lt;/strong&gt; mesa si sólo queréis molestar.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: ¿O qué? ¿Llamarás al bibliotecario? - el sólo nombrar a Juan Carlos, fue suficiente para que la niña vieja claudicara. Todavía pensaba en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia: Aure yo sólo quiero contarte lo maravilloso que es Martin... - miraba directamente al estudiante disecado, con una mezcla de admiración y respeto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Deberías olvidarle. Es lo mejor para todos. - pasó una hoja de sus apuntes, sin tan siquiera levantar la vista de las anotaciones que se amontonaban en los desordenados márgenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia: ¡¿Pero cómo vamos a olvidarnos de Martin?! - sentía que pronto iba a caer dormida. - ¡Mírale! ¡Es un luchador! -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martin: (gesto compungido y pensativo, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: ......- carraspeó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Estoy de acuerdo anciana.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia no podia creer lo que escuchaba. Aure estaba derrumbado, perdido debajo de lana escarlata, y nadando entre boligrafos mordidos. Martin, aquél a quien tanto admiraba le había fallado, y por extensión él lo hacía con todos los demás. Se prometió no dejar que aquello avanzase, aún a riesgo de entrar en un profundo coma. No quería ver a Aure así de triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia: ¡Martin está vivo! Por favor Aure, deja de lloriquear y escúchame... - cogió su mano, y un relámpago la atravesó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sintió que la desconectaban, y vio como el mundo volvía a desvanecerse justo cuando más necesitaba permanecer despierta. Docenas de imágenes de tantos ridículos sufridos durante su vida la llevaban a los brazos de Morfeo. El primer beso, las primeras caricias, su primera vez, su primera ruptura... todo iba precedido de un profundo sueño.&lt;br /&gt;La rabia que sentía en aquellos momentos, contaminó la dulce melodía REM que la sacaba de escena. Apretó fuerte la mano del chico y sus ojos volvieron a abrirse.&lt;br /&gt;¡Lo había conseguido! ¡Por fin escapaba de su prisión! Estaba exultante de alegría, mirando todo a su alrededor como si fuera el único superviviente de un accidente de avión. Tanta emoción terminó por sobrepasarle y volvió a dormirse. Un pequeño Oasis sin REM.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: Tienes unos amigos muy extraños.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Son compañeros de biblioteca. Y se están volviendo bastante molestos con esto de Martin.- señaló con su boli al estudiante disecado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martin: (gesto compungido y pensativo, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: No veo el problema en que quieran sacarte de tu error. - seguía leyendo, muy interesada en las aventuras del capitán Nelson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: ¿Pero usted qué sabe? ¿No quiere que la dejemos tranquila?-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: Sólo cuando te reconcilies con tu amigo ellos dejarán de molestarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: No puedo reconciliarme con un muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: No lo está. - levantó la vista hacia Martin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martin: (gesto compungido y pensativo, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Pruébelo.- la miró desafiante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: No soy yo quién puede hacer eso. Está en tu mano creer en ti mismo. - un halo verde la envolvió, aprendiz de Jedi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Mire.- cogió un papel, lo arrugó, y con fuerza, lo lanzó hacia la cabeza de Martin. La bola de celulosa realidad rebotó cómicamente contra el estudiante disecado y cayó en la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: Mira.- cogió un papel, lo arrugó, y con la fuerza de una persona anciana, lo lanzó hacia la cabeza de Aure. La bola rebotó contra el gorro, cayendo cerca de su predecesora. El chico las miró decepcionado. Sin embargo, no cejó en su empeño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Oye Martin, resuélveme este problema de matrices encadenadas. - puso un folio justo debajo de la mirada del estudiante disecado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martin: (gesto compungido y pensativo, una larga lista de matrices que resolver por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: Oye Aure, tradúceme este texto al japonés, que he de entregarlo en unos días en la escuela de idiomas. - Pasó otro folio hacia el chico que tenía delante. Una suerte de paralelismo se cruzaba entre la mirada de Martin y Aure.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estudiante de gorro rojo no terminaba de entender el porqué tanto interés en su decepción. Sólo conseguían recordarle una y otra vez, la imagen de Martin en el suelo, inerte, quimérico. Deseaba escapar de tanta intromisión gratuita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Será mejor que me vaya a otra mesa.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: &lt;strong&gt;ÉL&lt;/strong&gt; volverá a sentarse a tu lado. Es lo que tienen los amigos, que son leales a pesar de como se den las cosas. - otra sentencia más. Sólo le faltaba el mazo y la toga para ajusticiarles a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: ¿Usted vio lo que sucedió? - sabía que se arrepentiría de nadar entre los recuerdos del día anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: Todos lo vimos. - hizo un círculo invisible con el dedo, englobando a los estudiantes que aún resistían a las llamadas del té de media tarde. - Martin cayó al suelo con poco estilo, es cierto, pero supo esperar la ocasión, era un ataque poco estudiado y con ninguna posibilidad de éxito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Esto es absurdo. ¿Usted también va a intentar convecerme? -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: Yo...-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un grito demencial los sacó a todos de su letargo. Incluso Sonia despertó con el alarido. Las cabezas se volvían hacia la entrada de la biblioteca, donde un enajenado Juan Carlos tocaba los tambores de guerra. Él y Luis Eduardo se habían pintado el rostro a dos colores. William &amp;amp; Wallace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo había decorado con plumas de palomos una de sus dos famosas bicicletas, y montaba orgulloso en ella. JC seguía gritando alternando agudos y graves, recién salido de las Montañas Rocosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: ¡Vamos Conrado! ¡No podemos fallar! -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡No podemos no!-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure se había acercado a ellos con incredulidad. Sabía que no había nada que hacer por JC, pero no entendía que hacía el chico del corrector dental bizarro envuelto en plumas de palomos y con la cara pintada de azul y blanco. Los demás ya habían cerrado los libros, esperando alguna actuación como la del día anterior. Otro nuevo e improvisado circo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: ¿Qué se supone que estáis haciendo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: Terminar el plan que ayer inició Martin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Yo no lo sé, pero me parece divertido pintarse la cara.- sonreía por defecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: ¡Conrado céntrate por Dios! ¡No vuelvas a echarlo todo a perder! - seguía tocando unos timbales imaginarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Yo me centro! Pero es que a veces cuando me lo paso bien me distraigo. - volvía a sonreir encogiéndose de hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: No hay lugar a la distracción Conrado. Sólo tendremos UNA oportunidad. Si fallamos, volverás a cargar con toda la responsabilidad, como en Laos'84. - mirada cetrina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Yo no quiero que eso pase.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Chicos, no se que pretendéis, pero dejadlo de una vez. - les dio la espalda para volver a su asiento. El resto de asistentes esperaban impacientes a que algo sucediera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Quizás debemos dejarlo para otro día. Ya nos hemos disfrazado, y ha sido divertido.- hizo un amago de bajar de la bicicleta que Juan Carlos frenó con su dedo acusador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: Llegaremos hasta las últimas consecuencias maldito bastardo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo: No me gusta que me insultes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: Ni a mi. Demuéstrame que el verdadero Conrado camina conmigo, y no me volveré a ver obligado a hacerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Pues lo intentaré. Vale, hagámoslo.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos volvió a tocar los timbales mientras danzaba de forma enfermiza alrededor del chico que montaba la bicicleta emplumada. "Ha-hwook-ha-hei" repetía una y otra vez. Las manos de Luis Eduardo se aferraban al manillar, dispuesto a lanzarse contra su objetivo. Conocía la señal, y había pasado a esperarla ansioso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: ¡Esperad! - la niña vieja se había unido a la pareja de escoceses de biblioteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: ¡Usted! -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: Ha-hwook-ha-hei comandante.- Un brillo enfermizo salió de sus ojos. Por primera vez aparentaba los 19 años que verdaderamente tenía. Juan Carlos la observó fugazmente, con una devota atención. Embelesado y en un estado de éxtasis, hizo más profundos y guturales sus cánticos. Perdido en un instinto arcaico, el baile que rodeaba a Luis Eduardo comenzaba a ser demasiado intenso. Había que empezar antes de que todo se complicase más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia: ¡No sin mi! - la joven pirata había cogido unas ceras de la zona dedicada a los preescolares, pintándose toda de verde esmeralda. - Soy la única que comprendió el mensaje de Martin. ¿Recuerdas Juan Carlos? No puedes hacerlo sin mi.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: No quería involucrarte. Es muy arriesgado, y puedo asumir el perder a Conrado, pero no a nadie más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Yo no quiero perderme!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: Ha-hwook-ha-hei Conrado. ¡Valor! -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure daba la espalda a todo. Sentado en su sitio, miraba de reojo a Martin, deseando que sucediese algo que sabía imposible. Volder y Rex se mofaban del cuadro que formaban aquellos locos en la puerta de la biblioteca. Paris luchaba por no moverse de la silla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia: Recordad lo que dije ayer a la salida. Seré yo quien lleve a Martin. -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: Pero... - su rostro blanco y rojo se pintaba de decepción.- Yo NECESITO demostrarle a Aure que se equivoca. Es una cuestión de honor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: Llegará su momento comandante, estoy con la corsaria.- de nuevo palabras sabias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: Es usted una caja de sorpresas señorita.- asintió y se descubrió ante la joven.- Está bien. Empecemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos cómplices de la locura, arengaron a Luis Eduardo mientras Sonia corría hacia Martin. Los timbales resonaban de fondo entre la expectación general. La corsaria llegó al asiento del estudiante disecado y comenzó a moverlo hacia Rex sin levantarlo de la silla. El joven postmoderno de gafas verdes esperaba otro esperpento para zanjar la tarde. Una nueva estupidez de la que poder hablar de vuelta a casa. Aure escondía los ojos en el gorro rojo, muerto de vergüenza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos: ¡Vamos Conrado vuela como el viento! ¡¡Vuela Libre!! ¡Piensa en nuestros compañeros caídos en Uzbekistán! -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: ¿Estuviste también en Uzbekistán? - le miraba perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: Es posible.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: Oh.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos: ¡Ataca pequeño gorrión sin alas! - empujó la bicicleta emplumada.- ¡Barbitúrico mal ingerido por un castor sin esófago! ¡Vas a morir! - señaló a Rex, mientras Luis Eduardo se lanzaba hacia él, recorriendo el pasillo a gran velocidad.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: ¡Ha-hwook-ha-hei Conrado! -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chico de corrector dental bizarro iba perdiendo plumas con cada pedalada. Pasó como un relámpago dejando a Aure a un lado, que miraba temeroso la escena. Apenas 30 metros lo separaban de su objetivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia corría al mismo tiempo llevando a un petrificado Martin hacia Rex. Las modernas gafas verdes ya reflejaban al estudiante disecado. Aferraba su portátil con el proyecto que llevaba tiempo desarrollando para una empresa informática en plena ejecución. Paris se alejó instintivamente de la catástrofe. Volde se alisaba el pelo graso en la otra esquina de la mesa. Pero nadie perdía detalle de lo que estaba a punto de suceder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos: ¡Es el momento! ¡Vuela como el viento Conrado! ¡Ha-hwook-ha-hei! -&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo hizo chocar la bicicleta contra la esquina de la mesa situada justo antes de la del informático. Soltó el manillar y salió propulsado hacia él, mientras pensaba en lo divertido que estaba siendo todo aquello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el tiempo que Luis Eduardo volaba, Sonia había enfrentado a Martin con Rex. Susurró algo al oido del estudiante disecado, mientras el chico palomo pasaba sobre ellos. De pronto, todos los corazones dejaron de latir. Rex soltó el portátil que con tanto celo protegía por no poder siquiera bombear sangre a sus manos. Volde permanecía con las manos pegadas en el pelo. Paris torcía el cuello, intentando convencerse con otro ángulo de lo que estaba viendo. Aure esbozó la sonrisa más sincera que jamás había sentido en sus labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos y Lorena se abrazaban con una inusitada pasión. Luis Eduardo cogía con su mano izquierda el portátil, descendiendo hacia la pared que ponía fin a la biblioteca. Sonia dormía plácidamente, con la imagen de Aure feliz danzando en sus sueños. Y Martin...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martin había abierto los ojos y miraba atentamente a un Rex congelado de terror. Los guiñó un par de veces antes de volverlos a cerrar. Justo en el momento que Luis Eduardo chocaba contra la pared, usando como protección el portátil que saltaba destrozado en mil pedazos. Juan Carlos corría hacia ellos eufórico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos: ¡Si! ¡JAJAJA! ¡Conrado ha muerto! - Luis Eduardo se levantó sosteniendo la pantalla de plasmas que se había separado del teclado. Un gran moratón había aparecido en su frente blanquiazul.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡No he muerto!-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos: ¡Oh! - se paró en seco.- ¡¿Sigues vivo?! - atónito contemplaba al joven emplumado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Si! ¡¿No es genial?! - sonreía muy satisfecho de lo que había hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos: ¡No! ¡No lo es! - reflexiónó en silencio mientras Rex seguía mirando atónito a Martin.- Al menos hemos jodido al comunista bastardo éste. - se dio la vuelta con ceremoniosidad y se fue directo a estrechar la mano a Aure.&lt;br /&gt;Éste estaba exultante. ¡Martin estaba vivo! ¡Lo había visto! ¡No había lugar a dudas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris miraba a Sonia. Al parecer la chica pirata sabía algo que nadie había entendido antes del estudiante disecado. Su gesto relajado entregado a Morfeo lo confirmaba. Se alegró de que alguien asi se preocupara de Aure. De alguna manera la locura había puesto todo en orden de nuevo. Rex salió del estado de shock al fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rex: ¡Qué! ¡¡¿Pero que habéis hecho idiotas?!! - el portátil se desangraba a unos metros, con un distraído Luis Eduardo que intentaba volver a montarlo en vano. - ¡Mi trabajo! ¡No lo tenía en ningún otro disco duro! - se levantó furioso dirigiéndose hacia el pobre Luis Eduardo, dispuesto a darle una buena paliza. Un par de figuras se interpusieron al instante. Aure y JC protegían al chico que esperaba con sumisión los golpes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Nunca nadie más volverá a ponerte una mano encima Luis Eduardo.- miraba con agresividad a un Rex no TAN decidido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos: Conrado es débil. Enfréntate a mi, valiente copia Wachowskiana.- puso su dedo índice sobre la frente del joven, que lo apartó con violencia y les ladró con fiereza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rex: ¡Mañana no estarás aquí loco hijo de puta! ¡Pienso hablar con mi padre y te expulsarán de tu puesto! ¡Y tendréis que pagar esto! - se dio la vuelta, cogiendo su mochila y a una incrédula Paris, que no tuvo mas remedio que seguirle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena contempló a la pareja marchándose entre el asombro general. Aure y JC ayudando a Luis Eduardo, y su mesa de nuevo libre para poder leer con tranquilidad Moby Dick.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-8788897393215160607?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/8788897393215160607/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=8788897393215160607' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8788897393215160607'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8788897393215160607'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2011/01/martin-el-estudiante-disecado-de.html' title='Martin, el estudiante disecado de biblioteca, dia 4 parte 2 de 2'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-5817031139414940975</id><published>2010-12-22T04:48:00.000+01:00</published><updated>2010-12-22T04:49:04.827+01:00</updated><title type='text'>El gordo de Navidad</title><content type='html'>&lt;p&gt;Hace tiempo que no escribo, un pequeño descanso y negro sobre blanco para vosotros :).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Os voy a contar una historia, con personajes que en su mayoría fueron reales y en un pequeño número lo siguen siendo. Son 4 minihistorias que hay que leer para entender la trama final.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Mi &lt;strong&gt;primera revelación&lt;/strong&gt;. El gordo de Navidad es un señor mayor que vive en la Malvarrosa. Le recuerdo abriendo el bar "Horchatería Tio Pepe" (horchatería venida a menos, bar venido más a menos, aunque con la sana costumbre de abrirse todos los días). Como decía, es un hombre que te sonríe por defecto. ¿Os lo describo? ¿Cómo le imagináis? Que cada cual se pase por la Malvarrosa si quiere verle con sus propios ojos ;).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El tío Pepe te dice todas las mañanas de sorteo de Navidad: "L'únic premi que jo vull es no tancar el bar" (el único premio que yo quiero es no cerrar el bar). Le preguntas por el sorteo y se hace un lío con los números que lleva anotados en una vieja libretita, donde apunta de memoria el precio de dos cafés, y con suerte el de una horchata. (eso si, granizada y de chufa). Los tertulianos del bar (cinco a lo sumo) reniegan del viejo televisor, el cual sigue con sus dos únicas frecuencias (la buena y la mala). El gordo de Navidad tiene 3 hijos y les ha criado a la orilla del mar. Su mujer falleció dando a luz al tercero. El tío Pepe solo quiere que no le cierren el bar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;................&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;2&lt;/strong&gt;. El gordo de Navidad es una mujer del barrio del Cabañal que vende cupones de la ONCE. (no le he llamado la gorda de Navidad por deferencia con una señorita). Merceditas siempre ha recelado del sorteo de mañana. Las veces que me la crucé, me sentenciaba con altivez las miserias que muchas personas pasaban día a dia en ese mismo barrio. Que ella lo oía todo. "Que estic cega, pero no tonta, i ací hi ha gent que passa molta fam".&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ella vende cupones esperando repartirles suerte. Merceditas es real, se que está en la nueva parada de metro del Cabanyal. Si queréis que la describa, lo hago, pero prefiero que se presente ella misma.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La gorda de Navidad (lo he dicho muy bajito para que no se entere, que los invidentes tienen oidos finísimos) es una mujer que adora los gatos. Vive en una de las viejas casas que dan al paseo marítimo de la Malvarrosa, y resulta que fue la esposa de un gran empresario valenciano. Cuentan que amasa una gran fortuna, pero sólo lo cuentan, nadie lo escucha. Y eso es porque todos los del barrio saben que está empeñada en repartir suerte entre los necesitados que la rodean. Es anónima, es solitaria, y no le gusta que el protagonista sea el sorteo de mañana. Aún así, se levantará como cada día a las 6 para llevar la suerte fresquita como ella dice. Que poco más le importa en esta vida.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;......................................................&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;3&lt;/strong&gt;. El gordo de Navidad son los propietarios de la carnicería Casinos. Antiguos compañeros de la facultad de económicas, sin licencia y con una planta baja mal heredada en la misma avenida Malvarrosa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Ellos te muestran con orgullo una hoja garabateada mientras eliges mortadela con o sin olivas. Una hoja con las operaciones (reales) estadísticas, por las cuales han elegido los números que venden. Saben que si trabajaran en bolsa acabarían con dinero suficiente para cerrar la carnicería, dejar paso a un gran almacén, y salir del barrio en busca del chalet con vistas al mar.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Mis abuelos siempre me insistían en que les recordase comprar "uno de cada" de los décimos de Casinos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Hace poco dieron un 5to premio. Dos carniceros de Valencia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Siguen aconsejándote que mortadela debes elegir cada mañana.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;........................................................&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;strong&gt;4&lt;/strong&gt;. El gordo de Navidad es una familia que tuvo que emigrar desde Albania y ahora trabajan en la tienda "Demoda", gracias a que Consuelín les ha enseñado a coser como si fueran hijas suyas. La madre y las dos hijas tienen la sonrisa de la gratitud perenne. El padre y su gran bigote, se desloman cargando cajas un día tras otro, con algo de resignación, pero con buena salud, ya que haber estudiado medicina en su pais ha tenido sus ventajas. Ahora sabe diferenciar el Lumbago de una contractura.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;.........................................................................&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El gordo de Navidad es la mañana en la que Sheima (una de las hijas de Yaban, nuestro todoterreno) va a hacer la compra y se encuentra con Merceditas. Ésta le insta a comprar un número que seguro que sale en "los ciegos", que lo ha soñado, que le haga caso por el amor de dios.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sheima tiene el dinero justo para pasar por el bar y comprarle un bocata a su padre, y parar en la siguiente esquina e intentar que le dejen la mortadela a buen precio. Niega con amabilidad a la vendedora de cupones, que termina reconociéndola.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Tu no eres la xiqueta del metge? (¿tu no eres la hija del médico?).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Algo sorprendida, Sheima asiente, ajena al extenso conocimiento que Merceditas tiene sobre varios centenares de personas que viven entre aquellas calles.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Sou bona gent, tin, te'l regale. (sois buena gente, toma, te lo regalo).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La mujer termina por darle el número que dice que saldrá en el sorteo de esa noche. Con algo de apuro, Sheima lo guarda en el bolsillo y continua su camino hacia el bar tio Pepe.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;El tio Pepe comenta con su sonrisa socarrona el mal partido del Valencia (se rumorea que es del Levante, aunque muchos aseguran que tiene el pase del equipo blanquinegro guardado como oro en paño). Al tio Pepe le gusta que su gente se mezcle con estas trivialidades. Su bar se mantiene vivo, y su bar es su vida.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sheima pide un bocadillo de atún con olivas y espera paciente a que se lo compongan.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La ceremoniosidad del tio Pepe es deliciosa. Trata al pan como si fuera un recién nacido al que le pones por primera vez unos pañales. Salpica de aceite aqui y allá, y finalmente corta finas las olivitas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Junto al bocata ofrece un décimo de lotería, "que seguro toca" a la niña. Ésta le contesta con una mirada de indefensión que casi le hace sentirse mal. Pero el Tio Pepe, es un hombre de principios, y cree firmemente que regalar algo es una ofensa para el que recibe el regalo (sobretodo en circunstancias como las descritas), asi que le propone un trueque.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Dame ese cupón, que eso nunca toca. Toma, quédate este décimo de lotería. (buen cambio, un cupón de 250 pesetas por un décimo de 3000).&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sheima no es asidua a los juegos de azar, asi que no termina de comprender la diferencia entre uno y otro. Asiente con gratitud, sabiendo que es todo lo que lleva en los bolsillos para pagar la sonrisa del señor. Éste le guiña el ojo, como lo haría su propio abuelo y continua con su tarea de criticar al Valencia. ("Com t'anava diguent Ximo, eixe Mendieta no val ni per a cullir taronges...").&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Nuestra protagonista cruza la calle y entra en la carnicería, algo apurada porque el paseo está durando más de lo previsto. Allí la reciben dos locos y una antigua clienta, cortando la carne en lonchas muy muy finas; que a la señorita "Fina", le gusta muy muy fina.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- ¿Pero el qué le gusta Fina?! Srta Fina?! -&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Ui mare, descarats.-&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;La mujer se va con una sonrisa que recuerda a tiempos de postales con bañadores de cuerpo entero, y deja el turno libre para Sheima. Saca su nota de la compra y entre ella y varias monedas de cien pesetas, deja el décimo del Tio Pepe.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Hombre! Eso te lo ha vendido ese señor de alli... ¿A qué si Sheima? - Carlos, el más joven (y más calvo) señala hacia la otra esquina.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Si... Bueno, me lo ha regalado.-&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Ay... Tio Pep, Tio Pep - Vicent empieza a entonar una canción típica valenciana aprovechando (como era de recibo) cualquier excusa. - Ayyyy de muro que ens portaràs tio Pep, tio Pep tio Pep, tiiiio Pep...!- sale a la calle y señala al viejo horchatero que nunca ha terminado de entender a ese par de locos.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;- Tio Pep Tio Pep, tio peeeeeeeep... - los brazos abiertos para terminar saludando al genuino Tio Pepe imitando a la Fallera Mayor de Valencia.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Mientras Vicent terminaba su interpretación, Carlos ha convencido a Sheima para que le cambie la papeleta. "Hazme caso, éste toca seguro".&lt;/p&gt;&lt;p&gt;08180 vaya número más raro. Le gustaba más el otro, que tenía un número de cada.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Carlos casi se lo mete él mismo en los bolsillos, y se suma al saludo falleresco de su compañero. Nadie les mira desde la otra esquina, pero están contentos. Saben que mañana harán felices a muchas personas.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sheima sale con una sensación de irrealidad algo liviana. El décimo sonríe desde dentro de su bolsillo.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;¿Queréis saber como termina la historia?&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Sólo os diré que cada uno de los personajes ha seguido haciendo la misma vida que antes. Con la diferencia, de que su única preocupación es ser felices y hacer felices a quiénes siempre les han ayudado.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Siguen ahí, esperando que vosotros forméis parte del gordo de Navidad.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;.................................................................................................&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y esta es la historia. Para mi el Gordo de Navidad son todas las historias de gente buena, a las cuales un sorteo como el de mañana les hace la mínima justicia posible. La de ser felices.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Un saludo&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Y que repartan mucha salud =)&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-5817031139414940975?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/5817031139414940975/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=5817031139414940975' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/5817031139414940975'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/5817031139414940975'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2010/12/el-gordo-de-navidad.html' title='El gordo de Navidad'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-1631586994637017302</id><published>2010-11-14T01:47:00.004+01:00</published><updated>2011-01-31T18:11:38.859+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Martin el estudiante disecado de biblioteca'/><title type='text'>Martin, el estudiante disecado de biblioteca, día 4 parte 1 de 2</title><content type='html'>El día amaneció burlándose del sentido común. Nadie quería recordar lo sucedido con tan sólo un crepúsculo de diferencia. La derrota de los soñadores. El sino del poema a la resignación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a la pureza e ingenuidad de alguno de nuestros protagonistas, nos vemos obligados a obviar parte de lo acontecido. Muchas veces, los puntos suspensivos son más que suficientes para el amor. Esa fidelidad incondicional vestida de cuentos y princesas. De caballeros y corceles. De cruda puta fea realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Telón echado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure andaba cabizbajo, sumido en pensamientos que jamás hubiera querido que le visitasen. El gorro se asomaba peligrosamente por su frente, intentando suicidarse por no soportar las divagaciones que lo recalentaban desde abajo. Los pasos se pedían permiso mutuamente para llegar a la biblioteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí no había nada que encontrar. Odiaba a Martin. Odiaba a Paris. Odiaba a Rex. Odiaba a Juan Carlos. Y ciertamente, a todo aquel involucrado de alguna manera con el episodio del día anterior&lt;br /&gt;Se sentía tremendamente idiota. Estúpido crío montado en una bicicleta sin frenos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana quería avanzar. Los alumnos se volvían a acercar a la biblioteca, ya que no había sucedido nada que no esperasen. Rex, el chico de la barba profusa de la esquina, el gótico Volde, la chica con el pelo enganchado con un lápiz... todos montaban con normalidad en la rutina. Sin notar un ápice del drama que otros respiraban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, Aure llegó a las malditas puertas. Miró apenado la cristalera con dos días de vida, e intentó andar con la seguridad de un copo de nieve en el desierto. Iba a cruzar el umbral, y una mano le retuvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: No creí que volvieses.- solemnidad.&lt;br /&gt;Aure: No tengo ganas de jugar, tengo que estudiar mucho.- se intentó deshacer de la garra que lo aferraba con fuerza.&lt;br /&gt;JC: Yo no creo que esté muerto. Quizás...-&lt;br /&gt;Aure: ¡¿Quizás qué?! - le espetó...- ¡¿Quizás qué?!- sus labios temblaban.&lt;br /&gt;JC: .........- le soltó.- Quizás quiere que confiemos en él...-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure entró atropellando los pasos que tanto se habían taimado minutos antes. Pasó por el lado de Martin sin tan siquiera mirarlo. Una punzada de dolor le recorrió la espalda, al mismo tiempo que Paris bajaba el gesto para no encontrarse con el chico. Rex seguía tranquilamente escribiendo en su portátil. Estaba contento, ya que habían devuelto a Martin a su sitio, y volvía a taparle un reflejo tremendamente molesto de la manguera de incendios. Los demás apenas notaron que un nuevo estudiante buscaba un sitio, lo más alejado posible del chico disecado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin encontró un lugar perfecto para poder olvidar. Una esquina lejos de todos. Allí, perdido del mundo, podría escupir al romanticismo que tantas veces le golpeaba ingrato. Imaginaba a Paris jugueteando con Rex. A Juan Carlos riéndose de él en silencio. A Martin... Bueno, a Martin había decidido ni imaginarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voz al otro lado de la mesa: Eres estúpido.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure se percató de que no estaba sólo al escuchar el insulto. Una chica pequeña con gafas todavía más pequeñas, pasaba las hojas de Moby Dick, bastante distraída con la lectura. Parecía una anciana joven. O una anciana moderadamente adulta. Vamos, una vieja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Niña vieja: Se lo que estás pensando.&lt;br /&gt;Aure: ¿En que pareces vieja?&lt;br /&gt;Niña vieja: Si. Todo el mundo lo hace.- seguía absorta con su libro, moviendo apenas el labio superior para hablarle al muchacho.&lt;br /&gt;Aure: Es que lo pareces.&lt;br /&gt;JC: Estoy de acuerdo.&lt;br /&gt;Aure: ¿Qué haces aquí? -se giró y vio al vaquero con el mismo gesto solemne de la entrada.&lt;br /&gt;JC: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ÉL&lt;/span&gt; me ha pedido que le traiga.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chico dio un salto al ver &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;QUIÉN&lt;/span&gt; se sentaba a su lado. Se levantó nervioso de la silla, tirando un par de libros al suelo y reclamando la atención, de quiénes más cerca formaban la escena. Juan Carlos negó lentamente, algo contrariado. La niña vieja se lamía la yema de los dedos, para pasar más fácilmente las páginas. Martín estaba a lo suyo. Que bastante tenía, todo sea dicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: ¿Qué hace aquí?- se alejó unos pasos, sin saber como reaccionar.- ¡Quiero que se vaya!&lt;br /&gt;JC: Vamos a tranquilizarnos todos.&lt;br /&gt;Niña vieja: Yo estoy tranquila.&lt;br /&gt;Paris: Y yo... - se había acercado al ver la reacción de Aure.- Y Martin también lo está.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El muchacho hubiera deseado poder encerrarse en su gorro rojo, y huir de todas las miradas indiscretas que se atrevían a juzgar sus decisiones. "¡Quiénes eran ellos para poder estimar, el alcance del daño que sufre un romántico!" "¿Cómo eran tan estúpidos y prepotentes?" Deseaba morir allí mismo, en el centro de los focos, lejos del escenario de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Hola! -&lt;br /&gt;JC: El que faltaba...-&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Hola Martin!&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;JC: ¡Calla Conrado, calla!.- apretaba el puño contra la mesa, descargando su ira en silencio.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Hola Aure! ¿Qué pasada lo de ayer eh? ¡Martín nos engañó a todos!- disparaba sonrisas a todos los asistentes. Sufría tanto en su casa, que no podía más que alegrarse al estar lejos de allí. Eso sí que era un drama. Repetido. Real. Náusea.&lt;br /&gt;Aure:......-&lt;br /&gt;París: Oh venga! ¡Reacciona!- no sabía por qué decía aquellas palabras. Las sintió fluir casi ajenas. Avergonzada, volvió al segundo plano que ocupaba tras Martin.&lt;br /&gt;Niña vieja: ¿Voy a poder leer en paz? - levantó la vista hacia los presentes con un desprecio silente. Escondido. De los que calan.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Ala una vieja! -&lt;br /&gt;Niña vieja resignada: Hola...-&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Tengo dos bicicletas! -  le tendió la mano, que fue observada con indiferencia.&lt;br /&gt;Niña vieja: Este creo que es el más idiota de todos.- volvió a chuparse una yema arrugada.&lt;br /&gt;JC: ... Sabe? Creo que usted me caerá bien.-&lt;br /&gt;Niña vieja: No me hables de usted. Es más, no me hables. Haced todos como él por favor.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La nueva alusión al estudiante disecado de biblioteca zarandeó a Aure, que contemplaba desde una esquina la absurda conversación. Allí, a unos metros, Martin y Paris se encuadraban en un mismo retrato. Todas sus contradicciones le mantenían paralizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Bueno, tengo que estudiar, pero sigo pensando que estuviste genial ayer Martin.- le tocó en el hombro con simpatía.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Paris: Déjalo estar.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¿Por qué? Fue maravilloso.- en realidad sonó algo así como "mashavishossso", ya que la excitación no se llevaba demasiado bien con el corrector dental bizarro.&lt;br /&gt;JC: Fue una mierda. Nada salió como esperábamos Conrado. Deja de mentirte.- apartó la mirada del grupo para terminar la frase.- ¡Deja de mentirte como en Bangalore!&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Banga..qué?&lt;br /&gt;Paris: Lore.&lt;br /&gt;Niña vieja: ¿Sí?&lt;br /&gt;JC: Bangalore!! El verano del 79! - mordía su puño, enrojeciendo a cada palabra.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Banga... qué?&lt;br /&gt;Paris: Lore.&lt;br /&gt;Niña vieja: ¿Sí?&lt;br /&gt;Paris: ¿Si qué?!&lt;br /&gt;Niña vieja: Me llamo Lorena.&lt;br /&gt;Paris: Ah...-&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Hola Lorena! ¡Tengo dos bicicletas!- volvió a tenderle la mano. Aure susurraba para sí mismo "yo una".&lt;br /&gt;Lorena: Me estoy hartando de vosotros. Y sobretodo de ti.- apuntó de nuevo a Luis Eduardo con su lápiz masticado.&lt;br /&gt;JC: Hablemos.- se sentó frente a la niña vieja con aires de confidencialidad. Mientras tanto Paris miraba a Aure todavía paralizado.&lt;br /&gt;Lorena: ¿Qué deseas? - por primera vez mostró algo de interés por alguien que no fuera Aure.&lt;br /&gt;JC: Puede que odiemos a la misma persona.- señaló a Luis Eduardo con la mirada.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Me voy a estudiar!&lt;br /&gt;JC: Eso... ¡Huye bastardo! ... - cogió aire para no levantarse y zarandear al joven.- ¡Huye como en Kuala Lumpur!&lt;br /&gt;Lorena: ¡Estuviste en Kuala Lumpur!- la niña vieja parecía mucho más joven al sonreir.&lt;br /&gt;JC: Desgraciadamente sí. Tuve que matar a cinco mapaches que jugaban al póker.-&lt;br /&gt;París: ¿Qué?&lt;br /&gt;JC: Como lo oyes... me miraban como lo hace Martin.-&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Lorena: Oh...- se acercó.- ¿Y cómo lo hiciste? - había cerrado por primera vez su libro.&lt;br /&gt;JC: Les planteé una paradoja que no pudieron resolver. De todos es sabido cómo adoran ese tipo de juegos mentales, pero... no sabían a quién se enfrentaban.-&lt;br /&gt;Paris: Esto es demasiado para mi. - miró con ojos pintados de remordimientos hacia Aure, y en lugar de dar un paso hacia él, giró y volvió al lado de Rex. El chico del gorro rojo tenía la vista en el suelo, sumido en sus pensamientos.&lt;br /&gt;JC: ¡Eso vete! - paró para rascarse la afilada perilla.- No creo que entendieras lo que voy a contar.- masticaba un chicle imaginario.&lt;br /&gt;Lorena: ¡Yo si que lo entiendo!&lt;br /&gt;JC: Usted es de otra pasta, de otra época... como yo.&lt;br /&gt;Lorena: Nací en el 1992.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un frío destructor paralizó la psique de Juan Carlos. Miró a la niña vieja y pudo verse reflejado. Un cuarentón seduciendo con historias a pobres adolescentes. La derrota más ridícula de todas las que acostumbraba a vivir. Sin mediar palabra se levantó y marchó, dejando a Lorena con ojos suplicantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lorena: Pe..pero...-&lt;br /&gt;Aure: Él es así. - Se sentó contento de que todos hubieran partido. Al fin podría estudiar.&lt;br /&gt;Lorena: Pero....-&lt;br /&gt;Aure: ¿No querías que te dejáramos? Pues venga, vuelve a leer.-&lt;br /&gt;Niña vieja: Definitivamente, eres estúpido. Y él también por convertirte en ello.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure iba a replicar cuando la niña pirata de graciosos rizos apareció. Su mirada verde cristalina apremiaba y reclamaba su atención. Apenas una frase pudo decir Sonia antes de caer dormida de la emoción. "Martín no está muerto Aure, te lo demostraré".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-1631586994637017302?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/1631586994637017302/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=1631586994637017302' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/1631586994637017302'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/1631586994637017302'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2010/11/el-dia-amanecio-burlandose-del-sentido.html' title='Martin, el estudiante disecado de biblioteca, día 4 parte 1 de 2'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-151969542881360051</id><published>2010-11-08T02:28:00.005+01:00</published><updated>2010-11-08T02:52:04.389+01:00</updated><title type='text'>Poesía zombie: Recuerdos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/TNdXqOam7tI/AAAAAAAAANY/rjPbxgoCc9E/s1600/a6212f5927c94568475b948298328fb4.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 300px; height: 300px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/TNdXqOam7tI/AAAAAAAAANY/rjPbxgoCc9E/s320/a6212f5927c94568475b948298328fb4.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5536990649811136210" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;Arde la mente sin alzar los gemidos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt; y me encuentro varado, desprovisto de olvido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;Tiento a la suerte, fugaz compañera,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;resucité aquí... y aquí están mis presas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;Pierdo mis recuerdos aferrado a la vida&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;hipoteca sincera de carne podrida, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;no busco razones no quiero lamentos,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;sólo la muerte atrae a mis sueños.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;No quise olvidarte a cambio de esto,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;mi sangre se esconde del corazón enfermo,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;y he vuelto a la vida, vacio por dentro,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;jubiloso por fuera y si puedo te muerdo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;Huye de las sombras, me agrupo en silencio,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;sal de mi cabeza y de mi mundo muerto,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;no tengo recuerdos, y vivo sin miedo,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;pagué ese precio, y no me arrepiento.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;Mi alma se queja, maldita quimera,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;me río de ella con la peor de mis muecas,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;me arrastro tranquilo y huelo el silencio,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(204, 0, 0);font-family:times new roman;" &gt;ya nada me importa, por fin estoy muerto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold; color: rgb(51, 51, 255);font-family:times new roman;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-151969542881360051?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/151969542881360051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=151969542881360051' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/151969542881360051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/151969542881360051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2010/11/poesia-zombie-recuerdos.html' title='Poesía zombie: Recuerdos'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/TNdXqOam7tI/AAAAAAAAANY/rjPbxgoCc9E/s72-c/a6212f5927c94568475b948298328fb4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-4146448227448146109</id><published>2010-11-06T23:56:00.005+01:00</published><updated>2011-01-31T18:11:38.859+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Martin el estudiante disecado de biblioteca'/><title type='text'>Martin, el estudiante disecado de biblioteca, día 3 parte 3 de 3</title><content type='html'>La tarde se abría paso por las persianas entrecerradas. El millar de hilillos de luz que se filtraban, iban tomando tonos rojizos de cansancio. Los estudiantes (afortunados) abandonaban la biblioteca a modo de goteo constante. Poco a poco fueron quedando los más fieles, y Rex se encontraba entre ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El joven informático manoseaba distraído su portátil último modelo, con ribetes verde fluorescente, cuadrícula de modernidad. Sus gafas de pasta iban de la pantalla al pelo de Paris, de Paris a la pantalla, de la pantalla a los labios de Paris, de Paris... Sabía que no la podía amar como ella hacía con él. Pero no le preocupaba. Jamás lo había hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris estaba en una nube. Llevaba media hora sin poder estudiar, distraída con los movimientos de Rex, y aplicada en no delatar su distracción. Sus labios escondían sonrisas constantemente. No quería sacarlas. Las guardaba con celo, esperando que fuera él quién las mereciera. Pero no podía evitar tenerlas a punto de caramelo.&lt;br /&gt;A lo lejos, un vaquero cuarentón, un estudiante disecado, un chico con un gorro rojo y un joven tunante distraído, llevaban horas en un corro, planeando el fin del idilio que ambos vivían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia seguía dormida en la mesa, después de haber sido sometida a tantas emociones. El cuchicheo era constante, irrespetuoso y malintencionado. Era perfecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: ¿Cada uno tiene clara su parte del plan?- les miraba fijamente a los ojos.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: A mi es que me parece un poco aburrido- parecía querer separarse del pequeño sanedrín.&lt;br /&gt;JC: ¡Conrado! - lo agarró del brazo.- Mira Conrado... se que siempre has intentado sabotear mis planes. Y posiblemente tuvieras tus razones. ¡Y seguro que eran legítimas! ¡Seguro!- lo soltó con desprecio. El chico permaneció de pie, frente al vaquero, sin saber como reaccionar.&lt;br /&gt;Aure: Hazlo por mi Luis Eduardo- le miraba suplicante.- Además Martin está de acuerdo.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ..... es que.... -&lt;br /&gt;JC: Es que es que.... ¿¡qué Conrado!? Vamos dínos.-&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Rex es un poco amigo mío también.-&lt;br /&gt;JC: ¡¡Oh Dios Mío!!-&lt;br /&gt;Aure: ¡Dios tuyo!-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los estudiantes que todavía aguantaba el tedio, les pidió de malas formas que callaran de una maldita vez. Un asentimiento general entre empollones y disecados siguió a la acusación. El grupo les omitía como de costumbre. Eran perfectos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: Conrado, nunca me has gustado, pero te he respetado. te he pasado por alto muchas cosas  pero esto... no sé... si... podré...- la voz le temblaba, visiblemente afectado.&lt;br /&gt;Aure: ¡A mi no me importa! Y a Martin tampoco.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Gracias amigo, es que...&lt;br /&gt;JC: ¡Es que nada! Te necesitamos y nos fallas. Tal y como sucedió en los manglares en el setenta y siete. - su mirada se perdió entre los cenagales de Florida.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Pero si yo no había nacido!-&lt;br /&gt;JC: Por eso mismo.&lt;br /&gt;Aure: Que no pasa nada Juan Carlos. Además... ¿Y si Paris se enfada?- la miraba nostálgico.- Parece feliz, no se... -&lt;br /&gt;JC: ¡Chst! No dejes que Conrado contamine tu determinación hermano. Tendremos que pensar un plan alternativo.-&lt;br /&gt;Aure: ¡Vale!- le parecía divertido aquel tipo, y si conseguía hacerle cambiar de opinión, quizás encontraran una forma menos agresiva de hacer que Paris se fijara en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía evitarlo. Llevaba pensando en ella toda la tarde. Jamás se había sentido así de impotente. Un hormigueo constante que le sacudía el estómago, lo hacía un nudo y lo usaba de balancín con su autoestima. Siempre había sido feliz con su gorro rojo, su bicicleta, y sobretodo por ser el mejor amigo de Martin (al que admiraba). Pero ahora era un desgraciado. Idiota. Idiota elevado a alguna potencia que debería estar estudiando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris miró de reojo a Rex. En solo media hora se irían cogidos de la mano. Su segundo día juntos. Vivía en un torbellino de hormonas y emoción, apenas podía concentrarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rex terminaba de descargar un nuevo simulador de guerra. Deseaba llegar a casa y probarlo. La comisura de su sonrisa intentó contenerse, pero se encontró con la mirada de Paris que creía que sonreía por ella. La chica enrojeció y él terminó de complacerla lanzándole un beso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un rostro cetrino lo había observado todo. Juan Carlos ardía de odio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Bueno, pronto nos tendremos que ir, y apenas hemos dejado a Martin estudiar.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Ya lo se amigo. Siento haberte distraído para nada.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Martin es un buen amigo, es dificil discutir con él.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, el estudiante disecado comenzó a moverse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo se paró para los dos chicos que contemplaban atónitos como el chico levitaba. Sus pupilas asemejaban las lunas nacaradas de los dibujos animados. El gesto no tenía nada que envidiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La imagen pronto pasó de ser impactante a cómica, cambiando a quimérica y grotesca en cuestión de segundos. El estudiante disecado seguía en la misma postura, agarrado por las axilas por un decidido Juan Carlos que lo alzaba en el aire. El gesto desquiciado y los ojos escapando de las órbitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: ¡Pero qué haces con Martin! - ya no le caía tan bien. De hecho, estaba bastante asustado. Sonia pareció percibirlo y despertó con el estudiante disecado justo encima de su cabeza. Le impactó tanto que volvió a dormirse.&lt;br /&gt;JC: Martin me ha hecho el guiño secreto, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ÉL&lt;/span&gt; si que quiere que terminemos el plan.-&lt;br /&gt;Martin suspendido en el aire: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: ¡No quiere!&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Claro que no quiere!&lt;br /&gt;JC: ¡Calla Conrado! ¡¡Calla de una maldita vez o haz tu trabajo!!- el estudiante disecado oscilaba.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Pero Rex me cae un poco bien!&lt;br /&gt;Aure: Rex es asqueroso, pero... no se Juan Carlos... ¡Deja a Martin por favor! ¡Está sufriendo!-&lt;br /&gt;Martin suspendido en el aire: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;JC: En tu mano está Conrado.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo miró con fidelidad a Aure. Alzó la cabeza viendo al pobre Martin a punto de romperse. Quizás fuera culpa suya todo lo que estaba sucediendo. En su casa siempre decían que tenía la culpa de todo. Por eso habían escogido ese corrector dental tan horrible. ¡Pero tenía 2 bicicletas! Esto último le insufló el poco coraje que necesitaba, y con pasos decididos fue hacia Rex. De pronto, notó un fortísimo impacto en la espalda que consiguió derribarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure gritaba desgarrado. Juan Carlos había lanzado a Martin el estudiante disecado de biblioteca contra Luis Eduardo, cuando éste había bajado la guardia. Por suerte no se había partido en dos, pero uno de sus brazos se había doblado de forma grotesca. Paradójicamente ahora apuntaba con su dedo hacia JC en lugar de a la hoja de apuntes. Éste enloquecía de contento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: ¡JAJAJA! ¡Eso no te lo esperabas eh Conrado! -&lt;br /&gt;Aure: ¡Te odio!&lt;br /&gt;JC: Es un precio que tengo que pagar. Algún día entenderás porque hago todo esto.-&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Ay... ay...- se levantaba con dificultad, agarrándose la espalda con teatralidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los estudiantes se habían levantado para contemplar la escena. Todos se agolpaban a su alrededor... incluídos Paris y Rex. La pequeña trifulca era la excusa perfecta para poner fin a la sesión de estudio. Esperaban alguna réplica por parte de Luis Eduardo, o que Martin comenzara a resquebrajarse... algo divertido. Aure gritó, Luis Eduardo gritó, JC gritó. Los tres exhalaron la misma orden, dando a conocer su verdadero plan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC;Aure;Luis Eduardo: ¡¡Ahora Martin!! -&lt;br /&gt;Martin tirado en el suelo: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces....&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-4146448227448146109?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/4146448227448146109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=4146448227448146109' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/4146448227448146109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/4146448227448146109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2010/11/la-tarde-se-abria-paso-por-las.html' title='Martin, el estudiante disecado de biblioteca, día 3 parte 3 de 3'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-5648488590125701649</id><published>2010-10-08T03:11:00.003+02:00</published><updated>2011-01-31T18:11:38.860+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Martin el estudiante disecado de biblioteca'/><title type='text'>Martin, el estudiante disecado de biblioteca, día 3 parte 2 de 3</title><content type='html'>El halo de misterio que Juan Carlos había conseguido darse con sus declaraciones parecía envolver sus pasos. Un andar nervioso y taimado. Una mezcla de irrealidad y representación barata, que se enjaulaba en 2 metros cuadrados de vieja biblioteca.&lt;br /&gt;Aure esperaba una nueva declaración con solemnidad, observando al bibliotecario al que repentinamente admiraba muchísimo. Sonia se encuadraba en una esquina de la escena, intentando formar parte de ella. Martin estaba a lo suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: ¿¡Qué debo hacer!? - se lanzó de rodillas al suelo, mordiendo su puño cerrado con resignación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los estudiantes, que habían conseguido acostumbrarse a estudiar con unos pocos cadáveres disecados, ya no se sorprendían por nada. Como mucho alguno pedía un poco de silencio. Que allí se iba a estudiar. Rancios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: No se que decirte compañero.... es una dificil decisión.....- seguía observándole con respeto a una distancia prudencial. Juan Carlos se ajustaba su chupa con chorreras, volviendo a recuperar la verticalidad, y con ella; la dignidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: Es posible que debamos rendirnos. Es demasiado para nosotros.- su mano amiga se acercaba al hombro del chico.&lt;br /&gt;Sonia: ¿De qué habláis?&lt;br /&gt;Aure: De Rex.&lt;br /&gt;Sonia: ¿Qué le pasa a Rex?&lt;br /&gt;JC: ¿Que "qué le pasa a Rex"? ...- pausa pintada de anestesia.- Mira chiquilla, quizás no lo sepas, pero ése chico es pura basura.-&lt;br /&gt;Aure: Si ya me lo dijo Martin....-&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Sonia: Si lo dicen Aure y Martin.....-&lt;br /&gt;JC: Ingenua....- resopló hartándose de tener que escuchar un razonamiento que a su parecer no podía ser más trivial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ruido metálico sacó al grupo de su particular fórum. Varios chasquidos precedían al dueño de la ortodoncia más barroca que jamás se había fabricado. El chico miraba a Aure con admiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: ¡Luis Eduardo!&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Hola amigo! ¡Tengo dos bicicletas!&lt;br /&gt;Aure: ¡Lo sé! Yo tengo una.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Que bien.&lt;br /&gt;Sonia: Hola Luis!&lt;br /&gt;JC: ¿Quién se supone que eres?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chico le sonrió ampliamente, mostrando algún retazo de diente entre la alambrada que le corregía su dentadura. Llevaba una sudadera tres tallas mayor que la que le correspondía. Un gracioso guiño a Snoopy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Soy un estudiante de .... - paró de golpe aturdido.- ¡No me acuerdo!-&lt;br /&gt;Aure: ¡Es verdad! No nos dijiste que estudias Luis Eduardo.- se quedó pensativo, buscando entre sus recuerdos.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Pero tengo dos bicicletas....- se justificaba como podía, visiblemente avergonzado.&lt;br /&gt;Aure: Eso es cierto.&lt;br /&gt;Sonia: Si.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;JC: ¡Ahá! ...!!! Lo sabia, sabia que no eras de fiar.- apoyó sus manos sobre la mesa, acercando su pelo de vaquero hacia el pobre muchacho. - Dime, supuesto Luis Eduardo.... ¿has estado alguna vez en Irkutsk?.- una media sonrisa se dibujaba en el bibliotecario.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¿Irt..qué?&lt;br /&gt;JC: Kutsk, Irkutsk. - se pavoneaba ante los jóvenes.- Sabes perfectamente de qué estoy hablando... &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¡Conrado!&lt;/span&gt;.- su dedo acusador se apoyó en la frente del chico.&lt;br /&gt;Aure: ¿Con... qué?&lt;br /&gt;Sonia: Rado. Con Rado.&lt;br /&gt;Aure: Ah.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: No entiendo a este hombre, Aure. - unas pequeñas gotas de sudor resbalaban por su cara.&lt;br /&gt;Aure: Tiene una moto.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Yo dos bicicletas.&lt;br /&gt;Aure: ¡Si! ¡Qué suerte!.- sonreía mirando hacia el infinito.&lt;br /&gt;JC: Muy bien Conrado, veo que conservas tus dotes de camuflaje intactos.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Pues supongo, porque ni yo mismo sabía que era Conrado.&lt;br /&gt;JC: Muy típico de él.&lt;br /&gt;Aure: Si. Como Martin, &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;ÉL&lt;/span&gt; es un gran espía también.- miró con orgullo hacia su amigo disecado.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Martin es el mejor.&lt;br /&gt;JC: ¡Eso es Conrado! - aplaudía lentamente, exagerando cada palmada. Finalmente ambas manos quedaron entrelazadas, ocultando una sonrisa maliciosa.- Martin nos ayudará a terminar con Rex.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: ¡Oh!&lt;br /&gt;Sonia:.... Oh!... Esto.... ¿por qué queréis acabar con Rex?.- suplicaba la atención del chico del gorro rojo, que apenas si notaba su presencia.&lt;br /&gt;Aure: Porque es un bastardo.&lt;br /&gt;JC: Sin duda.&lt;br /&gt;Sonia: No lo entiendo....&lt;br /&gt;Aure: ¡¿No ves lo que está haciendo con Paris?!&lt;br /&gt;Sonia: ¿El qué?&lt;br /&gt;Aure: ¡La está besuqueando! ¡No la deja estudiar!&lt;br /&gt;JC: Sucia rata....&lt;br /&gt;Sonia: Creo que estás celoso.- no pensaba que le dolería tanto decir aquello. Su corazón se marchó sin avisar.&lt;br /&gt;Aure: Tú no lo entenderías.&lt;br /&gt;Sonia: ....&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Sonia, ¿Quieres un abrazo?&lt;br /&gt;JC: Marica.&lt;br /&gt;Aure: ¿Sonia quiere un abrazo?&lt;br /&gt;Sonia: ......&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo abrazó a la joven, mientras esta caía en un profundo sueño al no poder soportar la tensión a la que la estaban sometiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;JC: Conrado, deja a la mujer resolver sus problemas por su cuenta.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Ya... pero he pensado que como no tiene dos bicicletas puede que esté triste.&lt;br /&gt;Aure: ¡Oh! No había pensado en ello....&lt;br /&gt;JC: ¡Centraros por favor! En tiempos de guerra hay que establecer prioridades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure miraba con lástima a Sonia, que dormía plácidamente sentada al lado de Martin. La muchacha era tan bonita como Paris... o incluso más. ¿Por qué pensaba tanto en París? ¿Qué se supone que debían hacer con Rex?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Tengo que ponerme a estudiar.&lt;br /&gt;JC: Bien jugado Conrado, pero necesitamos tus habilidades en expresión corporal para llevar a cabo la misión.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¿Tengo habilidades?&lt;br /&gt;JC: ¡Pues claro!- resoplaba.&lt;br /&gt;Aure: ¡Y dos bicicletas!&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Es verdad! ¡Qué guay!&lt;br /&gt;Aure: ¡Sí!&lt;br /&gt;JC: Martin, necesito que al menos tú estés atento, ya que tu parte será la más dificil.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cuatro compañeros hicieron un pequeño corro, trazando un plan que ninguno entendía, pero que pronto iba a tener un gran impacto en la vida de todos los presentes aquella tarde en la biblioteca municipal.....&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-5648488590125701649?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/5648488590125701649/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=5648488590125701649' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/5648488590125701649'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/5648488590125701649'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2010/10/martin-el-estudiante-disecado-de.html' title='Martin, el estudiante disecado de biblioteca, día 3 parte 2 de 3'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-2782917026096866382</id><published>2010-10-07T03:12:00.003+02:00</published><updated>2011-01-31T18:11:38.860+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Martin el estudiante disecado de biblioteca'/><title type='text'>Martin, el estudiante disecado de biblioteca, día 3 parte 1 de 3</title><content type='html'>Aure se ajustó el gorro para darse un aire confidencial que sólo él apreciaba. De los cuatro chicos que esperaban a que se abrieran las puertas de la biblioteca, él era con mucho el más mediocre.&lt;br /&gt;Veía al tipo alto de gafas cuadradas que se cuadraba con su cuadriculado cuadro de bicicleta, pose fingida de revista alternativa. También envidiaba los rizos de Jack O'Donnell, un Adonis sueco que aparentaba mucho más de 18 años. (realmente envidiaba las miradas que lanzaban las mujeres hacia él, pero no quería admitirlo)... Y por último estaba Rex.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El informático con el que compartía disputa por Paris parecía querer amargarle la existencia con pequeños actos, que podían pasar inadvertidos para los demás, pero que él claramente detectaba. Nada de enfrentamientos directos en los que batirse el cobre. Aquella sucia rata le mordía sin saberlo, apestándolo todo de soberbia y "guapismo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Le odio. - dijo mientras observaba la nueva moto vespa que Rex lucía ante Paris.&lt;br /&gt;Desconocido delgado: ..... - un joven más delgado que un suspiro, miraba de reojo a Aure deseando que se abriera la biblioteca.&lt;br /&gt;Aure: Oh, soy Rex... Oh, mi moto si.... Oh que bonita es ....tanto como tú Paris....- volvía a burlarse en voz alta.&lt;br /&gt;Desconocido delgado: ....... - se alejaba lentamente.&lt;br /&gt;Aure: Me llamo Aure y tengo una bicicleta.- ...&lt;br /&gt;Desconocido delgado: Bien -&lt;br /&gt;Aure: ¿Y tú? -&lt;br /&gt;Desconocido delgado: Volde.- ninguno de los dos se miraba.&lt;br /&gt;Aure: Es un nombre falso, ¿verdad? - se ajustó la gorra perspicaz.&lt;br /&gt;Volde: Oye chaval, ¿quieres algo? -&lt;br /&gt;Aure: Es posible - un tono ridículamente teatral. Miraba con rendijas por ojos a su adversario.&lt;br /&gt;Volde: Ya, bueno... pues suerte.-pisó un cigarrillo que había dejado de fumar al encontrarse con el bibliotecario. Una extraña mirada se había cruzado entre ambos.&lt;br /&gt;Aure: Gracias, seguro que la tendré.- vio como se abrían las puertas y se le dibujo una sonrisa de impaciencia.- Oh! ¡Claro que la tendré! Si pudiera hablar con Martin ...-&lt;br /&gt;Volde: ¿El disecado? -&lt;br /&gt;Aure: No habla mucho, pero no es &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;"un disecado"&lt;/span&gt;. - Se adelantó como un gallo que busca mostrarse pavo real en un gallinero coreano. Orgulloso, torpe... y comunista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Biblioteca les recibió con sus libros cerrados, polvo saltarín y estudiantes puestos estratégicamente en las mesas para aparentar constante ambiente de trabajo. (Ya se dijo en su momento que Martin no era el único &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;disecado&lt;/span&gt;, lo que ocurre que tenía muchísimo más carisma que los demás). Ventanas a medio abrir ayudaban a que el forzoso ambientador escapara de la ropa de los "cadáveres", renovando el ambiente.&lt;br /&gt;La bibliotecaria, también conocida como Gertrudator, se había tomado unos días de baja para honrar a su biclicleta fallecida "Reina Sofía". En su lugar, un vaquero que había aparecido montado en su Harley Davidson, limpiaba con esmero las armas de fuego con las que Gertrudator mantenía a ralla a los estudiantes.&lt;br /&gt;Se había presentado como Juan Carlos, el hombre tranquilo. Pues vale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Woooooooh!! Martin!¿ ¿¡Que haces aquí?! - Aure gritó al oido del estudiante disecado, sorprendido al verle sentado en una mesa distinta......&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan Carlos: Lo he cambiado yo. Estuve probándolos en distintos lugares. - dijo mientras apoyaba sus botas de tacón alto en la mesa principal.&lt;br /&gt;Aure: ¡Pero Martin adoraba "aquel" sitio! ¿No es cierto?&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Juan Carlos: No parece quejarse.&lt;br /&gt;Paris: Eso es porque está muerto. Hola Aure.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al chico le piyó por sorpresa el saludo. Su bravuconería se diluyó con los ojos traviesos de la mujer, un tartamudeo de indefensión salió como un suspiro de sus labios.&lt;br /&gt;Ella se marchó montada en el suspiro y asida del brazo de Rex. Maldito hijo de puta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Es un bastardo.&lt;br /&gt;JC (Juan Carlos): Estoy de acuerdo.- afilaba su perilla y sus ojos cetrinos seguían la misma dirección que los del muchacho. Ambos contemplaban con un falso sigilo a la pareja.&lt;br /&gt;Aure: ¿Le conoces?&lt;br /&gt;JC: Martin me ha hablado de él.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: También le odia.&lt;br /&gt;JC: Lógico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y allí quedaron unos minutos, ni de pie ni sentados. Apollados casi el uno sobre el otro. Con el estudiante disecado en el centro, observando atentamente los movimientos del informático.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia: ¡Aure! ¡He venido!- la joven rubia narcoléptica sonreía desde la puerta.&lt;br /&gt;JC: ¿Quién es ella? - ninguno se había girado a mirar a la mujer.&lt;br /&gt;Aure: Una amiga, se duerme cuando se excita.-&lt;br /&gt;JC: Como mi mujer, pero cuando yo me excito.-&lt;br /&gt;Aure: Quizás es contagioso.-&lt;br /&gt;JC: Quizás.&lt;br /&gt;Sonia: He venido hasta aqui, porque parece que hay algo muy importante... en el horizonte.- relataba sus acciones, intentando no sentirse sola.&lt;br /&gt;Aure: No creas. Estamos intimidando al enemigo. Guerra fría.&lt;br /&gt;JC: Yo es que estoy cómodo.&lt;br /&gt;Sonia: ¡Hola Martin! ¡¿Qué haces en este nuevo sitio?!&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Juan Carlos... ¿has cazado alguna vez un animal de gran tonelaje?- por primera vez dejaba de observar a Rex, para tomar conciencia de quienes le rodeaban. El bibliotecario también destensó el gesto, dando un pequeño paseo circular mientras pensaba la respuesta.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Sonia: ¿Estáis tramando algo chicos? ¿Puedo ayudar?&lt;br /&gt;JC: No. Esto es muy peligroso.... - su rostro se volvió sombrío sin nada que pudiera indicarlo.&lt;br /&gt;Aure: Entiendo....&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-2782917026096866382?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/2782917026096866382/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=2782917026096866382' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/2782917026096866382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/2782917026096866382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2010/10/aure-se-ajusto-la-visera-para-darse-un.html' title='Martin, el estudiante disecado de biblioteca, día 3 parte 1 de 3'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-4046259221343300638</id><published>2010-07-14T23:48:00.006+02:00</published><updated>2010-07-15T01:12:57.599+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Martin el estudiante disecado de biblioteca'/><title type='text'>Martin, el estudiante disecado de biblioteca, día 2 parte 2 de 2</title><content type='html'>La tarde avanzaba sumisa, siendo planchada por la pesadumbre de los horizontes que quieren acostarse a dormir temprano. Y hacía calor. Mucho calor. Aure decidió preguntarle a la bibliotecaria si había algún problema con el aire acondicionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gertrudator: Lo hay.&lt;br /&gt;Aure: .....&lt;br /&gt;Gertrudator: ¿Algo más?&lt;br /&gt;Aure: ¡Tengo una bicicleta!&lt;br /&gt;Gertrudator: Yo tuve una. Se llamaba Reina Sofía. Un ariete maldito la destruyó esta mañana.&lt;br /&gt;Aure: Lo vi.&lt;br /&gt;Gertrudator: ¿Estás implicado?&lt;br /&gt;Aure: ¿En qué?&lt;br /&gt;Gertrudator: En la muerte de la Reina Sofía.&lt;br /&gt;Aure: Me seduce la idea. Pero fue usted misma quien acabó con su vida.&lt;br /&gt;Gertrudator: No pienso arreglar el aire. Por cierto.&lt;br /&gt;Aure: ¿Por cierto...qué?&lt;br /&gt;Gertrudator: La realeza sobre ruedas debe tratarse con respeto. Considero que no lo has mostrado, y no pienso ayudarte pues. Y, por cierto, ésto que te apunta la cabeza es una magnum parabellum del calibre 50. Ése es el "por cierto".&lt;br /&gt;Aure: Siempre he sido un amante de las zonas tropicales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho lo cual abandonó al feroz intelecto de la bilibotecaria, que se conformaba con seguir puliendo las armas que coleccionaba en su estante más próximo. Se aproximó a Martin...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estudiante seguía perenne echándole horas al estudio...pobre, ni siquiera se levantaba a beber, debería estar deshidratado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: ¿Quieres que te traiga algo de beber Martin?&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Invito yo, tranquilo.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: No tienes buen aspecto, te la traeré igualmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se marchó hacia el pasillo en busca de la botella que salvara de la muerte por golpe de calor a su compañero. Sonia llevaba un tiempo haciéndose la dormida, amante como era de las zarigüellas.&lt;br /&gt;Aprovechó la ocasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia: Yo no creo que estés muerto como dice la tonta de Paris.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Sonia: Quizás sufres lo mismo que yo... pero .... permanente.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Sonia: Me das pena.... y Aure también.... me gustaría ayudarle a que se concentrara con el estudio y al mismo tiempo dejara de preocuparse por ti.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Sonia: ¿A ti te parece guapo?&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Sonia: Eso pensaba....&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Sonia: Pues a mi un poco....&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Sonia: Aunque lo que más me gusta de él es como te cuida. Ojalá alguien lo hiciera conmigo.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris escuchaba todo desde la mesa de delante, al mismo tiempo que miraba como Rex trazaba planos que no aspiraba a poder comprender. Le admiraba en silencio. Un silencio que te aleja. Seguro. Se giró discreta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris: Quizás si le demuestras que está muerto se fije en ti.&lt;br /&gt;Sonia: ......&lt;br /&gt;Paris: Sé que no estás durmiendo.&lt;br /&gt;Sonia: ......&lt;br /&gt;Paris: Oh por favor! No pienso girarme nunca más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia sonrió levemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris: ¡JA! Acabo de verte sonreir....&lt;br /&gt;Sonia: No.&lt;br /&gt;Paris: Y ahora has hablado!! Estás despierta Sonia....&lt;br /&gt;Sonia: Soy sonámbula.&lt;br /&gt;Paris: ......&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Sonia: .....&lt;br /&gt;Rex: ¿Ocurre algo Nerea?&lt;br /&gt;Paris (Nerea): Eh.. no. no... perdona no quería molestarte.&lt;br /&gt;Rex: ¡No lo haces!.... ¿El muerto y la loca lo hacen?&lt;br /&gt;Paris (Nerea): Que va que va.... jeje, puedes seguir estudiando tranquilo.&lt;br /&gt;Aure: Ñañaña... tranquilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure acababa de llegar con diez botellas de 2 litros cargadas en una carretilla para los libros. Las fue distribuyendo alrededor de Martin, generando un perímetro de seguridad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Así podrás hidratarte cuando lo desees amigo.&lt;br /&gt;Sonia: ¿Puedo beber un poco?&lt;br /&gt;Paris: Ves!! Estás despierta!!&lt;br /&gt;Sonia: Ahora sí, acabo de hacerlo. ¿Ha ocurrido algo?&lt;br /&gt;Aure: He estado hablando con un chico que tiene dos bicicletas. Yo tengo una bicicleta.&lt;br /&gt;Sonia: Si!? Dos bicicletas!?! Qué suerte!! Quién es?¿&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;París se había girado hacia sus apuntes. No quería que en el primer día que estaba con Rex, su tiempo fuera ocupado por aquél par de locos... y el muerto. Lo que sucedió a continuación hay que relatarlo con detenimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rex suspiraba algo cansado de su nueva compañera. Esperaba el momento de salir fuera y poder besarla. Pensaba que sería una buena rutina hasta que su aburrimiento le llevara a otro lugar. Así que sí, suspiraba profundamente. Al tiempo, Paris se giraba hacia el sonido que había proferido Aure. Sus coletas volaban graciosas en el aire, ondulando de perfume afrutado el espacio que la rodeaba. Sonia miraba con los ojos muy abiertos al chico. Éste gritaba mientras esquivaba la bala de rigor de la bibliotecaria demandando silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: ¡Se está moviendo! ¡Martin va a decir algo!&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero sí, el brazo derecho con el dedo acusador perentorio estaba moviéndose hacia los apuntes. Paris no creía lo que veía. Nadie podía hacerlo. Incluso Rex y un par de estudiantes más miraban la escena con curiosidad. La magia se rompió cuando un joven con un enorme aparato dental salió de debajo de la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joven con ortodoncia barroca: Le estaba moviendo yo, perdonad el susto.&lt;br /&gt;Aure: Luis Eduardo!!!&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Hola Aure, tengo dos bicicletas.&lt;br /&gt;Aure: Yo una. ¿Qué hacías con Martin...? Pobre.... estás bien compañero??&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Está muerto.&lt;br /&gt;Paris: Bien!&lt;br /&gt;Luis Eduardo: De sed.&lt;br /&gt;Paris: .....&lt;br /&gt;Aure: Ya lo sé. ¿Crees que hay suficiente agua?&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Nunca hay suficiente de nada...&lt;br /&gt;Paris: .....&lt;br /&gt;Sonia: .....&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure y Luis Eduardo volvieron a la zona de las máquinas de refrescos. Parecían discutir acerca de sus limitados fondos. El chico de la ortodoncia sacó una tarjeta de crédito triunfal y salió a la calle corriendo. Aure volvía con una sonrisa de tranquilidad a su sitio en la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Qué buena gente....&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Sonia: ......&lt;br /&gt;Paris: ¿Por?&lt;br /&gt;Aure: Ha ido a sacar dinero al banco para comprar más botellas.&lt;br /&gt;Paris: No entiendo nada.&lt;br /&gt;Sonia: Es evidente que Martin tiene mucha sed, veo bien que traigan más agua....&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Paris: ¿Tú no estabas dormida?&lt;br /&gt;Sonia: ......&lt;br /&gt;Paris: Dios....&lt;br /&gt;Aure: Paris, ponte a estudiar. Rex no parece muy contento. (Rex no había cambiado su postura en horas)&lt;br /&gt;Paris: Rex no es un crío como tú, le da igual lo que yo haga.&lt;br /&gt;Aure: Rex ñañaña.... yo haga.&lt;br /&gt;Paris:...... te odio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso dolió. Nunca le dolía lo que Paris le decía porque sabía que terminarían juntos. Lo sabía o lo había decidido.... pero el resultado iba a ser el mismo. Y sin embargo, verla con un proyecto de electricista aprendiz de cortocircuito..... pues eso, podéis imaginarlo por vosotros mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevaban más de media hora en silencio estudiando. El leve enfrentamiento había servido de excusa para darle algo de importancia a sus exámenes. Llegarían. Y vendrían armados. Así que hasta Sonia dejó de mirar al infinito, para meter el ceño en complicadas integrales. La fingida calma fue rota por Luis Eduardo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Venía bailando salsa. No había música en el ambiente pero su cabeza era un campeonato de bailes de salón. Y no lo hacía mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Creo que Gloria Steffan viene a estudiar a esta biblioteca.&lt;br /&gt;Sonia: Es Luis Eduardo.&lt;br /&gt;Aure: Es posible.... ¿Tu qué opinas Martin?&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Martín no lo tiene claro...&lt;br /&gt;Sonia: Yo juraría que es Luis Eduardo.... pero me hacéis dudar los dos....&lt;br /&gt;Paris: Oh, por favor, ¿Qué hace ese imbécil?....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo había pasado por su lado con un movimiento de caderas algo exagerado. Llevaba en su mochilla un gran peso que no le permitía depurar sus pasos. Pero empeño le ponía, de eso no cabe duda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo: He comprado otras 15 botellas. Pero no quedaban de 2 litros y son de 50 cl ... espero que no os moleste. De hecho, yo vengo muy feliz por ello.&lt;br /&gt;Aure: Pues no era Gloria Steffan Martin.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Sonia: jeje, no pasa nada Aure cualquiera puede equivocarse.&lt;br /&gt;París: Así vas mal...&lt;br /&gt;Rex: ¿Podéis callaros de una vez?&lt;br /&gt;Estudiante de prolífica barba de la esquina: Si por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris enrojeció y no volvió a separar la cabeza de sus libros. Rex iba a estar muy enfadado cuando salieran de la biblioteca. Vaya asco de primer día juntos. Aure contestó extendiendo con lentitud su dedo corazón hacia el chico de pequeñas gafas verdes. Luis Eduardo le imitó con las dos manos.... dramatizando la escena por supuesto. Sonia había terminado de distribuir los pequeños botellintes por la mesa. Apenas quedaba espacio para los libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Oh Sonia! Qué amable... si quieres luego te enseño mi bicicleta.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Yo tengo dos.&lt;br /&gt;Aure: Bien.&lt;br /&gt;Sonia: Sii¿¿??&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Si, dos bicicletas hechas.... y derechas cuando &lt;span style="font-style: italic;"&gt;acciono&lt;/span&gt; el caballete.&lt;br /&gt;Sonia: ¿En serio que puedo ver tu bici Aure?&lt;br /&gt;Aure: Bicicleta.&lt;br /&gt;Sonia: Bicicleta si, eso....&lt;br /&gt;Aure: ¡Claro!&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Bebe Martin!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luis Eduardo vaciaba una de las botellas sobre la boca semiabierta de Martin, empapando su vieja sudadera y pantalones. Paris no pudo evitar pensar que le terminaría saliendo un hongo al muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: ¡Qué haces!&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Salvar su vida.&lt;br /&gt;Aure: Ah bueno....&lt;br /&gt;Luis Eduardo: Bueno.... (miró a su alrededor y las más de 20 botellas que habían sobre la mesa).... mi misión aquí ha terminado, he de irme a estudiar.... ¿Nos veremos mañana compañero?&lt;br /&gt;Aure: Por supuesto.&lt;br /&gt;Sonia: Adiós Luis Eduardo.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡Adios Martin!&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: No pienses que es maleducado, sólo es tímido.&lt;br /&gt;Luis Eduardo: ¡No lo pensaba!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se marchó a ritmo de un tango mental esta vez. Exagerados pasos y los brazos extendidos. Un tipo pecualiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sonia: ¿Cómo es tu bici?&lt;br /&gt;Aure: Protestante.&lt;br /&gt;Sonia: ¿Cómo?&lt;br /&gt;Aure: Pertenece al movimiento religioso-político-social iniciado a principios del siglo XVI con el objeto de reformar la Iglesia católica, y que provocó la fractura de la unidad religiosa europea.&lt;br /&gt;Sonia: Qué interesante....&lt;br /&gt;Aure: Pero bueno... también es como una BH.&lt;br /&gt;Sonia: ¿Cómo es una BH?&lt;br /&gt;Aure: Como una BH...&lt;br /&gt;Sonia: Ah.....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus graciosos rizos no parecían ser suficientes para Aure. Unos ojos de verde cristalino, semejaban la inmensa tristeza que puede caber en un océano. Bajó la vista hacia las matemáticas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Bueno Martin, espero que puedas hidratarte.... si tienes algún problema me avisas, estaré aquí a tu lado...&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Creo que te gustará mi bicicleta Sonia.&lt;br /&gt;Sonia: Yo también lo creo!!!&lt;br /&gt;Aure: Es una BH luterana.&lt;br /&gt;Sonia: .....&lt;br /&gt;Aure: ¿Duermes?&lt;br /&gt;Sonia: ......&lt;br /&gt;Aure: Bueno, voy a seguir estudiando pues. Ya sabes Martin, aqui para lo que necesites amigo.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y allí quedaron sobre sus libros sus delicadas mentes.... entrópico imaginario colectivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rex intentaba memorizar un circuito que sólo podía comprenderse con creatividad. Paris se avergonzaba de sí misma, aún sin saber muy bien el porqué lo hacía. Aure comprobaba que Martin estaba en perfectas condiciones, mientras estudiaba sus esquemas. Y Sonia.... Sonia dormía feliz.... soñando que daba el mejor paseo en bicicleta de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo ello distorsionado por las 25 botellas de agua que había sobre la mesa. Con el calor puesto contra las cuerdas, los reflejos de la luz que se colaba por la ventana, y se disparaban por cada botellín a modo de prisma, llenaron de arcoiris el techo de la biblioteca.... era una pena que todos tuvieran su cabeza sobre sus libros y no pudieran verlos....&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-4046259221343300638?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/4046259221343300638/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=4046259221343300638' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/4046259221343300638'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/4046259221343300638'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2010/07/martin-el-estudiante-disecado-de_14.html' title='Martin, el estudiante disecado de biblioteca, día 2 parte 2 de 2'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-8416870294450755667</id><published>2010-07-14T00:57:00.006+02:00</published><updated>2010-07-14T14:43:00.547+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Martin el estudiante disecado de biblioteca'/><title type='text'>Martin, el estudiante disecado de biblioteca, día 2 parte 1 de 2</title><content type='html'>La bibliotecaria cargaba el rifle de francotirador con cansada resignación. Abría las persianas con los tempos que te marca la rutina, comprobando que no entrase el límite de luz que separa las penumbras, de la primavera que acostumbra a molestarla. Apuntó con precisión al busto del antiguo bibliotecario, que tras recibir a la bala con dureza, impactó contra un interruptor que tenía tras de sí. Al ser presionado, el interruptor encendió las luces de las lamparillas a las que todavía les funcionaban las bombillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puesta en funcionamiento la iluminación, solo faltaba abrir las puertas del recinto para dejar pasar a los estudiantes que se agolpaban en el exterior. (dos y medio). (uno llevaba parte de un cadáver en la mochila, pero siempre decía que se trataba de un plátano podrido). (un tipo listo, que sabía usar el potasio en su beneficio sin duda alguna).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gertrudator (Gertrudis Miraviesa García había recibido con agrado su mote, haciendo incluso que le cambiaran el nombre en el registro civil), encontraba un placer bastante absurdo en lo que iba a suceder a continuación. Esas pequeñas cosas que le alegran el día a uno, decidía pensar ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Marcó un código en una cajetilla eléctrica que la miraba de un blanco anodino, y de la talla del techo descendió un gran ariete con fuertes empuñaduras medievales de acero fundido islandés. Islandés, como a ella le gustaba. De Reykjavik oeste, casi casi del mismo Seltjarnarnes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aferró con dureza las empuñaduras, y levantó el tronco de más de media tonelada de peso. Acto seguido se lanzaba en carrera sobre las puertas principales. Con suerte pillaría a algún chaval desprevenido. Sin ella, habría alguna sorpresa que estadísticamente sólo podía ser agradable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trompazo fue recibido con normalidad por los que esperaban afuera (a todo parece acostumbrarse uno, hasta al Tulicrem), viendo saltar en mil pedazos la cristalera y parte de la bicicleta de la misma Gertrudator. Destrucción aleatoria y entrópica. La base de la economía que sustenta a nuestros trabajadores más poco afortunados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gertrudator daba por abierta la biblioteca, dejando pasar con recelo a los siete u ocho desgraciados que llegaban a una biblioteca cuando aún estaba cerrada. Ahora sólo tenía que llamar al cristalero (como hacía todas las mañanas) y al dependiente de la tienda de bicicletas (como hacía todas las mañanas.... que no venía montada en un sidecar sin motocicleta, que no terminaba de gustarle).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-----------------------------&lt;br /&gt;Aure vivió con aburrimiento como se sucedían los hechos que contemplaba todas las mañanas. Cuando estuvo seguro de no clavarse más de cinco afilados cristales, pudo entrar en el edificio, con la esperanza de encontrarse con su gurú y amigo: Martin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debían haber ya unas diez personas sentadas cuando por fin le vio sentado en el mismo lugar que siempre ocupaba. Boca entreabierta, intentando memorizar una lista de datos inútiles, y cabeza semiflexionada hacia los apuntes. Su mano derecha se alza de la mesa con el dedo índice perentorio. Lo de siempre. Esto (como no podía ser de otra manera) lo tranquilizaba mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó a su altura haciéndose el despistado, dejando caer su simpático gorro rojo sobre la mesa. Contemplaba con admiración la abnegada pose de Martin. Por alguna razón, tenía la misma lista de datos que el día anterior bajo su atenta mirada. Aure llegó a la conclusión de que seguramente había dado una vuelta entera a sus apuntes. Lo cual, paradójicamente, era cierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Ohlalá! Amigo Martin... ¿qué tal va todo?&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Siempre tan aplicado.... ¿Qué estás estudiando?&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Vaya, no quisiera molestarte.... Es sólo curiosidad....&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Voz femenina por su espalda: ¿Esperas que algún día te conteste?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris había llegado acompañada de Rex. ¡Hola! Que rápido parecían marchar las cosas para algunos, y lo que costaba a otros siquiera entablar una conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Martin discúlpame un momento.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se paró ante la extraña pareja, brazos en jarra y mirada altanera. Comenzó a mover la boca como lo haría un rumiante experto (sí, acertásteis, taiwanés), preparando el terreno a su perentoria acusación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris: ¿Piensas decir algo hoy?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué irritantemente encantadora le resultaba la jovenzuela de mirada traviesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Rex, eres una auténtica mierda. Genuina. No del género abstracto, sino tangible, material, incluso me atrevo a decir que maloliente. De hecho, para que no hubiera lugar a dudas, he memorizado la acepción que creí más acertada: "&lt;b&gt;Mierda&lt;/b&gt; (del &lt;span style="text-decoration: underline;"&gt;latín&lt;/span&gt; &lt;i&gt;merda&lt;/i&gt;&lt;sup id="cite_ref-0" class="reference"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mierda#cite_note-0"&gt;&lt;span class="corchete-llamada"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; ) (...)En sentido estricto es el resultado del proceso digestivo, y se refiere a los deshechos fecales de un organismo vivo, normalmente expulsados del cuerpo por el ano" Creo que resume lo que siento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chico de pequeñas gafas verdes se rascó con aburrimiento la cabeza, dió un beso en la mejilla a Paris (que enrojeció a niveles dañinos para la salud), y se fue a su asiento habitual, para comenzar a repasar sus apuntes de "no se qué Informático". O electricista. Vete tu a saber.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris: Eres un niñato.&lt;br /&gt;Aure: Que puede memorizar cualquier cosa de un diccionario.&lt;br /&gt;Paris: No te conozco de nada, creo que no volveré a hablarte, y así soluciono tus frustraciones de un solo golpe.&lt;br /&gt;Aure: Perfecto, no te necesito (moría por dentro)... tengo a Martin.&lt;br /&gt;Paris: ......&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure saludaba a Martin, que seguía atento a su interminable lista, ajeno a lo que sucedía a pocos metros tras suya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;(...)&lt;br /&gt;Aure: Es algo tímido.&lt;br /&gt;Paris: Es un cadáver.&lt;br /&gt;Aure: ....&lt;br /&gt;Paris: ....... Ayer Rex estuvo esperándome a la salida.&lt;br /&gt;Aure: Tengo mucho que estudiar Paris.&lt;br /&gt;Paris: Es tan guapo....&lt;br /&gt;Aure: A Martin no se lo parece.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Paris: ¡Qué dejes en paz a los muertos!&lt;br /&gt;Aure: Oh si si claro, yo tengo que dejar en paz a los "supuestos muertos" pero tu puedes tener novio. Vaya vaya.... creo que algo está flaqueando en tu aplastante lógica.&lt;br /&gt;Paris: No somos novios.&lt;br /&gt;Aure: ¿Puedo besarte en la mejilla?&lt;br /&gt;Paris: Déjame en paz.&lt;br /&gt;Aure: ¿Puede hacerlo Martin?&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Paris: Eso es todavía más asqueroso....&lt;br /&gt;Aure: Martin no le hagas caso, me consta tu éxito entre las mujeres...&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Paris: Esto es una pérdida de tiempo, disfruta con tu amigo disecado.&lt;br /&gt;Aure: Lo mismo te digo con tu novio... "cerebro disecado".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris Hilton le miró exhausta. Llegaba a confundirle el empecinamiento del muchacho. Quería simplemente no escuchar su siguiente frase, pero por alguna razón se veía obligada a hacerlo. Mejor volver a estudiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure se sentó junto a Martin, contemplando con sorpresa como una tercera persona había estado observando todo desde el lugar que enfrentaba al de su inmóvil amigo. Una chica de cristalinos ojos verdes y mejillas regordetas les miraba divertida. Sus rizos se alborotaban con las pecas que poblaban su cara. Una cicatriz digna de un valeroso pirata cruzaba su frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corsaria de rizos divertidos y ojos preciosos: ¡Hola! Creo que voy a cambiarme a esta mesa!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure la observaba con descaro. No tenía el gracioso físico de Paris. Ni tampoco su fatal picardía en la mirada. Sin embargo, un punto de locura le hacía parecer extrañamente lúcida. Esto interesó mucho a los dos amigos, que centraron sus siguientes minutos en conocer a la joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Hola, me llamo Aure y tengo una bicicleta.&lt;br /&gt;Corsaria de rizos divertidos y ojos preciosos: ¡Una bicicleta!&lt;br /&gt;Aure: Sí, una bicicleta.&lt;br /&gt;Corsaria de rizos divertidos y ojos preciosos: Eso suena "súper".&lt;br /&gt;Aure: De hecho, lo es.&lt;br /&gt;Corsaria de rizos divertidos y ojos preciosos: Yo soy Sonia. Me gusta todo esto....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Pasear por los puentes sin mirar lo altos que son.&lt;br /&gt;2. Las aceitunas&lt;br /&gt;3. La piel de los melocotones.&lt;br /&gt;4. El calorcito de una manta recién lavada&lt;br /&gt;5. El sonido de los autobuses que llegan a tiempo.&lt;br /&gt;6. Los cuadros que se venden en tiendas que no venden cuadros&lt;br /&gt;7. Hacer trampas en el parchís&lt;br /&gt;8. Nueva York&lt;br /&gt;9. El mercado por las mañanas&lt;br /&gt;10. Discutir y reir con un taxista de mi barrio que tiene los ojos muy muy pequeñitos&lt;br /&gt;11. El olor a limpio&lt;br /&gt;12. Los violines&lt;br /&gt;13. Cómo se me quedan las yemas de los dedos después de tocar el violín&lt;br /&gt;14. Sonreir a los niños poniendo una cara muy extraña&lt;br /&gt;15. Imaginar la vida de los demás&lt;br /&gt;16. Las cosas viejas que huelen a nuevo&lt;br /&gt;17. La arena de la playa que está húmeda cuando cavas&lt;br /&gt;18. Los abuelos que juegan a las cartas y discuten&lt;br /&gt;19. Los perros que dan vueltas como si fueran una croqueta&lt;br /&gt;20. Pisar hojas secas en otoño&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ah!! Y si siento un gran estrés emocional sufro crisis de narcolepsia profunda!.....-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho lo cual sus ojos se vaciaron de brillo y su boca se entrecerró. El ritmo respiratorio cayó hasta pausarse lentamente. Sus músculos se relajaron, y la crisis terminó de instaurarse. Estaba dormida.&lt;br /&gt;(....)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Parece simpática eh Martin.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Opino lo mismo, quizás algo peculiar.... Pero, ¿quién no lo es?&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Bien bien, pero tú eres la excepción que confirma la regla.&lt;br /&gt;Sonia: Hola&lt;br /&gt;Aure: ¡Vaya! Que pronto has despertado!&lt;br /&gt;Sonia: ......&lt;br /&gt;Aure: Vuelve a dormir..... interesante.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Voy a estudiar un rato amigos, luego nos vemos&lt;br /&gt;Sonia: ......&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-8416870294450755667?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/8416870294450755667/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=8416870294450755667' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8416870294450755667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8416870294450755667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2010/07/martin-el-estudiante-disecado-de.html' title='Martin, el estudiante disecado de biblioteca, día 2 parte 1 de 2'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-8826170281246060517</id><published>2010-07-10T13:02:00.004+02:00</published><updated>2010-07-14T02:29:55.179+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Martin el estudiante disecado de biblioteca'/><title type='text'>Martin (que no Martín), el estudiante disecado de biblioteca, día 1</title><content type='html'>Martin fue disecado. Dicen que por una buena causa. Pero se dicen tantas cosas que llegas a dudar de lo que escuchas. arbitrariamente escogido al azar (es esto posible?) Martin fue secuestrado y secado para siempre con gesto pensativo. Boca entreabierta, intentando memorizar una lista de datos inútiles, y cabeza semiflexionada hacia los apuntes. Su mano derecha se alza de la mesa con el dedo índice perentorio. El pobre segundo metacarpiano apunta al cielo. Eternamente&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Día 1 (día 1 que se escribe sobre él, ya que Martin lleva mucho tiempo con nosotros, sólo que no lo sabemos.....)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un estudiante con un gorro rojo altanero sacado de una regata marítima, decide empezar su relación con el pobre chaval que siempre está solo en la penúltima mesa de la biblioteca municipal. Sabe que le conocen como Martin el constante. Y él necesita consejo para poder aferrarse a sus libros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estudiante de gorro rojo: Hey Martin no tienes buen aspecto!&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Estudiante de gorro rojo: Ya... entiendo tío. Te está afectando más de lo normal tanto tiempo estudiando.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Estudiante de gorro rojo: Al menos eres tenaz macho&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Estudiante de gorro rojo: Bueno, mi nombre es Aureliano. Puedes llamarme Aure... no te molesto verdad¿?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces el destino quiso ser benévolo con nuestro recién descubierto Aure. La disecación a la que había sido sometido Martin no había seguido los canones Kurus, y cada 2 años sus vértebras se resquebrajaban ligeramente. Fue en aquel preciso instante cuando sucedió, dando a Aure la falsa impresión de que Martin negaba con el cuerpo. Henchido de ilusión, siguió hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: ¡Cómo me alegra saberlo! No se .... qué consejo podrías darme para ser tan pertinaz como tú¿?&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Supongo que permanecer imperturbable es lo que quieres transmitirme no?&lt;br /&gt;Chica con coletas, sentada en el otro extremo de la mesa: Martin está muerto imbécil.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: ¿Perdona?&lt;br /&gt;Chica con coletas, sentada esta vez al lado de Martin cerca de Aure: Te digo que está muerto. El otro día le estuve maquillando y ni se movió.&lt;br /&gt;Aure:¿Martin es transexual?&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Chica con coletas, ofuscada: ¿Eres imbécil o algo así?&lt;br /&gt;Aure:¿Qué?&lt;br /&gt;Chica con coletas: Quiero decir... no un imbécil en plan insulto. Sino disminuído psíquico.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Me llamo Aure, y tengo una bicicleta. ¿Cómo te llamas tu?&lt;br /&gt;Chica con coletas: Paris Hilton. Es un nombre falso.&lt;br /&gt;Aure: Encantado Paris. Te presento a Martin, es mi nuevo amigo.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Paris: Es adorable. Pero te lo repito. Está muerto.&lt;br /&gt;Aure: Pruébalo. Te desafío a ello de hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chica se levantó de la silla. Su incipiente madurez dejaba lugar a imaginar infinidad de bellas mujeres en las que se iba a convertir. Aure se perdió en este pensamiento sin advertir lo que siguió a continuación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paris empujó a Martin, tirándolo al suelo. El rigor mortis que la disecación había esquivado estuvo cerca de hacerle partirse en dos. Por suerte quedaban algunas vértebras sanas. El cadáver continuaba tirado, con la misma postura que había adoptado antes de morir. Todos los presentes lo miraban sin alterarse en demasía. Adoraban a Martin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chicon con gafas de John Lenon: ¿Te importa que vuelva a sentar a Martin? Es que me tapa un reflejo del sol que hace la cristalera con la manguera antiincendios.&lt;br /&gt;Paris: Ah claro, perdona.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Chico con gafas de John Lenon: Me llamo Rex.&lt;br /&gt;Aure: No nos importa. ¿A ti te importa Martin?&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Paris: Deja de hablar a los muertos chaval.&lt;br /&gt;Aure: Pero si le has empujado y ha vuelto a sentarse!&lt;br /&gt;Rex (mirando a Paris): ¿Es algún tipo de disminuído?&lt;br /&gt;Paris: No lo sé todavía.... Pero bueno.... oye no te conocía de nada... ¿vienes mucho por aquí?&lt;br /&gt;Aure (imitando a Paris): Vienes mucho por aqui ñañaññaa.&lt;br /&gt;Rex: Es posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La bibliotecaria apuntó con su rifle de francotirador en la frente de Rex. El diminuto punto rojo bailaba en su frente, deseoso de desaparecer con una bala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rex: Es cierto, molestamos. Oye encantado ....&lt;br /&gt;Paris: Paris.&lt;br /&gt;Aure: Leovigildo tercero de Prusia....y éste es Martinez primero de España.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Rex: ....... Bueno voy a seguir estudiando.... ¡Adios!&lt;br /&gt;Paris: ¡Adios Rex!&lt;br /&gt;Aure (de nuevo imitándola): ¡Adios Rex! ñañañaña&lt;br /&gt;Paris: ¿Pero a ti qué te pasa?&lt;br /&gt;Aure: Pregúntaselo a Rex, el romántico postmoderno de pequeñas gafas verdes.&lt;br /&gt;Paris: Definitivamente no creo que seas un disminuído. Ahora empiezas a ser imbécil.&lt;br /&gt;Aure: Oh si! soy imbécil, oh! que daño! mira como lloramos Martin y yo (se abrazó al chico disecado).&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Paris: Pues a mi me parece guapo. ¿No crees?&lt;br /&gt;Aure: A mi me parece más guapo Martin.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Paris: ¿Estás enamorado de él verdad? (había puesto cara de "S", algo confundida con su interlocutor).&lt;br /&gt;Aure: Si fuera mujer lo estaría. Mírale, que brillo en sus ojos.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Paris: Eres raro.&lt;br /&gt;Aure: Creo que no tanto como Rex. Oh Rex Rex que raro eres, te amo, cásate conmigo (volvía a imitarle).&lt;br /&gt;Paris: ¡Cállate de una vez!&lt;br /&gt;Aure: ¿Nos invitaréis a Martin y a mi a la boda? Martin quiere ir.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Paris: Mira me tengo que ir. Quizás te vea mañana.&lt;br /&gt;Aure: Si si, vete a llorar por Rex.&lt;br /&gt;Paris: Eres odioso.&lt;br /&gt;Aure: Ñañaña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chica se marchó con el gesto apretado, visiblemente enfadada. Su figura seguía enamorando a Aure, que la había subido a un pedestal del que jamás podría bajar. Una larga cabellera rubia recogida, sus caderas contoneándose entre la delgadez de sus omoplatos. La mochila sobre un sólo hombro. La última mirada que le dirigió cargada de malicia. Todo le gustaba de ella. Supuso que se trataba del principio del fin, así que decidió compartirlo con Martin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure: Cómo son las mujeres.....&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Di que sí, es mejor ni prestarle atención.....&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Veo que tienes la táctica muy depurada amigo.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Bueno.... entonces no debo hacer nada¿?&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Hombre no voy a olvidarme de ella así como así.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Vale vale, veo que estás muy ocupado.... quzás debería seguir tu ejemplo y centrarme en lo importante......&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;Aure: Bueno voy a seguir estudiando amigo, mucho ánimo y gracias.&lt;br /&gt;Martin: (gesto pensativo y compungido, una larga lista que memorizar por delante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aure volvió a su sitio original contento de haber hecho un nuevo amigo, y algo confundido por lo que sentía hacia Paris. La chica iba a darle muchos dolores de cabeza. Estaba tan seguro de ello, como de que Martin no estaba muerto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-8826170281246060517?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/8826170281246060517/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=8826170281246060517' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8826170281246060517'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8826170281246060517'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2010/07/martin-que-no-martin-el-estudiante.html' title='Martin (que no Martín), el estudiante disecado de biblioteca, día 1'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-183049152647744479</id><published>2010-07-10T12:46:00.000+02:00</published><updated>2010-07-10T12:49:00.985+02:00</updated><title type='text'>Archivos recuperados. 12 enero 2005. PERENNES DUDAS EXISTENCIALES EN LA BIBLIOTECA, de Enrike Karax Carabal</title><content type='html'>DUDAS EXISTENCIALES DE UN SACO DE PATATAS&lt;br /&gt;&lt;span&gt; weno esto era una borma....si si una borma (ahora de la nada sale un hombrecillo con traje chaqueta, que habla muy rápido y dice: Borma:"dícese del intento sin éxito de insinuar algo gracioso"...el hombrecillo da unas cuantas vueltecillas a nuestro alrededor...científicos de Harvard sostienen que lo hace en un intento desesperado de imitar la danza de cortejo de varias aves....y despues hace con la boca-----&gt;(metiéndose un dedo dentro y estirando de la mejilla) "Wop"!!, y desaparece)........uff....&lt;/span&gt;&lt;div&gt;&lt;wbr&gt;&lt;span class="word_break"&gt;&lt;/span&gt;......&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;DUDAS EXISTENCIALES EN LA BIBLIOTECA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1.¿Qué hago yo aqui?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.¿Hago yo que aqui?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt; 3.¿Yo que hago aquí?(Xq a este le he puesto acento....inkietante....ha&lt;/span&gt;&lt;wbr&gt;&lt;span class="word_break"&gt;&lt;/span&gt;y que ver los secretos que guarda nuestro cerebro....)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.¿Aquí hago yo qué? (despues de decir esto en voz alta una persona del público se levanta, te da una bofetada, y se vuelve a sentar)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5.¿Qué yo hago aquí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6.¿Aqui yo que hago?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt; Diossssssssssssss q alguien lo pareeeeeeeeeee mátenlo mátenlo!!!Es un círculo vicioso....(Ohhhh!! ha vuelto a salir el hombrecillo....que nos dirá ahora?....mira si lleva una trompeta!....en el culo....ejem...titirotiiii&lt;/span&gt;&lt;wbr&gt;&lt;span class="word_break"&gt;&lt;/span&gt;iiiiiiiiiii (dios xq está sonando la trompeta¿?¿?mátenlo a él tb x favor!) mira va a hablar-----&gt;VICIOSO: "Dícese de aquel plantígrado al que se le han colocado pedales (los pedales solo pa joder) y se utiliza en las pruebas ciclistas" .....nueva danza de cortejo....joder es que si lo vierais, tan pequeñito....es nose....del tamaño de un títere...(titere els trastos....fin.....bufff)&lt;br /&gt;Ale nueva danza de cortejo...y se va....taluego eh!)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7.¿Xq hay personas que siempre están en la biblioteca?¿Y en la misma posición!!??¿Y con los mismo libros!!!?? Seguro que a los alumnos q repiten demasiados años los disecan y los ponen en la biblioteca para que los demás nos animemos a estudiar....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8.Además si os fijais bien hay 3 tipos de utilitarios:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt; -El que tiene su parte de la mesa (eso si no es mesa individual...si es mesa individual pos os la imaginais mas larga y con gente sentada alrededor....si no podéis imaginaros esto simplemente no merece la pena que sigáis leyendo) como si fuera el escritorio(como joden los paréntesis tan largos eh! que tienes que volver a buscar lo primero que había escrito, y cuando lo encuentras y vuelves hacia donde estabas se te ha olvidado otra vez.....jjajajaja y acabo de crear otro!!!)de su casa....(recopilo:"El que tiene el escritorio como si fuera la mesa de su casa ----&gt;Esto es lo que he escrito la primera vez y he decidido no borrarlo para que veais que incluso el caminante gris es cenutrio a mas no poder!!!...dios x donde iba¿?...os estaba hablando de las nutrias verdad? siemrpe lo hago es q les tengo muxo cariño....trantacatránn!!!&lt;/span&gt;&lt;wbr&gt;&lt;span class="word_break"&gt;&lt;/span&gt;!Wop!!hombre mira qui ha vingut!! wenas hombrecito...vine vine bonico posat asi baix del meu peu...vine bonicoooooo....pam! ale a la merda......)Weno pos eso....el que tiene su parte de la mesa como si fuera el escritorio de su casa, todo desparramado por ahí....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt; -Aquel que tiene todo perfectamente colocado, todos los fluorescentes(fluorescente&lt;/span&gt;&lt;wbr&gt;&lt;span class="word_break"&gt;&lt;/span&gt;s....xq se ha perdido la palabra fosforito¿? tanto asco nos daba¿?) alinedos como el paralelo de Grenwich,las hojas todas juntas en un montoncito del que no sale ninguna esquinita discordante, los bolis ordenados por frecuencia de uso y colores.....que además cuando pasas cerca de él y a lo mejor le rozas los folios con la mochila, o mueves alguno de sus bolis......pos las cagao...xq te mira asi como diciendo:"mmmmmmm M de muerte"....y tu:"mmmmmmmmm M de Me importa"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y el mejor de todos...akel que no lleva nada....solo se sienta y se pone a charrar.....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9.¿Y xq es tan incómodo salir y que pite la alarma?Todos se giran y se te quedan mirando.....muchas Ms de muerte. y un policia baja del tejado, y se tira por la ventana haciéndola añicos (o mesezicos lo q kerais), y te registra enloquecidamente, y despues al ver que no llevas nada se va por el pasillo (un paso muy pequeñito) gritando Uuu!!!uuuuuuuu!y agitando los brazos....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10.¿Xq hay personas que entran y salen 15 veces en menos de media hora?Q pasa q la biblio se trata de una pasarela de modelos?¿?¿?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11.¿Xq la peña se pone el movil en modo vibrador y lo deja encima de la mesa?Joder cuando hay una llamada de esas se registra actividad en el centro de sismografía de valencia, y se dan 2 o 3 casos de infarto de miocardio.....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12.¿Xq hay librerias que no se abren?¿Xq las bibliotecarias nunca tienen a mano la llave de esas librerias?Q s guardan conjuros malévolos?Albums de fotos de cuando santiago segura era pequeño?(xq este icono¿?¿?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13.¿Xq cuando hablas no se te oye, xo cuando te pones a comer alguna bolsita de papas parece que se haga el vacio en la sala y solo se oiga : "crrriiiññiaakkk"(joder q dificil de escribir era el sonido)...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14.¿Xq llevo solo 14 dudas y he escrito más que en ningún capítulo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt; 15.¿Xq no pueden pasar 3 segundos seguidos sin q alguien tosa, estornude, estornine(pipiribiiiii___&gt;&lt;/span&gt;&lt;wbr&gt;&lt;span class="word_break"&gt;&lt;/span&gt;Estornine:"Dícese del hecho de toser tirando un estornino por la boca...diosss....)o carraspée?Es un sonido continuo q al final cuando sales acabas exando de menos....snif...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;16.¿Xq siempre está el típico que a la mínima que hablas....SShhhhhhhhhh!!? luego tiras a decir algo y él Shhhhhh(espera que creo q le faltan mas eses) Sssshhhhhhhhh!!( asi mejor) y luego vas a respirar y erre q erre(jajajjaa q expresion olvidada mas útil!)Ssshhhh! y coges y le preguntas y el capullo te suelta :"es lo que tienen los pisos pekeños.....q se oye todo"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;17.¿Xq siempre hay obras en la calle que da a la ventana que no se puede cerrar?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;18.¿Xq siempre hay alguien que está continuamente mirando el vacio...haciendo como que intenta memorizar algo?Se ha demostrado que uno de los principales sitios de reunión de los asesinos en serie son las bibliotecas......"oiga deje de mirarme", "xdona pero estoy memorizando".......y q le dices¿?!!!....."oiga xdone xo para memorizar tambien es preciso que me haya robado el DNI, y que esté escribiendo una descripición mía en una hoja¿?", "si"........"ah pues xdon x la molestia", " no es nada trankilo"......&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt; 19.¿Xq la gente hace ruiditos?tamborilea.....si&lt;/span&gt;&lt;wbr&gt;&lt;span class="word_break"&gt;&lt;/span&gt;lba.....lee en voz baja.....se crujen los dedos..se suenan....vamos q dan ganas de meterles un metrónomo a todos y pedirles q por lo menos vayan al ritmo del tamborileo joder!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span&gt; 20.¿Xq se ocupa la mesa de biblioteca sin personas?O sea, la gente deja un libro y unas cuantas hojas de libreta con 2 o 3 bolis, y ale, sitio pa siempre.Es más, se comprobó experimentalmente (Massachusets-1986,.......&lt;/span&gt;&lt;wbr&gt;&lt;span class="word_break"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;todo se comprueba en Massachusets)que si antes de abrir la biblioteca ponias una hoja de libreta por sitio, los estudiantes que entraban, seguian su "ley" a rajatabla(joder q asco de palabraaa!rajatabla...jeje&lt;/span&gt;&lt;wbr&gt;&lt;span class="word_break"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;jejje)(wop!!rpirpirurpurur&lt;/span&gt;&lt;wbr&gt;&lt;span class="word_break"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span&gt;ruriur_____&gt;Rajatabla: "Dícese de aquella mujer q tiene la capacidad de hablar con el....ejem)y ninguno de ellos se sentaba en la biblioteca quedando esta vacia durante todo el dia.Aunq tb existe el personaje q se lo deja todo encima....."Xo Pepe ( x poner un nombre random) que haces dejando la mastercard encima de la mesa" "ahi q ingenuo q eres Juan(otro random)(random---&gt;aleatori&lt;/span&gt;&lt;wbr&gt;&lt;span class="word_break"&gt;&lt;/span&gt;o en inglés), si esto es una biblioteeeeca"(esto último dicho como lo diria H.Simpson).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;21¿Xq siempre existe una puerta entreabierta en la q pone "NO PASAR"? (mi teoría es que en ese habitáculo se tratan a los estudiantes en periodo de disecacion)...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;22.¿Xq cuando ves un libro que tienes que pillar nunca llevas la tarjeta universitaria?¿Y xq si vas a clase a x la tarjeta cuando vuelves ya no está el libro?Q pasa q siempre hay alguien en la biblioteca sentado en el pasillo(con gafas de sol y traje oscuro) que cuando sales a x la tarjeta entra y le dice a la bibliotecaria con tono serio..."qué libro¿?" y ella le señala uno con gesto serio tb (el libro q tu habias cogido antes), y el hombre se lo pone dentro de la chaqueta, y se va x el pasillo con un bulto enorme en el pecho.....sisi a q los habeis visto mas de una vez¿?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;23.¿Xq NUNCA funciona bien un reloj de biblioteca?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;24.¿Xq la fotocopiadora siempre se las ingenia xa q te sobre un céntimo?Ya puedes exarle tú 15 céntimos y ponerle que te haga 5 fotocopias, que ella te hará 4 y te dirá que si no pones un céntimo más no hace ni una......&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;25.y x último......¿de donde viene ratón de biblioteca?¿XQ no buey de biblioteca?no calentemos a los ratones, ya q ya os avisé q todos los ratones de campo unidos bajo una misma bandera son muy peligrosos.......&lt;br /&gt;Weno pos hasta aqui hemos llegado.....espero que se hayan reido una sola vez!!!&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-183049152647744479?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/183049152647744479/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=183049152647744479' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/183049152647744479'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/183049152647744479'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2010/07/archivos-recuperados-12-enero-2005.html' title='Archivos recuperados. 12 enero 2005. PERENNES DUDAS EXISTENCIALES EN LA BIBLIOTECA, de Enrike Karax Carabal'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-6554191727084480935</id><published>2010-07-09T02:07:00.007+02:00</published><updated>2010-07-14T02:30:10.542+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Buffon des Plantes'/><title type='text'>Buffon des Plantes, el niño con muelles por pies capítulo 1 de 10</title><content type='html'>Esta es la historia de Buffon des Plantes, un niño francés que nació con muelles en lugar de pies. Todo fue un descuido, uno de los que te marcan. Ciertamente fue su culpa no advertir que su elección no se parecía en nada a la de los demás. Y bien se encargaban todos de recordárselo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¡Compremos zapatillas a todos los pobres de París!"  (entre los que él se encontraba), saltaba la gente de alegría y júbilo repartiendo zapatazos a diestro y siniestro. Deseaba su zapatazo en la cabeza más que nada en el mundo. Así que se golpeaba contra los zapatos de los desconocidos. Una actitud poco apreciada por los franceses. (una pena no vivir en Taipei, donde se considera muestra de inteligencia y potencia sexual).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¡Hagamos unas Olimpiadas ahora mismo!" - una mujer de bonitos codos se dejaba la voz rasgando las paredes con tanta tensión contenida.&lt;br /&gt;&lt;&lt;¿Ahora?&gt;&gt; la pregunta unánime del vulgo.&lt;br /&gt;"Ahora los cisnes están ovulando, el momento es perfecto" - contestaba siempre ella.&lt;br /&gt;- Oh, eso es cierto .- un hombre con un monóculo y un mono en el culo se jactaba de su conocimiento estrogénico aviar. El mono no tanto.... pero también contribuía con extraños alaridos que solo incitaban a esclafarle la cabeza contra el delicado codo de la olimpista.&lt;br /&gt;- Ah pero claro, tú no podras participar, ganarías en salto de altura y longitud.- no se si esto lo decía la mujer, el del monóculo, o el mono con sonidos guturales. Quizás lo dijeron entre los tres. Pero Buffon volvía a estar excluido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(fueron las mejores olimpiadas que se recuerdan)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y porqué no damos una paliza a todos aquellos que lleven muelles en los pies? - decían otros. Esto cerraba el cerco dramáticamente. Antorchas, mocasines y buen vino (que estamos en Francia), y mucho de persecución y poco de comprensión, siendo fieles a la realidad. Mal asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, Buffon des Plantes era un genuino desgraciado. No recordaba haber conseguido algo bonito en la vida, desde que las ofertas del desengrasante habían dejado de incluir un pequeño cacito para el detergente. Y creerme..... largo tiempo ha.&lt;br /&gt;Su saltarina vida consitía en evitar ser puesto en evidencia, chocar su cabeza de tanto en tanto contra los pies de transeúntes anónimos, y muchos saltos. Salto, salto, salto, salto.....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Pues no es tan malo! - se atrevió a decir una vez una especie de niño mongoloide, que acto seguido había ingerido un montón de tierra mientras clavaba sus dedos en sus propias cuencas oculares. (práctica también apreciada en Taipei, todo sea dicho)(Taipei... lugar extraño como pocos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo tampoco lo creo... - pudo decirle Buffon a su moribundo único amigo protaiwan. - Pero no quieren aceptarme. De hecho, parecerme ha que lo hacen de forma deliberada (sí, usaba un lenguaje culto pero no era muy lúcido.... cosas de la serotonina hemos de imaginar). El otro día sin ir más lejos.... (el otro interlocutor agonizaba de placer, muriendo al haber llegado con precisión al hueso occipital desde su incursión primigenia frontotemporal).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;flashback 1&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abuela grita. Gato en árbol. Buffon con el rostro desencajado de oportunismo acercándose. Triste desenlace. Stop. (el telegrama le ha salido por 16 palabras, a 3 aceitunas por palabra.... una botella de aceite virgen extra).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-"¿Puueeedooooo ayudarla señoooooraaaa?" (todo esto en un francés nervioso y exaltado)&lt;br /&gt;La anciana seguía gritando sin atenderle. La paleta de brillo primaveral que ardía en su corazón, se transformó en un bote de pintura negra sobre su cabeza al escucharla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Lo conseguiste! Lo lograsteeee!!!! Has subido a lo más alto de una conífera de dudosa procedencia austral!!! Tu &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;primera&lt;/span&gt; conífera de dudosa procedencia austral &lt;span style="font-style: italic;"&gt;colmillitos&lt;/span&gt;!!!- el gato maullaba como un gilipollas, y por respeto al lector no lo reproduciremos.&lt;br /&gt;- Maaauau maaaauuuhhh miaaahauajaaauaiiuuuuuuu (lo dicho, respeto al lector).&lt;br /&gt;- Bueno supongo que no me necesitan.&lt;br /&gt;- Piérdete imbécil.&lt;br /&gt;- Sepa usted señora que lleva demasiada laca. (cuando sufres, al parecer sabes como hacer daño).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El gato comepiñas observaba a su ama derrumbarse en la más absoluta miseria. El vínculo creado entre amo y mascota es algo respetado hasta por las hazañas épicas de la botánica. Así que el felino abandonó su odisea, lanzándose con las uñas extendidas hacia des Plantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tiempo se congeló, maldito preludio de la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buffon veía al gato gesticular, como lo haría un gato ardilla volador con exceso de cetona, seguro de alcanzar su objetivo. Lo único que estaba en su mano era minimizar daños, exponiendo su parte más resistente: los muelles. Error... fatal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chispa surgida del contacto entre las afiladas garras y el metal fue suficiente para incendiar el cabello de la mujer, creando una explosión de magnitud adorable. (magnitud y adorable nunca habían estado juntas, permitidme la licencia). Murieron al instante. Miento, Buffon sufrió lo suficiente para que pudiera ser atendido por los servicios médicos de urgencias, pero claro... nadie lleva muelles de repuesto en una ambulancia, y por todos es sabido que cuando sacas el del bolígrafo lo puedes dar por perdido. Así que no, tampoco se podía hacer nada por él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oh Sorpresa!! Buffon ha muerto. Bueno, supongo que todos lo esperábamos y deseábamos. Además, ávidos e inteligentes lectores... seguro encontrásteis el gazapo. (el niño que se suicida perforándose las cuencas oculares es imposible que llegue al occipital, a no ser que fuera un gran pianista, cosa que no se mencionó).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se trataba de una experiencia ante la muerte de Buffon des Plantes. (triste experiencia la que tienes antes de morir, que consiste en un pobre disminuido que traga tierra y juega con los sentimientos de la gran nación taiwanesa).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la biografía es cierta, y el flashback también (en lugar de ser el 1 es el 10).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentaremos llegar al momento en el cual escogió mal sus pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un saludo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-6554191727084480935?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/6554191727084480935/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=6554191727084480935' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/6554191727084480935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/6554191727084480935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2010/07/buffon-des-plantes-el-nino-con-muelles.html' title='Buffon des Plantes, el niño con muelles por pies capítulo 1 de 10'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-8482791663688340479</id><published>2010-07-08T13:12:00.002+02:00</published><updated>2010-07-08T13:20:37.776+02:00</updated><title type='text'>De vuelta!!!</title><content type='html'>Bueno ya tenia ganas de estar de nuevo por aqui. Seré breve, porque tengo mucho trabajo por delante y no quiero extenderme en presentaciones, ya que lo que en este blog se escriba será más que suficiente para que sepáis como soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo hacer dos breves anotaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera es en referencia a lo que ya está escrito en este blog. He decidido no suprimirlo porque formar parte de él. Lo ayudaron a nacer al menos, y sería injusto darle carpetazo. Si bien es cierto que fueron textos que han salido de períodos en los cuales no me paré a pensar en lo dificil que es escribir, o lo pensé demasiado. Son una etapa del pasado, y espero que lo nuevo sea más sincero y refrescante. Todas han sido marcadas como "Archivo", y cuando sepa utilizar mejor el blog posiblemente consiga que estén todas en una carpeta y no aparezca desordenado. Por ahora quedaros con esa idea ;) .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda es que como sabéis (y si no os lo digo) tengo un par de novelas muy avanzadas (ojos verdes y el blues del poeta) (que por cierto bien poco tienen que ver con lo que está escrito aquí sobre ellas, ya que se trata de borradores muy muy "imberbes")... y antes usaba el blog para compartirlas de alguna manera. Esto me ha sido prohibido tajantemente XD, asi que me limitaré a pequeños relatos o situaciones cotidianas enfocadas desde mi prisma, que espero puedan aportar frescura al lector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y poco más, que estoy abierto a todo tipo de opiniones como siempre, y que he de meterme en serio a remodelar el blog y su aspecto, pero no se me da demasiado bien esto de la informática (tendré que secuestrar a alguien =P).....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un saludo!!!! Im back!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-8482791663688340479?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/8482791663688340479/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=8482791663688340479' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8482791663688340479'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8482791663688340479'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2010/07/de-vuelta.html' title='De vuelta!!!'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-8570008267922688644</id><published>2009-03-29T13:52:00.003+02:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.389+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Canon: capítulo 2 parte 3</title><content type='html'>La rue Serpente se ríe de mi desgracia. Sus balcones aprietan sus barrotes contra mi cuerpo, cárcel de desesperación. Las fachadas desgastadas al fin ven algo de acción, obligando a sus dueños a levantar la vista de sus rutinas de soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viejo veterano de guerra ladea un poco el cuello, semejando un cazador curioso. Su rostro está cargado de malicia. Los ojos entornados, la sonrisa partida, las pulsaciones demasiado tranquilas en sus sienes. Estoy en su territorio. Esto no debería haber sucedido tan pronto. Apoya una mano en mi hombro y soy incapaz de reaccionar. Siento como sus dedos se agarran como lo harían los de una rapaz sobre su presa. Experimento la seguridad de que no voy a escapar. Aterrado, contemplo como su cabeza se acerca hacia la mía. Paso a respirar el whiskey "Crown Royal", atmósfera de los olvidados. Finalmente susurra en mis oídos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sé quién eres... No tengas miedo, ya me han hablado de ti - el instinto de supervivencia se me dispara hacia la única escapatoria visible. Sonrío, jugando la carta con la que empecé la mano.&lt;br /&gt;- Muestra más respeto entonces - mi voz suena demasiado ronca. Se cuela por las cicatrices de sus mil batallas, y rebota sarcásticamente hacia mi.&lt;br /&gt;- Podría seguir cerrando mi mano hasta que no quedase nada que agarrar. - una sonrisa perdida acompaña su réplica - Mostraré respeto a quién sea merecedor de él. Y tiene un alto precio-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La gente que anteriormente se había mostrado curiosa, parece comprender que no es bienvenida. La intimidad que nos había dado la reputación del capitán, comenzaba a asfixiarme. Al parecer conocía mi cometido. Eso me dejaba sin capacidad de reacción, de nuevo un títere roto sin escenario. Traté de replicar, aún a sabiendas de que sólo alargaba inútilmente mi patética existencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dudo que usar la violencia conmigo te vaya a conseguir nada. Sólo soy un mensajero, y si pierdes el mensajero, adiós mensaje. - su rostro se separó finalmente de mis oídos. Como pude, busqué algo de aire puro en su breve retirada. Mientras inspiraba ávidamente, una mueca suya trabó mi fingida calma.&lt;br /&gt;- No hay nada que escuchar. Dile a tu Jefe que se olvide de mí. Es mi única respuesta.- soltó mi hombro y algo extraño sucedió. Su mirada se perdió en algún lugar que yo no conocía. Los estragos de la vejez parecían asfixiarle de repente. Una pequeña tregua de contradicciones que me sacó de mi palidez aterrada. Reflexioné mientras observaba como el capitán intentaba marcharse de mi compañía inconscientemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si conocía al viejo alpha mi misión se convertía en un sin sentido. No tenía ninguna noción de que hubiera visitado nuestras instalaciones. Y por otra parte, jamás se me había informado de cualquier intención de contacto entre mis superiores y los sujetos de estudio. Era yo quién debía hacer las evaluaciones. Mi juicio era clave para la operación. La triste existencia en la que me habían encarcelado se descosía por las costuras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscaba replicar a su negativa. Querría tener más velocidad de pensamiento, estar a la altura; pero todo se desmoronaba. El viejo capitán se marchaba con la cabeza alta de nuevo. Su pose era un claro desafío a mi status en la organización. Y lo peor es que me sabía de antemano incapaz de enfrentarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me aferré a mi siguiente objetivo, intentando dar algo de sentido a mis pulsaciones. Jules podía ser una pieza que cambiara todo. Sabía que habría de investigar la declaración de Jaques, más adelante. Pero en mi situación, necesitaba algo con lo que volver a moverme por encima de sus miradas. El joven esquizofrénico se había convertido en mi salvación. Giré sobre mis pasos con la sensación de que todo estuviera orquestado para centrarme en el bibliotecario, y mi premura terminó desechando el hilo de mis pensamientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras me alejaba en la todavía joven mañana de París, una figura que no me había pasado desapercibida, seguía su curso en dirección opuesta a la mía. Demasiados interrogantes para una pieza tan sencilla como yo lo era. Volteé la cabeza siguiendo su trayectoria y ya había desaparecido. La única suerte que tenía, es que ya nada sería capaz de sorprenderme después de mis años de servicio a la organización. Años que al parecer, estaban llegando a su fin.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-8570008267922688644?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/8570008267922688644/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=8570008267922688644' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8570008267922688644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8570008267922688644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2009/03/canon-capitulo-2-parte-3.html' title='Canon: capítulo 2 parte 3'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-239197335424415154</id><published>2009-03-23T02:30:00.003+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.390+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Canon: capítulo 2 parte 2</title><content type='html'>Apuré la acera hasta encontrarme con el incesante tráfico de París. El boulevard Saint-Michel saltaba entre las vidas de los habitantes de la metrópoli, señalándoles un sin fín de direcciones a las que dirigirse. Yo hubiese preferido tomar cualquier otra que a la que mi destino me arrastraba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ancha calzada había amanecido ruidosa, plagada de conductores demasiado distraídos con sus tribulaciones, como para reparar en aquello que yo sólo era capaz de observar. Unos metros más adelante se encontraba el capitán Jaques Rousseau, contemplando lo que le rodeaba con aparente indiferencia. La cafetería Lutece, las tiendas de ropa cara y los establecimientos de higiene corporal se encuadran ante él. Me escondo en un pequeño puesto de periódicos, al abrigo de las páginas que jamás tengo tiempo de leer, y le observo con el mismo detenimiento y precaución, que aquella luciérnaga que se acerca a la luz, aún a sabiendas de cual será su fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El policía lleva su impoluto uniforme bien ceñido al excelente cuerpo de atleta que mantiene. Esta mañana ya debe haber hecho su visita matutina al gimnasio, pues parece respirar con una frecuencia de dos inspiraciones/minuto más elevada que su normalidad. La barba le ha crecido unos milímetros desde nuestro último encuentro, y su libreto de multas ha disminuido 3 cm de grosor. Unas pruebas sutiles que me lanzan hacia la evidencia de la que huyo. Sabe qué estoy aquí, está nervioso, y posiblemente descargue su frustración con las pesas y los conductores, hasta que vuelva a darme caza. A pesar de ello, sigo acercándome a la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jaques Rousseau avanza lentamente hacia la Rue Serpente, visiblemente perdido en sus pensamientos. Gira la esquina y se introduce en la estrecha vía. Los muros blanco marfil y ocre de las fachadas coloniales, no son capaces de reflejar el temor que inspiran sus taimados pasos. Sigue con determinación  hacia la Rue Hautefeuille, escapando de mi alcance. Compro un periódico y las letras lloran por mi falta de atención. Usando el periódico de parapeto, intento calibrar hasta que punto puedo seguir con mis paupérrimas anotaciones. Mientras tanto, el capitán ha desaparecido de mi vista. Acelero y el corazón vuelve a querer huir de mi pecho, como acostumbra ultimamente. Jacques está justo delante de mi. El puño cerrado y la sonrisa marcada en una mueca de victoria me arrebatan la respiración.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-239197335424415154?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/239197335424415154/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=239197335424415154' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/239197335424415154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/239197335424415154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2009/03/canon-capitulo-2-parte-2.html' title='Canon: capítulo 2 parte 2'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-4088225790841877847</id><published>2009-03-10T15:49:00.002+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.391+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Canon: capítulo 2 parte 1</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Siguen sin saber nada acerca de su identidad. Me levanto obsesionado con este pensamiento, como cada mañana en los últimos diez años. Tanto tiempo controlándoles, hace que llegues a familiarizarte más de lo necesario con ellos. He llegado a admirar como han afrontado sus vidas a pesar de todo. Y yo, sin embargo, no puedo ni compararme con sus excrementos. Quizás el desconocimiento del poder es lo que te permite saber utilizarlo. Me hundo en esta miseria, mientras el día vuelve a levantarse en París.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las 9:30 AM del 23 de febrero de 2002. La era tecnológica se muestra orgullosa a cada paso que da, sin apreciar el trabajo que muchos realizamos en las sombras, para que pueda seguir avanzando. Un sol que odio más que a mi mismo se cuela por la sucia ventana, iluminando parcialmente la habitación. Nuestro tiempo siempre está con medias luces. Y así ha de ser, si queremos que la especie humana siga abusando de sí misma para avanzar. Con que unos pocos soportemos los remordimientos y la responsabilidad de esta decisión, los demás mortales podrán seguir jactándose de su maravilloso progreso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trabajo para dos empresas farmacéuticas, una aeronáutica, tres multinacionales de la alimentación, dos petrolíferas, ocho gobiernos y una serie de inversores bastante influyentes en el orden económico global. Tiene gracia. Nadie conoce mi identidad, pero todos confían en mí. Saben que siempre seré fiel. No es un presentimiento, es una certeza; pues así fui diseñado y educado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miro mi soledad en el espejo cargado de suciedad, que lucha por aguantarse en la pared opuesta a mí. Dudo bastante que pueda describirme como lo haría cualquier otra persona. Ya que no se si cumplo con ciertas reglas, &lt;i&gt;cánones&lt;/i&gt; establecidos para entender lo que nos rodea. De todas formas, tengo aspecto de peligroso, cargado de thriller en la mirada, y una gabardina calada hasta el fin de la vista. Hace diez minutos que me levanté y ya estoy pensando en ponérmela. He de protegerme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Palpo los bolsillos distraído, esperando encontrar algo de valor. No alcanzo nada más que mi viejo diario con los perfiles psicológicos que conozco de memoria. Mi obsesión me hace volver a sacarlo. Releerlo hasta la extenuación. Sigo pensando que hay algo que no encaja, y reviso todas mis notas de nuevo. En 30 minutos tendré que anotar las impresiones del capitán Jacques Rousseau. En una hora y media visitaré a Jules De Giverny, y para terminar el día terminaré el resto de la jornada con mi Sandra Álvarez. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Siempre la misma historia. Me siento tan vacío. Abro el diario para no seguir pensando, y el perfil de Jules aparece ante mí.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="border-style: none none solid; border-color: -moz-use-text-color -moz-use-text-color windowtext; border-width: medium medium 1pt; padding: 0cm 0cm 1pt;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm;"&gt;Jules de Giverny&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Varón nacido el 18 de Octubre de 1974 en Honfleur. Su padre, Joan de Giverny, se dedicaba al tráfico de mercancías en el pequeño puerto de su localidad. Su madre, Marie Mear, ocupa el cargo de bibliotecaria municipal. El sujeto nació sin ningún tipo de anormalidad física ni psíquica. Desarrollo psicomotor normal. Inteligencia acusada desde los primeros años de su vida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;12 de Marzo de 1979: Joan de Giverny le propina una brutal paliza a su mujer embarazada. Ésta termina perdiendo a su segundo hijo, y se niega a mantener relaciones sexuales a partir de ese punto. Jules se refugia en sus libros para no tener que escuchar las continuas discusiones del seno de su familia. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;20 de Octubre de 1981: Dos días después de la celebración de su séptimo cumpleaños, Marie decide abandonar a su marido, llevándose a Jules con ella a la biblioteca. Joan de Giverny pierde totalmente la cabeza y comienza a usar las drogas con las que trafica, de forma mucho más acusada que lo hacía anteriormente.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;11 de Enero de 1984: Jules se ha convertido en un alumno brillante. No tiene ningún amigo aparte de sus amados libros. Parece no importarle. Su madre tampoco presta mucha atención a esta desviación asocial del muchacho, sobreprotegiéndole de forma enfermiza. La singular familia recibe de tanto en tanto las visitas de Joan, ebrio y cada vez más lejos de la realidad. La biblioteca se convierte en una fortaleza en la que refugiarse. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;14 de Abril de 1986: A las 22:45 de la noche, Marie es asesinada por su ex-marido. Éste arrastra su cuerpo por toda la biblioteca, por cada uno de los pasillos, buscando a su hijo. Finalmente se encuentra en un corredor donde el muchacho le tiende una emboscada. Las estanterías aplastan al hombre, dejándole tetrapléjico para toda la vida. Jules no vuelve a hablar con nadie desde ese momento. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;25 de Marzo de 1998: La biblioteca ha de cerrar por falta de fondos. Jules se ve obligado a comprar todos los libros de la misma, con una vieja herencia de la que aún se beneficia. Termina trasladándose a París, a un viejo apartamento que perteneció a sus abuelos maternos. Su aislamiento social se acentúa.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;30 de Enero de 2000: Consigue un trabajo como ayudante de bibliotecario en la Bibliotheque Nationale de France, en el que dura 4 meses. Ha de abandonarlo para ingresar en un centro psiquiátrico, por recomendación de su jefe. Nos es imposible hacernos con el informe psiquiátrico. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;17 de Noviembre de 2001: Jules salva a una anciana de ser atracada. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;18 de Noviembre de 2001: Jules resuelve el caso de un violador en serie, poniendo las pruebas a disposición de la gendarmerie. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;19 de Noviembre de 2001: Descubre una intrincada red de narcotraficantes que tenía lugar en Meaux, una localidad cercana a París.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;20 de Noviembre de 2001: Me tiende una trampa de la que casi no consigo escapar. De pronto se ha vuelto mucho más inteligente. Sé que he de dejarle por un tiempo. Abandono París para perfeccionar mis métodos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Y un borrón termina este perfil, que se reemprende unos días atrás, cuando finalmente decidí volver a París. No he podido volver a anotar nada por la noche. Sigo sin confiar en poder enfrentarme a él. Abro el diario por la marca de Jacques, no me apetece pensar en Sandra. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;div style="border-style: none none solid; border-color: -moz-use-text-color -moz-use-text-color windowtext; border-width: medium medium 1pt; padding: 0cm 0cm 1pt;"&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="border: medium none ; padding: 0cm; text-indent: 35.4pt;"&gt;Jacques Rousseau&lt;/p&gt;  &lt;/div&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style="" lang="FR"&gt;Jacques Rousseau Beaussie, nacido el 12 de Mayo de 1968 en París. &lt;/span&gt;Su padre, Jean-Baptiste Rousseau proviene de una línea de famosos militares franceses, descendientes de la corte de Napoleón. Muestra una obsesión evidente con la temática belicista. Su madre, Amélie Beaussie Delacroix proviene de un seño de artistas. Sus padres la abandonaron a principios de siglo, en uno de los talleres impresionistas. Pronto pasa a ser apodada Mesalina por sus actividades sexuales. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Cierro el diario. Jacques me aburre sobremanera. Su historia no es más que un calco que la de cualquier soldado con delirios de grandeza. Empuñando un poder que no sabe ni cómo le han entregado, incapaz de controlarlo. Le odio. Posiblemente motivado por la relación esporádica que mantiene con Sandra. Es muy probable. Que traviesa fortuna, la que junta a las dos personas exactas entre dos millones. La única posibilidad de éxito para ellas era encontrarse. Esto lo complica todo mucho más. A Jules en solitario si que podría enfrentarme, pero si algún día deciden coordinarse, voy a requerir la ayuda de gente que no quisiera haber conocido jamás. Me frustro. Abro el diario de nuevo, y me encuentro con el fatídico 17 de Noviembre.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;17 de Noviembre de 2001: Jacques destroza el cráneo de un atracador con su propia mano.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;18 de Noviembre de 2001: Jacques lanza al río Sena, los cuerpos mutilados de cinco pederastas buscados por la policía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;19 de Noviembre de 2001: Jacques me parte un brazo. Consigo escapar gracias a Sandra. La única vez que el destino parece haberme sonreído.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;20 de Noviembre de 2001: No puedo seguir detrás de él. Me entero por las noticias de que ha traicionado a varios de sus compañeros en una redada. Gracias a esta acción, cuatro de ellos mueren, y a cambio, una red terrorista es frustrada en sus planes de atentar contra la capital francesa y demás objetivos en Europa.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;He de abandonar París. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Y las anotaciones vuelven a retomarse unos días atrás, con apenas información de validez. Éste sujeto de estudio me asusta todavía más que Jules. Miro el reloj y compruebo alarmado como el tiempo se me ha echado encima. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Me levanto de mala gana del sillón, paso por la cocina y me bebo un cartón de leche que anoche metí en la nevera. No tengo tiempo para mis adorados bizcochos. Hace mucho tiempo que no puedo saborear un dulce. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  Saboreo los pocos segundos que me quedan de seguridad, me enfundo en la gabardina y comienzo a bajar las escaleras. Pronto volveré a mirar a los ojos a mi destino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-4088225790841877847?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/4088225790841877847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=4088225790841877847' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/4088225790841877847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/4088225790841877847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2009/03/canon-capitulo-2-parte-1.html' title='Canon: capítulo 2 parte 1'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-3649655656753581732</id><published>2009-03-10T02:06:00.006+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.393+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Canon: Jacques capítulo 1</title><content type='html'>Siempre me ha gustado leer cómics. Me crié con las peripecias de Superman, Batman, Spiderman, y demás atribuciones maravillosas que se pudieran sumar a un ser humano normal. Por lo que no ha de extrañar mi obsesión con convertirme en un superhombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nací en una familia rica de la Ille du France, junto a la catedral de Notre Dame. Mi padre murió en el desembarco de normandía, dejando en la arena sangrienta, la última huella de cordura que podría haber rescatado a su hijo. Mi madre era apodada Mesalina, por sus discutibles gustos sexuales, y por cómo hundía nuestra cuenta bancaria, a base de engordar su leyenda en los distintos Moulins y zonas recreativas nocturnas. Aún así, tuve dinero más que suficiente para montar mi propio gimnasio, rodeándome de las personas más experimentadas en la materia. Investigamos acerca de cómo mejorar el rendimiento del cuerpo humano desde una perspectiva poco saludable. Bastantes de mis compañeros sufrieron secuelas importantes, al ser usados como cobayas en tratamientos de potenciación muscular. Pasé demasiado tiempo con remordimientos y estupideces que me atormentaban. Terminó por convertirse en una obsesión, y acepté enrolarme en el ejército para olvidar por un tiempo el enfermizo cariz que todo estaba alcanzando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La guerra forjó mis valores. Estuve presente en el conflicto de la antigua yugoslavia, así como de voluntario en la guerra del Golfo. Contemplé atrocidades que no deberían haberse sumado jamás, a la falta de criterio con la que fui educado. Lo sé. Y gracias a ello sigo cuerdo, atrapando criminales y no degollando a los altos cargos políticos que tenga a mi alcance. Sin embargo, se me otorgó un poder que no soy capaz de controlar. Creo que tendré ocasión de poder relatar más adelante, cómo me torturaron durante más de un año sin descanso. La interminable lista de lesiones cerebrales que sufrí, y la abolición total del sentido de la compasión por mis semejantes. Me transformaron en el villano que siempre había leído con aversión en los cómics. Mi cuerpo, es capaz de sobrepasar sus límites cuando la mínima acción violenta se presenta ante mi. He llegado a romperme los dedos intentando atravesar el cráneo de un criminal con ellos mismos. Me encanta contar batallas. Pero no es el momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fumo un habano demasiado viejo como para que pueda ser dañino. La noche de París se esconde de mí, y los criminales menos habilidosos saben que terminarán con una pierna rota con suerte, y en una caja de madera con mucha de esta suerte. A nadie le gusta que le rompan las piernas más de una vez. Eso puedo asegurarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cambio, esta vez puede que les deje recuperarse. Tengo la cabeza ocupada en el tipo escurridizo que ha estado espiándome últimamente. A mis 43 años, no puedo consentir que se juegue conmigo. Ya sea porque no tengo a nadie de valor que proteger, o porque me gustaría probar mi adormilado ingenio, todavía sigue con vida. Mañana en la ronda pensaré en ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, a la vuelta de la guerra me hice policía. La placa es una excusa, y a mi me encantan las excusas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-3649655656753581732?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/3649655656753581732/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=3649655656753581732' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/3649655656753581732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/3649655656753581732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2009/03/canon-jack-capitulo-1.html' title='Canon: Jacques capítulo 1'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-8036659672693170351</id><published>2009-03-09T17:06:00.003+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.393+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Canon: Jules capítulo 1</title><content type='html'>Todos los libros que he leído tienen demasiado polvo sobre sus lomos. Me da miedo que alguno de sus personajes se enfade conmigo, si decido abrirlos de nuevo. La última vez que discutí con el capitán Nelson fue tan intensa, que terminé por lanzarle al fuego. No deberían hablarme, pero lo hacen. Saben que no deberían hacerlo. Jamás he creído ese propósito que dicen tener dispuesto para mí. Los psiquiatras ya se han cansado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta noche sin embargo, quizás me atreva a abrir alguno de ellos. Estaba pensando en compartir con Sherlock Holmes lo del extraño tipo de la gabardina. Esta mañana se pasó dos horas observando como conversaba con el Conde Drácula. Nunca me termina de gustar su conversación. Me da escalofríos. Y aún así, me sentía protegido ante la mirada más amenazadora de aquel hombre que se escondía de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vivo en París, tengo 28 años y acostumbraba a leer un libro cada dos o tres días. Esto fue decreciendo, conforme mis queridos amigos de papel decidieron irrumpir en mi realidad. Al principio consiguieron atormentarme, inundando mi espacio vital con sus divagaciones, opiniones estúpidas, y órdenes en última instancia. Más tarde, aprendí a aprovechar sus momentos de lucidez en mi beneficio, intentando obviar los delirios que se empeñaban en provocarme. Pero caí demasiado tarde en la cuenta, de que conforme se hacían más presentes, más me costaba sacarlos de mi mente. Ahora mismo convivo con el Dr. Francis Geels, salido de un libro de Robert Cook; con el valeroso D'Artagnan, de mi idolatrado Dumas, y con la Lolita de Nabokov.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el apartamento se pasea la adolescente provocando a mi pobre D'Artagnan. Un gascón no está acostumbrado a la poca decencia de nuestro tiempo. De todas formas ambos están algo apenados por la muerte de Nelson. Tuve que hacerlo. Dejarme en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Dr. Geels parece entenderme mejor. Dice que va a estudiar a fondo mi caso como en el libro del que proviene. Que conseguirá alguna droga que me haga olvidarles a todos. Se apena siempre que llegamos a este punto. Yo finjo estarlo también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He de hablar con Sherlock. Me dirijo algo temeroso a la biblioteca. Un espectáculo digno de ser visto por quiénes no me comprenden se abre ante mis ojos. La luz se filtra por las vidrieras alumbrando con avidez toda la sala. Un piso de parquet, las estanterias color caoba, y muebles coloniales heredados de mis padres, sirven como marco para lo que se avecina. Doy dos pasos adelante y todo comienza a temblar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los estantes se vacían nerviosos. Saben que voy a volver a visitarles. El polvo salta de un lado a otro mientras todo me da vueltas. Me arrodillo abrumado. La cabeza va a estallarme. Lloro sólo y todo termina. Levanto la vista y allí está con una mano tendida hacia mi. El hombre de gabardina que va a ayudarme a investigar a su semejante que ha estado acosándome. Le miro a los ojos, y mucho me temo que su intelecto y el del Dr. Geels chocarán a menudo. Vaya suerte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-8036659672693170351?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/8036659672693170351/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=8036659672693170351' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8036659672693170351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8036659672693170351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2009/03/canon-jules-capitulo-1.html' title='Canon: Jules capítulo 1'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-7601797990549637957</id><published>2009-03-09T13:50:00.004+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.394+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Canon : Sandra capítulo 1</title><content type='html'>El hombre de la gabardina finalmente se ha marchado. Cada vez se me hace más dificil soportar su presencia. Desde el día que apareció, ha estado siguiendo mis pasos silenciosamente, intentando confundirse con el gentío que nos rodea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son las 23:34 pm de la noche, y París está más bonito que nunca. Sus habitantes sonríen acordes a la luz acaramelada de sus farolas. La soledad que suelo experimentar en el trabajo está acercándose, por lo que aprovecho al máximo estos últimos instantes de compañía. Soy prostituta en un local de lujo del barrio latino. Nadie me obligó a hacerlo. No siento nada físico, ni el roce de la piel, ni los moratones que mis clientes me propinan, ni la brutalidad de sus abusos. No disfruto al contemplar las escenas dantescas que tan a menudo me obligan a realizar. Mi oficio es el menos grato de toda la ciudad, pero posiblemente el mejor pagado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo el trayecto de la Rue de Charonne, yendo en dirección opuesta a los conductores. Adoro los contrastes de este lugar. Por un lado, la pobreza más hiriente se esfuerza en sacar limosna de sus humildes locales. Tenemos el "superette de Charonne", la tienda de televisores de ocasión, o el ultramarino de Pakistanís "Arc Chaud". Justo enfrente, burlándose de todos ellos, las sillas dispuestas al estilo parisino en las aceras escoltan a sus cafeterías de lujo. Llegada a la interesección con el Passage Josset, me dirijo hacia el mundo de riqueza al que algún día perteneceré. Es la hora de cambiarme de acera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras subo los escalones de la casa del siglo XIX, voy pensando en lo qué tendrán esta noche preparado para mí. Quizás deba participar en alguna orgía de viejos empresarios, sudorosos de dinero. Tal vez me haya reservado de nuevo, el teniente de alcalde de la ciudad. O las dos cosas al mismo tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi rutina insensible, se cuela otra vez el hombre de la gabardina. Intento recordar todas las ocasiones en las que le he visto últimamente, condenadamente puntual a mi querido día a día bañado por la luz del sol. Esto es lo que más me preocupa, que intenten arrebatarme mi propio país de las maravillas. En la noche, soy de cualquiera que tenga el suficiente dinero para pagarlo. Imagino que nadie tiene bastante para pagar lo que siento, cuando despierto cada mañana. Cuando recorro las calles con la brisa del viento del Sena cogiéndome de la mano. Imposible comprar lo que experimento al ver danzar en el aire el globo de helio, que todos los días compro, al hombre que perdió su boina en el divorcio del que siempre habla. Contemplar ese rojo artificial volar de un lado a otro es demasiado en juego para mí. Llego al rellano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta siete me advierte que se terminó este mundo. Mi cabeza se marcha a dormir. Tengo mucho sueño, me obligo a recordar todo lo que he reflexionado en los últimos minutos, para contárselo al día siguiente a Jack. él seguro que lo entenderá. La puerta se abre. Buenas noches.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-7601797990549637957?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/7601797990549637957/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=7601797990549637957' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/7601797990549637957'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/7601797990549637957'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2009/03/canon-sandra-capitulo-1.html' title='Canon : Sandra capítulo 1'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-8811539242232024009</id><published>2009-03-09T02:56:00.003+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.395+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Canon: Everleed capítulo 1</title><content type='html'>Conduciendo me siento libre. Escapo de la ciudad, dirigiéndome hacia una fingida soledad. Bajo la ventanilla de mi Moustag, modelo 1988; y el aire pronto alborota todo el interior del vehículo. No me importa. Quizás eso es lo que menos importancia tiene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observo como las líneas discontinuas se transforman en una estrecha solución de continuidad blanquecina, demasiado veloz para ser observada con detenimiento. Me planteo este último pensamiento. Todas las ocasiones en las que he pasado sobre estas carreteras viejas y olvidadas. Recuerdo perfectamente cada matiz de las líneas sobre las que he decidido conducir. Giro el volante unos centímetros a mi derecha, y compruebo como ya no puedo ver el blanco por el retrovisor. Esto me reconforta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi nombre es Everleed Jones Junior. Mi destino es que jamás conozcáis nada más que esto acerca de mi identidad. Es duro de admitir, pero con el tiempo he aprendido a sobrellevarlo. Actualmente vivo en París, rodeado de los mismos desazones que pueden resultarle desagradable a cualquiera que se mantenga cuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La humanidad es una gran secta con distintas habitaciones. Las religiones se encargan de decorarlas conforme cada cual haya aprendido a creer en ellas. No creo en este tipo de protección. Sólo confío en mi mismo. Por eso estoy sólo. Conduciendo hacia la nada, completamente solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un atisbo de tristeza se cuela entre la euforia del momento. El entusiasmo causado por poder respirar un aire diferente a toda esa escoria con la que convivo, pronto es neutralizado por mis propia mente podrida. Recuerdo vagamente los rostros de quiénes hoy he salvado. A decir verdad, apenas sabría distinguirles de una mancha de café en una servilleta sucia. El padecer prosopagnosia no me lo pone nada fácil. Un transtorno psicológico que te impide ver el rostro de la gente puede ser muy invalidante. Sin embargo, de alguna manera, mi cerebro no se conformó sin más con su herencia. Me adapté, y por ello, ahora los demás tendrán que adaptarse a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me llamo Everleed Jones Junior, y se podría decir que ayudo a las personas... a encontrar sus propiso infiernos. Pronto volveré a veros. Y quizás tengáis la suerte de que no os pueda reconocer.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-8811539242232024009?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/8811539242232024009/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=8811539242232024009' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8811539242232024009'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8811539242232024009'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2009/03/canon-everleed-capitulo-1.html' title='Canon: Everleed capítulo 1'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-4701070465292879940</id><published>2009-02-27T03:13:00.001+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.395+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Anuncio, nueva novela online</title><content type='html'>A partir de hoy retomo el blog. Y lo hare con un proyecto que lleva dando vueltas mucho tiempo en mi mente. Una novela de personajes partidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No digo más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leed ^^&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-4701070465292879940?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/4701070465292879940/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=4701070465292879940' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/4701070465292879940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/4701070465292879940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2009/02/anuncio-nueva-novela-online.html' title='Anuncio, nueva novela online'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-6784150896014400703</id><published>2009-02-27T03:10:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.396+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Entropía</title><content type='html'>Digamos que me pierdo entre la entropia. Un sin fín de miradas capaces de empujarme a un nuevo caos me rodean.... Distraído, intento no formar parte de su plan macabro para arrastrarme lejos de mi propio control. Y, sin quererlo, al intentar evitarlas, estoy cambiando la trayectoria de todos aquellos que buscan evitarme a mi también, generando una suma de pequeñas situaciones caóticas secundarias a mi determinación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así pues, parece ser que lo mejor es dejarse chocar y chocar y chocar y chocar.... con la seguridad de que posiblemente, el choque que nos aparte del caos, llegará más por el azar de más de un golpeo, que por la huída hacia adelante que consite el querer llevar el control de "tu realidad".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho esto, choquemos ^^.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-6784150896014400703?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/6784150896014400703/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=6784150896014400703' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/6784150896014400703'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/6784150896014400703'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2009/02/entropia.html' title='Entropía'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-943476983099265240</id><published>2007-12-09T03:32:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.397+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relato corto: El carmesí del espejo'/><title type='text'>Parte 1 de 3 del relato corto:"El Carmesí del espejo"</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: center;"&gt;El espejo le devolvía fielmente la imagen de la derrota. Buscaba resquicios por los que apostar entre las arrugas de su rostro cansado, mas nada bueno parecía estar llegando. La sangre no debería destacar tanto. Su brillo carmesí es un insulto a la discreción. Volvió a sentir náuseas por tercera vez en un mismo día. Y cuatro era el límite. Una más y habría rebasado aquella línea que jamás piensas cruzar. No era una sensación normal. Nada parecido a huida de borrachera, indigestión o ambas a la vez. Perder sangre en tu lavabo a las once de la noche es lo más parecido a la soledad. No se trataba de un corte con la cuchilla de afeitar. No era una salpicadura que atrapar con la toalla. Perdía su vida con cada arcada que lo empujaba medio metro contra el cristal. Llegó a golpearse la frente en una ocasión y perder el conocimiento. Pero no pretendía escapar. Su fiel propósito era luchar contra la enfermedad. Agarrarse al borde del lavabo y retener toda la vida posible antes de expulsar otro medio litro. Medir la vida en volúmenes. Lo había estado pensando y tal vez fuera necesario buscar otro recipiente. Mejor dicho. Su alma quería pensar esto. Su cuerpo simplemente se limitaba a morir. Tres meses. Tiempo suficiente para pelear el partido hasta el descuento. Su rival se empeñaba en golpearle durante aquellos primeros minutos de juego, y realmente era difícil contener las acometidas del destino. Quince años de borracheras, noventa días de vida. Sin lugar a dudas era la peor ecuación que había intentado resolver jamás. De hecho no existían las incógnitas, por lo que se trataba de una simple igualdad. Su cerebro se negaba a aceptarlo, pero las varices esofágicas eran argumento más que convincente para creer en ello. ¿Había merecido la pena? Seguramente sí. Merecía la pena cuando tu mayor aspiración era conseguir follarte a la segunda tía que se te presentaba durante la noche (la primera siempre se trataba de un mal polvo), ponerse de mierda hasta arriba, y llegar a casa lo suficientemente cuerdo como para no dejar abierta la llave del gas. Y poco más importaba. Otra mañana más llegaría sin haber rebasado la temida línea. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Sin embargo, esta vez ocurría algo diferente. La culpa por todos sus errores buscaba expiarse por las heridas de su garganta. Una nueva arcada lo lanzó contra el lavabo, y pudo oler de cerca el miedo a que lo abandonase toda esperanza. Aquello estaba resultando peor que un mal polvo. Su miedo se coloreaba de priapismo pre-mórtem. Imaginó su cuerpo embalsamado. Sus órganos en frascos de líquidos ocre y verde. Sentía como la próxima pérdida de conocimiento, le avisaba con aquellas ideas delirantes. Escapando de los espasmos de su diafragma, se arrastró hacia el salón en busca del sofá. Conforme lo vislumbraba, la figura del mueble se transformaba en un lienzo que mezclaba algo de ataúd y mucho de unidad de cuidados intensivos. Con la boca húmeda y el salado carmesí todavía mojándole los labios, tuvo la suficiente conciencia como para marcar un número de teléfono. Si había alguien que debía conocer la hora de su muerte, esa era ella. Con el primer tono se desvaneció. Sin esperanzas. Tan sólo le quedaba la seguridad de que su ángel de la guarda conocía las llamadas sin remitente. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-943476983099265240?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/943476983099265240/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=943476983099265240' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/943476983099265240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/943476983099265240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/12/parte-1-de-3-del-relato-cortoel-carmes.html' title='Parte 1 de 3 del relato corto:&quot;El Carmesí del espejo&quot;'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-5535665269550161943</id><published>2007-12-08T22:29:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.398+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anuncios varios'/><title type='text'>Más de 1500 clicks!!!</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;Ya hemos superado en poco más de dos semanas los 1500 clicks!!!!! LLegando casi a 600 visitantes distintos!!!!!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchísimas gracias! Esto anima a seguir perfeccionando la web (podéis comprobar que he añadido varios juegos muy muy muy adictivos xDDDD), y sobretodo a seguir escribiendo ;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un saludo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Enrique&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-5535665269550161943?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/5535665269550161943/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=5535665269550161943' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/5535665269550161943'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/5535665269550161943'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/12/ms-de-1500-clicks.html' title='Más de 1500 clicks!!!'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-6573773892631928285</id><published>2007-12-06T21:15:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.399+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos vendetta server 5'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Hst sv 5; relato n12</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Trilogía guerra BOT/Yakuza vs CRACK/Shinigamis/SDC/CV/¿Triada$?&lt;br /&gt;Capítulo primero&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;Una nube de polvo avanzaba junto a la atmósfera envenenada hacia five city.&lt;br /&gt;Las ventanas de la mansión se cerraron, sabedoras de que ni en su interior se podría&lt;br /&gt;filtrar un gramo de aquel viento emponzoñado. Los vérmelos habían vuelto con&lt;br /&gt;buenas nuevas a su residencia; el enemigo fijado en su instinto, y las garras que asían&lt;br /&gt;    a sus aliados llenas de promesas de sangre por parte de estos mismos. Mas todavía no era su momento. Otros morirían primero. Decenas de ojos endemoniados se asomaban tras los ventanales, para disfrutar con la primera masacre que vivirían en esos días. Entre el silencio reverencial se escuchaban expresiones de júbilo e impaciencia. La espera no era algo que supieran, ni quisieran comprender.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: center;"&gt;Un gato solitario merodeaba cerca de la delgada franja que separaba la ciudad de la muerte. La neblina avanzaba guiada por una mano invisible, cargada de maldad y odio. En pocos segundos lo envolvió, y con un salto de horror, arrancó la vida del pobre animal. Bastó con respirar por unos instantes bajo su influencia, para reducir la población en un veinte por ciento. Aquella sombra de terror se expandía y abrazaba las vidas inocentes de su camino. Al otro lado, en el origen, unos grandes ventiladores propulsaban con fuerza el veneno acumulado durante tanto tiempo. Los BOTS de reconocimiento habían explorado el campo de batalla, y habían convenido en hacerlo un poco más respirable para ellos. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Hacia allí se dirigían unos Shinobis ligeramente modificados, para poder combatir en plenas condiciones. Unos tubos de plástico gris les salía de la garganta y perforaba su pecho. Su boca cubierta por mascarillas impregnadas de una aleación, que al contacto con aquel viento alimentaría su nuevo sistema respiratorio, y con ello les proporcionaría una movilidad y fuerza determinante en la guerra. La deshonra de la resistencia, o quizás la mala planificación de sus camaradas, hizo que muchos desesperados se entregasen a la causa BOT/Yakuza, para obtener protección, y quizás una primera victoria&lt;br /&gt;en la recién nacida five city. Ese intrincado sistema respiratorio primario les distinguía de los demás androides. Eso, y el que conformaban la primera línea de choque que venía desde el Este. Apostados como estaban en las fronteras del erial, formaban una línea paciente de terror, que esperaba la completa expansión del &lt;i&gt;Ghisez &lt;/i&gt;(cómo se le llamó más tarde terminada la gran batalla, viento pestilente). &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: center;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: center;"&gt;Todas las puertas se fueron cerrando paulatinamente, con las noticias de algún familiar que tosía demasiado, enfermaba, y en última instancia, moría. Entre todo el desasosiego, sólo había un lugar que se frotaba las manos por lo que se avecinaba. Semanas atrás, las cajas que habían estado llegando a los talleres de mayor fama no contenían ni municiones ni armamento. Ahora, en posesión de Acción Directa estaban más de diez mil máscaras de gas esperando ser compradas. Una actitud contemplativa que mucho bien les iba ha hacer en el futuro. Forjaría aliados por la fuerza, y les proporcionaría una posición única en el conflicto. TuPadre lo sabía. En un despacho oscuro, él y Giovanni Kabrón brindaban por las muertes que a golpe de talonario iban a evitar… o posponer por unos días, y al caso pagaban lo mismo.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: center;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt; text-align: center;"&gt;Siciliano contemplaba tranquilo la puesta en escena Bot. Sus informadores vermelhos estaban en lo cierto. La primera ficha se movería con el alba, y sería invisible como todas las almas que se llevaría consigo. Inmediatamente toda la estructura militar aliada estaba equipada con el set de batalla de AD. Sus arcas vacías y su corazón henchido en orgullo, deseando que las horas le empujasen hacia el único enemigo digno de su leyenda, que lo esperaba al otro lado de la ciudad. Los días transcurrieron tranquilamente; el cielo sin embargo, avisaba con tinieblas de lo que estaba por llegar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-6573773892631928285?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/6573773892631928285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=6573773892631928285' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/6573773892631928285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/6573773892631928285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/12/hst-sv-5-relato-n12.html' title='Hst sv 5; relato n12'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-1519082833681430828</id><published>2007-11-22T22:55:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.400+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos vendetta server 5'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Hst sv5, relato n11</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Capítulo 11: "El gigante dormido"&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;Los cuerpos de los Shinobis yacían derrotados al frente de la cabaña. Un viento frío, rebotaba en las armaduras de metal de aquellos androides. Una pequeña formación, perfectamente montada, creaba un pasillo de reverencia al líder de su raza. Gángster extendió una mano en dirección a la puerta, y la madera saltó en un millar de astillas. Los ninjas gritaban de desesperación, conocedores del efecto que tendrían todas esas acciones, en sus tranquilas vidas de entrenamiento y meditación. Una sombra comenzó a moverse a través del hueco que había quedado. La luz del hogar, y su crepitar danzante, bordaban de reflejos púrpura y carmesí, el kimono ancestral. La forma de una katana gigantesca se dibujaba tras la silueta. En un abrir y cerrar de ojos, la figura desapareció, para dejar al momento un amasijo de chatarra en uno de los laterales de la entrada. Cuatro droides de reconocimiento habían sido abatidos sin apenas esfuerzo. Los pupilos de tan singular personaje, comenzaban a levantarse, con esperanzas y ánimo renovado. Gángster alzó los dos brazos al cielo, y un ruido magnético pasó a impregnarles su cuerpo. Todos los Shinobis excepto uno, volvieron a besar el duro suelo. Su líder permanecía de pie, inmóvil, conocedor de la desventaja en la que se encontraba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Si has venido a matarme, hazlo rápido. No he meditado durante décadas para presenciar mi muerte. – el bot legendario se sorprendía al comprobar como era capaz de articular palabra, bajo aquella presión magnética. Contemplaba la dureza de su mirada, y no encontraba ningún signo de flaqueza en su determinación. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;He de decir que no esperaba capacidad de resistencia alguna por parte de un humano. Aún así, podría terminar contigo con sólo chasquear los dedos.- hizo una pausa para contemplar la insolencia de su adversario.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Basura androide. Acaba lo que has venido ha hacer, y no me des la arenga. No soporto ese sonido artificial. – los dientes le chirriaban por la fuerza que debía hacer para poder abrir la boca. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Tu descaro te va a salvar la vida. – una luz verde salió del pecho del bot gigantesco, y chequeo en profundidad al ninja.- Mis principales enemigos, acaban de reclutar al jefe de la mafia Crack. Planean usarlos como señuelo suicida en la inminente guerra, y no puedo permitirme tener bajas inútiles con enemigos tan inferiores. – el chasquido enlatado de sus palabras, junto con la imponente presencia de todos aquellos androides en formación, daban un aspecto realmente amenazador al grupo que conformaban. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;No se porque me sigues con tu perorata. Acabemos esto de una vez.- sonó un desgarro, y los músculos de las piernas del shinobi dejaron de responder. Aún así, consiguió alargar el filo de la espada hacia el rostro robot. Éste parecía sonreír.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Te curaremos tus heridas, y serás mejorado biónicamente. Pasarás a encabezar el grupo de contención de nuestra orden, y con suerte, podrás entregar tu vida en el campo de batalla.- aquel discurso sonaba a sentencia a través de sus mandíbulas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;span style="font-size: 12pt; font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;;"&gt;La bata pintada con una doble H yacía inmóvil en el suelo. Aquella fue la única vez en la cual tan inusual guerrero, pudo pensar por si mismo. Sus cualidades serían aprovechadas en muchas contiendas por la plaga androide. Su voluntad sería anulada completamente, y su juicio claramente perturbado. Acababa de nacer, Hattori Hanz&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-1519082833681430828?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/1519082833681430828/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=1519082833681430828' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/1519082833681430828'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/1519082833681430828'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/hst-sv5-relato-n11.html' title='Hst sv5, relato n11'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-5814919714279192456</id><published>2007-11-21T16:07:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.401+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos vendetta server 5'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Hst sv 5, relato n10</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Finalmente pude hablar con Wo!!!! Ya tengo el capítulo que necesitaba para poder continuar la historia! Saludos!!!&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;Capítulo 10: Triada$        &lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;La puerta se abrió con un suspiro que utilizó Sugar Kane para desaparecer. Siciliano llegaba visiblemente cansado, la frente sudorosa y el gesto torcido. Sin mostrar ningún respeto, se dejó caer en una vieja butaca y miró fijamente a Wo_Shing. El anciano le escrutaba su nerviosismo mientras cruzaba los dedos. Un pausado silencio no permitía otra cosa que esperar al otro interlocutor. Finalmente, la gabardina fue manchándose de un color rojo vivo, que se acrecentaba con la palidez de su cara. Su cuerpo fue inclinándose hacia el suelo, hasta el punto de tener que lanzarse Wo para que no diese de lleno con el parquet. Aquel hombre moribundo sonreía a pesar de todo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Un infeliz de HB quiso medir sus fuerzas. Evidentemente se encuentra nadando con los peces. – mientras reía escupía sangre carmesí. – Se que llego tarde. Conozco que posiblemente abuse de su confianza si le pido un favor personal. Pero me supera esta maldita ciudad. – Se dejó caer sobre el respaldo, respirando con más tranquilidad. – Todo el mundo tiene un espía en cada esquina. Mire. – alzó la mágnum parabellum y disparó al techo sin siquiera alzar la mirada. Al instante, un pequeño androide caía en medio del salón. – Los hay a millares. Y estos no son los que más me preocupan, ya que al fin y al cabo sabemos donde hay que encuadrarlos. Pero… no me fío nada de mis camaradas. No le auguro una vida muy próspera a Crakcs señor Shing. – Wo apretaba una toalla blanca sobre la herida que parecía querer dejar de sangrar por respeto a la importancia de la conversación. – Prueba de ello son las sucias ratas que hablan de escindir Crack, juntarse con Shinigamis, e incluso marchar en la batalla junto a los Yakuza. Y por si no tuviera suficiente con todo esto, tengo a este gremio de matarifes encima sin dejarme respirar. Acabo de empezar, y he de confesarle, que estoy agotado. – volvió a toser sangre, y por primera vez sus ojos mostraron una humildad cargada de desesperación. Wo se levantó tranquilamente, cogió la pipa que había estado fumando, y la encendió con parsimonia. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Todo tiene un precio. Su vida no es excepcional señor Siciliano. Aunque comprendo su situación. – dibujaba anillos de humo que se perdían por la estancia. – Hagamos una cosa. ¿Les queda suficiente honor a sus chicos como para acompañarle en una última contienda? – a pesar de la fragilidad de su acompañante, sus palabras no podían haber sonado más duras.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;No a todos. Pero si seré capaz de reclutar un gran número de valientes que entreguen su vida. – la sangre volvía a manar abundantemente. En cualquier momento perdería el conocimiento. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Al anochecer del tercer día desde hoy, todas sus tropas estarán apostadas frente a la mansión roja. Lanzaremos un ataque sorpresa masivo.- se regocijaba con cada una de las palabras que decía su acento oriental.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¿Y Triada$? – la cabeza le daba mil vueltas.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Triada$ hará más que suficiente asegurándole a usted el más alto rango que llegase a imaginar. En esta contienda morirán muchas marionetas, pero descuide, usted seguirá llevando los hilos bien atados. – conocía sobradamente la reputación del hombre que tenía enfrente. Por muy vulnerable que pareciese, no era más que una artimaña para acelerar las cosas. Ambos lo sabían, pero debían seguir interpretando el papel sin salirse del guión.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¿Tenemos aliados?&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Siempre tengo aliados.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;De… de acuerdo entonces.- y justo en aquel momento la conciencia le abandonó.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.25pt;"&gt;Wo se rascó la perilla con impaciencia, y dijo en voz muy baja.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Sugar llama a Smog. Dale las llaves del local e infíltrate en Cracks. He de saber en todo momento cómo marchan las cosas. – algo se movió tras de él antes de entregarlo de nuevo al silencio. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Horas más tarde, el sub-capo de HB anunciaba la disolución de la misma. Sus miembros fueron masacrados mientras vagaban sin rumbo. A la hora de la cena, Wo volvía a su casa con una sonrisa marcada en la cara. Gesto que se desvaneció al comprobar que el mismo capo de CV había decidido ir a visitarle.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-5814919714279192456?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/5814919714279192456/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=5814919714279192456' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/5814919714279192456'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/5814919714279192456'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/hst-sv-5-relato-n10.html' title='Hst sv 5, relato n10'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-4118000347918820449</id><published>2007-11-20T13:20:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.402+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Blues del poeta'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Capítulo primero Blues del poeta</title><content type='html'>Aquí os dejo el primer capítulo de mi novela favorita. Espero que os guste ;).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 35.4pt;" align="center"&gt;&lt;span style=""&gt;Capítulo primero&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;El gramófono inundaba la estancia con la voz de Robert Johnson. Un Blues que se pegaba a las cortinas y las hacía danzar con su tenue melodía. Sonaba acompasado, gráciles punteos de guitarra que se filtraban por las rendijas de las puertas. El piano acompañaba con golpes rítmicos el sonido de Nueva Orleáns. Miró por una de las ventanas entreabiertas para comprobar la calma que se había instalado en Madrid. El calor de una tarde de agosto, parecía reconfortar sus huesos enfermos. Sentado en aquella mecedora gris, encargada expresamente para escuchar Blues, veía pasar el tiempo sin mucho más que pedirle a la vida que una harmónica, y ánimo con la que poder tocarla. “Sweet Home Chicago” bailaba con el vaivén de su figura. El humo de un cigarrillo rubio describía pequeñas espirales hacia la ventana abierta tras él. Se perdía en la música, observando los anillos que saltaban sobre su cabeza. Enamorado de una mujer muerta, cuidando de un joven que aspiraba a ser el último poeta de nuestro tiempo, y con una reticencia enfermiza a acudir al médico, Joe Fisher sabia que cada tarde importaba más que la anterior, por lo que el panorama que tenía ante sí era verdaderamente excitante y perturbador. El reloj marcó las cinco con el cambio de canción. “Croos Road Blues” era la última de esa cara del vinilo. Una excusa para ordenar los pensamientos. Dos minutos y cuarenta segundos de placer, antes de abrir alguna puerta de las que lo rodeaban. Lo más seguro es que saliese al porche. Sí, iría en esa dirección. No tenía la intención de acercarse a la cocina pintada con óxido por las esquinas. Tampoco necesitaba ir al lavabo, ni entrar en la vieja biblioteca. Y ni se le ocurriría distraer a su pupilo Pequeño Lobo, en su éxtasis de creatividad. Curioso nombre artístico había buscado aquel genio salido de la nada. Recordaba haber estado leyendo Colmillo Blanco de Jack London, cuando le vio aparecer por primera vez, arrastrando un horizonte de carretera. Hacía unas semanas que su mujer había muerto, y le acababan de diagnosticar un osteosarcoma con metástasis pulmonar. La vida había decidido mostrarse especialmente dura, hasta el día en el que hizo acto de presencia aquel muchacho escuálido, con una maleta cargada de libros de poesía, y un macuto vacío de esperanzas. “Escúcheme usted, señor cansado por prosas impropias de su capacidad artística e intelectual; me llamo Jonhy Walker, como la botella de licor anciano que usa para suicidarse, o tal vez mi nombre sea atardecer de primavera como el que ahora mismo nos empuja hacia una fría noche, aunque creo recordar que este nombre no me gusta demasiado. Puede ser que me equivoque y me llame Marlon Brando,y haya venido aquí por un ajuste de cuentas de la mafia siciliana. Aunque si le soy sincero, estoy seguro de ser uno de esos lobeznos que hay en la portada del pequeño regalo que está leyendo. Sí, ahora caigo. Encantado de conocerle maestro, mi nombre es Pequeño Lobo London. Le rogaría que evitase llamarme por mi segundo apellido, ya que mi ascendencia es irlandesa y no me gusta que me insulten cada vez que quieren algo de mí”.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Todo esto seguido de una naturalidad infinita para acercársele y abrazarle sincero. No tuvo más remedio que invitarle a entrar. Unos minutos más tarde, comprendió que se encontraba ante una personalidad excepcional. Aquel diamante imposible de pulir, había llegado con el rostro cubierto de suciedad y demasiada hambre encima. Y aún así, deslumbraba. Llevaban más de medio año juntos, en su vieja casa de las afueras de Madrid. Tenían más que suficiente con la jubilación y la pensión de viudedad para vivir tranquilamente. Por lo menos hasta ese momento. Con el Lobo cerca nunca se sabía que esperar. Hacías bien en disfrutar cada rato como si fuera el último, una terapia magnífica para un enfermo terminal. Así pues, se juntaron tantos factores a favor de la adopción del chico, que cuando quiso darse cuenta de lo que ocurría, ya veía paseando por su casa al hijo que nunca pudo tener. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Ya hacía más de cinco minutos que la canción había terminado, y seguía viajando entre recuerdos que disfrutaba hojear. Se incorporó débilmente y presionó el botón de “Stop” del gramófono encendido. Cojeaba más de lo que le gustaría a su pierna enferma. Y lo peor de todo, es que la otra se estaba cansando de hacer todo el trabajo sucio, y parecía querer enfermar también. “Tiene usted una variante de cáncer muy agresiva señor Fisher, seguramente metastatice en otros lugares distintos al pulmón. Sería necesario empezar lo antes posible con el tratamiento.” Tan sólo se dejó operar el tumor original. Lo demás que lo pelease su cuerpo. Si había llegado su hora, él no era quien para decidir acerca del final. Miraba con aprensión la cicatriz a nivel del muslo mientras se ajustaba las gafas impolutas al borde de su nariz. Recordó que debía dirigirse al porche para esperar alguna aventura que vivir, y que estaba desperdiciando su tiempo allí parado, pensando en enfermedades y demás cosas inútiles. Arrastró una de las zapatillas de ir por casa hasta el borde de la mosquitera, y con un leve empujón abrió la estancia, dejando entrar una brisa refrescante que escapaba del calor del verano. El sol se aferraba al cielo azul, ahuyentando nubes con determinación. Su jardín, sin embargo, parecía estar llamándolas a gritos. Contempló con lástima las plantas que no habían soportado aquel clima tan poco agradecido, y dispuso en tareas pendientes el arreglar de una vez el riego por goteo. Mas había cosas más importantes con las que invertir sus últimos meses de vida. Tal vez salvar a una doncella en apuros, o quizás ver como Pequeño Lobo ganaba un Nóbel de Literatura. Con suerte ambas cosas. Disfrutaba de unos segundos de ensoñaciones hasta que una voz lo sacó del letargo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Buenas tardes señor Joe. Muy buenas tardes para ser más exactos. He de decir que las isobaras se están portando excepcionalmente este año. – Un joven de ojos y pelo negro, le saludaba tapándose la mirada con una mano, evitando la luz directa del sol.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Buenas tardes caballero. No tengo el placer de conocerle, pero veo que usted a mi sí. Y esto es sin lugar a dudas más interesante que mis tulipanes muertos. – se ajustaba el cuello de la camiseta, al caer en la cuenta de que no sabía muy bien qué aspecto estaba mostrando.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Sin duda señor. Soy más interesante que un tulipán. – el muchacho puso los brazos en jarra aparentemente tenso. Estaba convencido de lo que acababa de decir.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Ya veo, y cómo se llama aquel que afirma tener más interés que una de mis plantas favoritas. – Joe reía por lo bajo. Lo suficientemente bajo para que su interlocutor no lo advirtiera.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¡Oh dios, no me he presentado! Mi nombre es Víctor Martínez. Señor, le pido disculpas, sé que usted valora infinitamente la educación y el buen uso del lenguaje. He sido un idiota pretencioso al querer compararme con sus tulipanes. – visiblemente avergonzado miraba el suelo sin pestañear.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Le perdono amigo. Ojalá todas las disculpas fueran tan sencillas de aceptar.- guiñó un ojo al recién conocido Sr. Martínez, y dispuso una de sus mejores sonrisas para continuar la conversación. – Bueno, y ¿a qué debo su visita? – apretó el labio inferior alzando las cejas. Una postura receptiva con la que ayudar al nerviosismo de aquél singular personaje.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Pues, la verdad es que estoy aquí gracias a Pequeño Lobo.- un mal presentimiento recorrió el cuerpo del hombre- Es mi compañero de terapia en el centro ocupacional. Mi padre está en la cárcel, y hace unos días que discutí con mi madre. – dibujaba círculos en la tierra seca del jardín con la punta de la bota vaquera. Sus pantalones tejanos no estaban elegidos al azar. Su camiseta de Cleant Eastwood sin embargo, si que estaba fuera de lugar. La verdad es que mostraba una pinta bastante curiosa, y a Joe le costaría escuchar con seriedad la historia del muchacho, si seguía viéndole como un cowboy venido a menos.- Lobo London (no le diga que le he llamado por su apellido por favor), dijo que estaría encantado de acogerme unos días en su casa. Que usted era una persona maravillosa que amaba cultivar el talento de sus semejantes. Un elenco de virtudes con el que enriquecerse… Y aquí estoy. – paró con brusquedad al advertir la mueca de incomprensión que se había marcado en el rostro del hombre. Joe se agarraba la frente buscando una respuesta con la que largar al pobre muchacho de allí. Sin duda alguna, el especial talante de Lobo, le había hecho forjarse la falsa impresión de que aquello era algún tipo de centro de acogida. Miró con tristeza al chico. No tenía ni pies ni cabeza el hacerse cargo de dos adolescentes, y mucho menos con el futuro tan incierto que venía recortándole terreno. Además, estaba eso de la discusión con su madre. No quería que la gente hablase de él como el viejo adopta muchachos jóvenes. Ese último pensamiento fue más que suficiente para elaborar una excusa convincente en pocos segundos. Y justo cuando iba a despedir elegantemente al visitante, apareció Lobo por la puerta.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;He escuchado un viento frío acercarse, la soledad de un amigo perdido, la necesidad de sincerarse con la franqueza de un solo silbido. Oh Víctor!, amante de presiones y volúmenes, bienvenido a mi castillo en el aire, espero sepas explicarme con fórmulas y regímenes este clima que nos visita más propio del Zaire. – una reverencia que nada tenía que envidiar a cualquiera imaginada por Shakespeare, y un elegante giro para dirigirse a Joe. – Maestro, le pido con humildad que acepte en enseñanza a quien nos hará encontrar la gran verdad, es un hombre de confianza. – anotó un garabato sin sentido con su pluma en un pequeño cuaderno que zarandeaba, y bajó a acompañar al recién conocido físico, al interior de la casa.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Joe no se había movido un ápice desde que había cruzado la puerta por primera vez. Escuchaba a lo lejos la singular conversación que ambos muchachos mantenían en la habitación de Lobo, no sin antes haber hecho una visita a la despensa para abastecerse de alimentos. Palidecía ante lo acontecido. Un nuevo intruso, había tomado por albergue su casa con total naturalidad. Tenía que entrar y explicar amablemente, las innumerables razones por las cuales no podía quedarse con ellos Víctor. Su primera impresión no había sido nada buena. Para colmo, el chico había pisado una de las pocas plantas que quedaban con vida en la entrada. Aquellos cadáveres de Petunia le reclamaban venganza. De pronto, apareció Lobo; visiblemente contento, avanzando a saltos hasta el umbral de la casa. Uno de ellos, dio con lo poco que quedaba de las petunias. Se sentó en los escalones y comenzó a escribir en un cuaderno rojo. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;- ¿Piensa usted oh maestro, que la ascendencia de Víctor será irlandesa? – Joe vio como garabateaba un escudo de armas, aderezándolo con versos carentes de sentido por doquier. – Personalmente me gustaría creer que así fuese. Sería el reencuentro de los dos hermanos perdidos. Sus hombros son propios de mi estirpe, de eso no hay duda alguna. Pero desconfío de su mirada cetrina. Me recuerda a aquellos de los que no hablamos. Seguramente sea eslavo, y en mi entusiasmo por encontrar una familia he tergiversado mis sentimientos. – Hizo una breve pausa para mirar directamente a Joe, que seguía allí, parado, intentando comprender lo que sucedía. – Le pregunto con franqueza, señor oh mi maestro. ¿Con qué fin, ha dejado entrar en su hogar a un sucio checoslovaco, una persona tan culta como usted?- el hombre se rascaba la cabeza, aprovechando para asegurarse, de que seguía en su sitio– Aunque si lo pienso detenidamente, no soy quien para juzgar las decisiones de alguien tan sabio.- miraba al suelo concentrándose en algo que posiblemente no existiese – He de ser gentil con los invitados, no puedo olvidar sus enseñanzas maestro. – Se levantó y arrancó la hoja en la que había estado anotando todo lo que se le ocurría mientras hablaba.- Por cierto, creo que debe dedicarle más tiempo al jardín, señor. Aquellos tulipanes han abandonado toda esperanza a seguir viviendo. Está claro que un alma en pena como la suya, no transmite nada bueno a quienes se debaten entre la vida y la muerte. Fíjese en estas petunias. Esta misma mañana me encargué de limpiarles todos sus pistilos con jardinero esmero. Y ya las ve, fue salir usted ha hacerles compañía, y muestran este estado deplorable.- ahora le miraba con preocupación, como si sospechase de algún tipo de maldición cerniéndose sobre ellos- Entienda el propósito de mis reflexiones. Sin más, me despido de su excelencia intelectual (ya sabe que su porte físico deja mucho que desear desde que el cáncer le reconcome), avisándole que volveré a la noche, tras haber instruido a los ineptos del centro ocupacional con alguna de mis geniales ideas.- dicho lo cual salió corriendo perdiendo parte de los cuadernos que guardaba en su mochila abierta. Joe no pudo hacer otra cosa que conmoverse. El muchacho, a su manera, siempre intentaba convencerle de que fuera a recibir tratamiento para su enfermedad. La metáfora de las plantas marchitándose, sin duda había sido más elegante que la vez que concretó que, el olor de la basura se acentuaba en presencia de enfermos terminales, y que su creatividad necesitaba de los cinco sentidos para funcionar a pleno rendimiento, por lo que al no tratar su cáncer, era responsable directo del fracaso artístico del chico. Rebatirle su argumento fue tan sencillo como sacar la basura antes de tiempo, así que esta vez tendría que dirigirse al invernadero, en busca de sustitutas para los cadáveres que poblaban su jardín. Pero antes, aprovecharía la ausencia de Lobo para explicar a Víctor con tranquilidad, el porqué era imposible acogerle. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Cuando hubo terminado de arrancar todas las plantas muertas, tiró de la agarradera de la puerta de entrada y comprobó que estaba fuertemente cerrada. Empujó y tiró algo confuso por no poder abrir la puerta de su propia casa. Dio un rodeo hasta la zona trasera, y comprobó como la persiana de la cocina también estaba echada abajo. Volvió al jardín y pulsó algo preocupado su propio timbre. Nadie respondía. No tenía sentido, sólo podía cerrarse desde dentro y Lobo acababa de salir. ¡Víctor! &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¡Víctor! ¿Por qué te has encerrado en mi casa? – intentó no gritar demasiado para no mostrar el razonable enfado que iba acumulando. Aquel desequilibrado estaba ahora a sus anchas por su propiedad. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Lobo me previno de que posiblemente usted quisiese largarme con buenas palabras. Prefiero que se lleve una mala impresión inicial a quedarme sin familia señor. – o algo parecido creyó entenderle, ya que parecía estar devastando con avidez su despensa. La vecina de enfrente había salido, oportuna como siempre, ha observar el espectáculo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Esto no tiene sentido muchacho. No entiendo tus motivaciones. – buscaba algún punto por el cual acceder al interior, mas todos estaban fuertemente sellados. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Mi interés reside en encontrar un lugar donde poder dar rienda suelta a mis teorías. Le aseguro que no se arrepentirá de su decisión si me acoge. – la voz sonaba ahora más cercana, posiblemente a unos dos metros enfrente suya.- Estoy dispuesto a negociar.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¿Negociar? Chico, más vale que abras la puerta, o me veré obligado a llamar a la policía.- dicho lo cual, la situación empeoró notablemente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¡Qué! ¡¡Policías!! ¿Dónde están? – Joe escuchaba incrédulo como se cerraban los candados desde dentro. – No me atraparán, nunca lo han conseguido, y mucho menos ahora que encontré una familia.- Esta última revelación impactó de lleno en la poca cordura que parecía albergar aquella conversación. Fisher aguzó el oído y comprobó como Víctor subía los escalones hacia la segunda planta. Siguió con la mirada el trayecto que debería estar recorriendo el singular ocupa, hasta observar atónito lo que salía por la ventana de la habitación de Lobo London. Un rifle de cazador (o eso le pareció; Joe desconocía la naturaleza de las armas de fuego), le apuntaba directamente. La vecina comenzó a gritar, y entró en su casa dando gritos, alertando a su marido y vecindario. Segundos después, el señor Rocafiel no había desperdiciado la oportunidad de sacar de su cartuchera, el revólver reglamentario de la policía de Madrid. Joe se giró lívido, intentando poner un poco de orden en el recién desatado caos. Agarraba el hombro de aquel sheriff, al que tan poca simpatía profesaba, con la esperanza de que desistiera de intervenir. Mas nada de eso ocurrió. Aquél homo erectus con bigote fascista, comenzó a disparar sobre la fachada de Fisher. Víctor se escondió rápidamente, no sin antes contestar con un cartucho, que impactó a unos centímetros de Joe. Una calma tensa les abrazó entonces. Todos los vecinos contemplaban desde una distancia prudencial, el espectáculo que se les brindaba gratuitamente. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¡Voy a llamar a los bomberos para que lo saquen de ahí adentro! – una anciana que vivía cuatro calles más abajo, había aparecido oportunamente para dar su opinión. Estrujaba inquieta contra su pecho, un gato que había encontrado de camino.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Deberíamos ponernos en contacto con algo más contundente. Esos agentes con "gases lacrimales" – la señora de Rocafiel, acostumbrada como estaba a las historias de brutalidad policial, veía normal el sitiar la casa de su vecino con un grupo de asalto. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¡Aquí no se va a llamar a nadie! – Joe se deseperaba. Se giró y lanzó una falsa mirada de súplica al corrillo expectante. - ¿Serían tan amables de dejarme a solas con mi inquilino? – ninguna voz se alzó sobre la suya. Un silencio imposible de abordar, fue suficiente para ir despejando la entrada. El señor Rocafiel fue el último en abandonar la escena, no sin antes disparar por última vez, rompiendo el cristal de la habitación de Fisher. Murmuró alguna maldición al no haber hecho blanco, y Joe deseó no conocer a aquel grupo de gente. El estar rodeado de individuos tan “especiales”, debía de ayudarle a comprender mejor a pequeño Lobo. Sin embargo, Víctor se había convertido en la sobredosis de locura, que sospechaba que antes o después tenía que llegar. Volvió a rodear la casa con la esperanza de que nadie más tuviese la intención de interferir, y a los pocos minutos intentó establecer contacto de nuevo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Escúcheme Sr. Martínez, soy consciente de que debe de estar pasando un momento muy difícil. Esto se nos ha ido de las manos, y seguramente podamos reconducir con buenas palabras lo que los actos torcieron. – ninguna respuesta. Su paciencia había rebasado hace mucho el límite de la normalidad. Sin ninguna mejor idea que esperar, se sentó en el borde de su bordillo, dejando que fuera el tiempo quien solucionase aquello.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;El día avanzaba, y el allanador seguía disfrutando de su trofeo sin dar señales de vida. A las nueve de la noche, el ruido de un tubo de escape lo despertó. Un motorista de pizzas a domicilio acababa de parar la moto en su puerta, y se disponía a llamar al timbre. A pesar de su asombro, Fisher fue capaz de urdir un plan para recuperar su domicilio. Sigilosamente se arrastró hacia la pared lateral que daba más cerca de la puerta de entrada, y se apostó contra el muro. El walkman a todo volumen del repartidor había sido un aliado inesperado. Escuchó como Victor hizo varias comprobaciones con la mirilla antes de abrir la puerta, y finalmente notó como giraba la llave en la cerradura. Todo ocurrió en pocos segundos. Joe se abalanzó contra la abertura como un felino acorralado, con la mala suerte de hacer tropezar al pobre chico de repartos, que lanzó todo lo que llevaba encima por los aires. Víctor (que poseía unos redescubiertos conocimientos en artes marciales), había intentado golpear al agresor, y sin embargo, le había lanzado una patada en toda la frente al pizzero. El cuerpo del chico, yacía noqueado en el suelo con trozos de pizza cubriéndole la cara. Fisher aprovechó el momento de incertidumbre para empujar fuera de su propiedad al inquilino, y cerrar la puerta con un golpe seco. Instantes después, Víctor aporreaba la puerta mientras gritaba:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 78.15pt; text-indent: -42.75pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=""&gt;                          &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¡Lo he matado! ¡No quería hacerlo! – Seguido de sollozos y mocos sorbiéndose – ¡El infierno se cierne sobre mí! – los gritos aumentaban de volumen ostensiblemente, volviendo a disparar los ladridos de los perros más cercanos, así como las lamparillas de noche de los curiosos. Creyendo arrepentirse de lo que iba ha hacer toda la vida, Joe volvió a dejar entrar a aquel perturbado, antes de que volviese a montar otro espectáculo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Lobo London llegó corriendo guiado por los gritos de su camarada. Se topó de frente con el repartidor inerte, y sin dudarlo, lo asió por los hombros para entrarlo en el domicilio, haciendo uso de su propia llave. La locura se volvió a disparar. Joe miraba de reojo a Víctor, que esgrimía una pose de karateka a una distancia prudencial Al otro lado de la entrada, Pequeño Lobo marcaba una mueca de incomprensión, arrastrando al interior al pobre muchacho inconsciente. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-4118000347918820449?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/4118000347918820449/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=4118000347918820449' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/4118000347918820449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/4118000347918820449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/captulo-primero-blues-del-poeta.html' title='Capítulo primero Blues del poeta'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-368611170975559765</id><published>2007-11-19T18:05:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.403+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anuncios vendetta'/><title type='text'>Mandrake dibujante</title><content type='html'>Weno pues a partir de ahora, el crack vendettero conocido como (Kakashi en el server 5 y checho en server 11), ilustrará los capítulos de la historia del vendetta. Una razón más para seguir leyendo, y hacer más interesante para vosotros la historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas gracias Sergio!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero esos dibujos xP&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-368611170975559765?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/368611170975559765/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=368611170975559765' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/368611170975559765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/368611170975559765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/mandrake-dibujante.html' title='Mandrake dibujante'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-940174314279986088</id><published>2007-11-19T17:19:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.404+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Patata valiente'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>La patata valiente 1</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://bp3.blogger.com/_NJn4JYeJMEo/R0G4YI1kKCI/AAAAAAAAABs/DVln1yw2zqM/s1600-h/patata.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer;" src="http://bp3.blogger.com/_NJn4JYeJMEo/R0G4YI1kKCI/AAAAAAAAABs/DVln1yw2zqM/s320/patata.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5134587775007598626" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;El sol dibujaba su forma oronda en aquél páramo. La patata valiente sonreía al viento que le hacía oscilar la capa, signo inequívoco de que alguna heroicidad se aproximaba. &lt;!--[if gte vml 1]&gt;&lt;v:shapetype id="_x0000_t75" coordsize="21600,21600" spt="75" preferrelative="t" path="m@4@5l@4@11@9@11@9@5xe" filled="f" stroked="f"&gt;  &lt;v:stroke joinstyle="miter"&gt;  &lt;v:formulas&gt;   &lt;v:f eqn="if lineDrawn pixelLineWidth 0"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @0 1 0"&gt;   &lt;v:f eqn="sum 0 0 @1"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @2 1 2"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelWidth"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @3 21600 pixelHeight"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @0 0 1"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @6 1 2"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelWidth"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @8 21600 0"&gt;   &lt;v:f eqn="prod @7 21600 pixelHeight"&gt;   &lt;v:f eqn="sum @10 21600 0"&gt;  &lt;/v:formulas&gt;  &lt;v:path extrusionok="f" gradientshapeok="t" connecttype="rect"&gt;  &lt;o:lock ext="edit" aspectratio="t"&gt; &lt;/v:shapetype&gt;&lt;v:shape id="_x0000_s1026" type="#_x0000_t75" style="'position:absolute;" wrapcoords="-112 0 -112 21462 21600 21462 21600 0 -112 0"&gt;  &lt;v:imagedata src="file:///C:\Users\JULIAN~1\AppData\Local\Temp\msohtml1\01\clip_image001.jpg" title="patata"&gt;  &lt;w:wrap type="tight"&gt; &lt;/v:shape&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !vml]--&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Como pudo (hay que destacar que las patatas se mueven por una extraña deformidad que son capaces de imprimirle al terreno, una habilidad milenaria transmitida por los mayas) fue encaramándose al cerro más alto que tenía ante sí. Majestuosa oteaba el horizonte en busca de algún malhechor que aplacar. A las tres horas, recordó las palabras de su lugarteniente “halcón milenario”, las cuales no estaban faltas de razón: “Ei tu patata (acento catalán), te de decir una cosa. No quieras encontrar el camino en lugares desiertos. Ya sabes lo que digo. Deja de ir al páramo ese que está tras el estercolero, o volverás aburrida como todas las tardas.” Sabio consejo que siempre se repetía en su vida cuotidiana. Giró sobre su rastro de tubérculo, y comenzó a rodar torpemente para volver a la ciudad. Llevaba descendiendo unos treinta minutos, entorpecida por obstáculos que la hacían encallar, cuando algo la sacó del frenesí rotatorio. Una silueta delgada yacía apostada a unos centímetros. (comprender que esta historia sucede a una escala menor de lo normal). El espárrago Saruman la desafiaba con su bastón de mago. Había aparecido de la nada, y se aferraba a su cayado dejando caer su figura sobre un lado del mismo. La patata valiente le conocía. Se había leído la trilogía del Señor de los Anillos unas quinientas veces, y esto se sumaba a un fuerte trastorno de personalidad que le hacía presentarse como cualquiera de sus personajes. Ésta vez, era el mago blanco. Con una voz ladina dijo:&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Heme aquí con el tubérculo que reconquistará el huerto de los hombres. La batalla hace mucho que está perdida. – Sus ojos se apesadumbraban – la alcachofa transgénica está reclutando a todos los guisantes del reino. Vendrán en hordas de cientos de miles. Haríamos bien en unirnos a su causa. – sonreía malicioso, interpretando a la perfección el papel. La patata blandió su espada desafiante antes de contestarle.&lt;!--[if gte vml 1]&gt;&lt;v:shape id="_x0000_i1025" type="#_x0000_t75" style="'width:120pt;height:2in'"&gt;  &lt;v:imagedata src="file:///C:\Users\JULIAN~1\AppData\Local\Temp\msohtml1\01\clip_image003.jpg" title="alcachofa"&gt; &lt;/v:shape&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if !vml]--&gt;&lt;img src="file:///C:/Users/JULIAN%7E1/AppData/Local/Temp/msohtml1/01/clip_image004.jpg" shapes="_x0000_i1025" height="192" width="160" /&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;No hay vaina que suponga un impedimento a nuestra victoria. Estoy dispuesta a dejar todo mi almidón en el campo de batalla si es necesario. – seguía marcando la pose, a pesar de haber terminado de hablar hace tiempo.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:7;"  &gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;La hora está marcada. – lanzó una bomba de humo y desapareció de la escena, con el mismo misterio que había llegado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Patata valiente siguió rodando preocupada por esta última revelación. El huerto de los hombres estaba en sus manos, y visiblemente en peligro. Necesitaba del consejo de halcón milenario para dar el siguiente paso. Unas nubes negras cierran su escapada por el abismo, premonición de tempestades. &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-940174314279986088?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/940174314279986088/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=940174314279986088' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/940174314279986088'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/940174314279986088'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/la-patata-valiente-1.html' title='La patata valiente 1'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://bp3.blogger.com/_NJn4JYeJMEo/R0G4YI1kKCI/AAAAAAAAABs/DVln1yw2zqM/s72-c/patata.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-1534154543688919211</id><published>2007-11-16T14:06:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.405+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anuncios varios'/><title type='text'>Libro de visitas habilitado</title><content type='html'>Weno visto que en dos días de vida hay más de 115 visitantes!!, he decidido abrir la opción de firmar cuando visitéis la página... A mi realmente me resulta muy útil saber para quién escribo, y cuáles son vuestras opiniones al respecto..... No os tendréis que registrar en ningún sitio ni nada por el estilo, simplemente decir algo asi como..... "Melon_kon_jamón estuvi aquí" xDDDDD .... Gracias por vuestro apoyo y espero que sigáis pasando buenos ratos con esto textos ;)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-1534154543688919211?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/1534154543688919211/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=1534154543688919211' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/1534154543688919211'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/1534154543688919211'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/libro-de-visitas-habilitado.html' title='Libro de visitas habilitado'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-6532046192428999695</id><published>2007-11-15T13:35:00.001+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.406+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos vendetta server 5'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Hst sv5, relato n9</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Capítulo 9: Falsa Calma&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.25pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Aquí tiene un nuevo cargamento de municiones perforantes señor Giovanni. – el transportista entregaba el recibo a su mejor cliente con una marcada sonrisa. Últimamente había que extremar la precaución con el tráfico ilegal de armas en five city. Los proveedores, asustados, se marchaban a otras ciudades en las que el poder estuviese ya establecido. En aquellas calles, sin embargo, ser el suministro de un clan podía significar entregar tu cabeza al resto de mafiosos. A él le gustaba especialmente aquella organización. Silenciosa, perfectamente jerarquizada, con una gran estrategia desde el inicio, y con capos tan duros como el famoso Siciliano. Contento de su elección, estaba girando sobre sus pasos cuando…&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Perdona amigo. ¿Qué es esto de que nos recortáis las existencias un cinco por ciento? – Gio miraba atentamente la hoja con todos los datos bien anotados. - ¿A quién has comenzado a servir? – sus ojos se clavaban ahora enérgicamente sobre los atemorizados de su interlocutor. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;A… a… a nadie, a nadie Sr Kabrón… yo… no se a que se refiere…- debía de haber algún fallo de imprenta, un error que todavía tenía un precio por poner.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Me refiero a esto – hizo ademán de señalar algo en el folio, y cuando el transportista acercó la cabeza, una bala le atravesó el cráneo desde el occipital hasta el frontal. Una mancha de sangre cubrió la hoja al instante. El cuerpo cayó muerto en la entrada del almacén, y se tardó un día en recogerlo expresamente, como advertencia a quienes quisiesen jugar con ellos. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.25pt;"&gt;Cincuenta robots de asalto arrasaban con el bosque que conectaba con Onizuka. A la cabeza de ellos, marchaba el androide fundador de aquella especie. Tres pies de altura de diferencia con sus subordinados, le daban un aspecto todavía más fiero que el que él mismo poseía. Sus pasos eran pausados, calculados, llevados a cabo por un sistema informático venido de otro planeta, y mejorado aquí en la Tierra. Iba en busca del Shinobi que se había negado a someterse a su bot de reconocimiento. Apenas dos millas le separaban de cobrarse unas cuantas víctimas humanas más.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El aire era cortado con el filo de la espada heredada por el anciano Luo Lan Zi. Su padre había entregado su vida al entrenamiento de las artes más oscuras de la familia. Wo_Misc_San podría considerarse el mejor samurai que había pisado aquella zona septentrional. Y sólo él conocía, que el guerrero que iba a superarle, siendo la única alternativa para la supervivencia de la raza humana… era su hijo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;El Sindicato del Crimen era un hervidero de llamadas. En los últimos días, habían mejorado las comunicaciones con la recién fundada Crack, y sus aliados Shinigamis. El talante del capo de aquel clan, era muy propicio a estrechar lazos y generar un poder digno de hacer frente a la amenaza del Este. Estaban pendientes de un último contacto con los orientales para mandar todas sus tropas a la muerte. Y su esperanza era, que al menos fueran capaces de superar la línea que establecía la Mansión Roja.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-6532046192428999695?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/6532046192428999695/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=6532046192428999695' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/6532046192428999695'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/6532046192428999695'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/hst-sv5-relato-n9.html' title='Hst sv5, relato n9'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-3050475378309792803</id><published>2007-11-14T17:45:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.407+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Anuncios vendetta'/><title type='text'>Anuncio Historia Servidor 11</title><content type='html'>Bueno realmente la historia me seduce mucho, asi que la intercalaré con la del servidor 5 (por lo que ambas irán un poco más lentas, pero tendremos un poco para todos ;) )....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando reúna un poco más de información la iré colgando, mientras tanto continúo con el server 5&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un saludo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-3050475378309792803?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/3050475378309792803/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=3050475378309792803' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/3050475378309792803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/3050475378309792803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/anuncio-historia-servidor-11.html' title='Anuncio Historia Servidor 11'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-7634110535271943833</id><published>2007-11-14T11:52:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.408+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos vendetta server 5'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Hst sv 5, relato n8</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Capítulo 8: Fecha de caducidad&lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Wo miraba atentamente el reloj de pared que había heredado tras la muerte de su padre. Las horas pasaban muy despacio últimamente. Llevaba dos días intranquilo, esperando que se presentara de nuevo la pieza clave en su guerra contra la amenaza androide. Indhata se paseaba por el salón jugueteando con una beretta. Habrían deseado ser ellos quienes hiciesen esperar. Todo se volvía muy complicado cuando no sabías como actuar. El péndulo oscilaba con la mirada rasgada del oriental. Se estaba retrasando.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Unas calles más al oeste, una agrupación de mafiosos venidos de muy lejos terminaba de establecer la asociación entre Crack y Shinigamis. Sus locales respondían al objeto de panadería y carnicería, y sus trastiendas al de sala de tortura. Con apariencia afable, la cabeza visible de aquella organización disfrutaba con el respeto que le profesaban sus semejantes. Se paseaba orgulloso entre los Boulevard vecinos, comentando las frases justas a las personas indicadas, para correr la voz de lo que allí estaba naciendo. No tenía demasiadas esperanzas en que aquello fuera a resultar, y por eso mismo, el tiempo era un bien muy preciado que administrar. Debía aprovechar la efervescencia de la situación, para reclutar a todo infeliz en busca de futuro. Usar el último aliento de aquellos viejos mafiosos que le habían acompañado desde Sicilia, para nutrirse de sus enseñanzas y guardar un poco de cada uno en su interior. Se había hecho con un buen pedazo del poder huérfano que quedaba en five city, mas para él, era una suma insignificante ante lo que esperaba conseguir. Todas sus cábalas giraban en torno al único impedimento que crecía en el Este. La causa de sus pesadillas, y por ende, de las de toda la ciudad. Por ello, había movilizado a toda fuerza emergente con un mínimo de honor y lealtad, para acotar lo máximo posible el alcance de la nube envenenada. Ciertamente las cosas se estaban complicando en los últimos días. A pesar de la aparente majestuosidad de su recién creado imperio, la inactividad y el desánimo de los únicos miembros capaces le hacía sospechar una pronta retirada. Tenía que planear algo más allá de la inminente guerra si quería alzarse como dominador de aquellas calles. Y en ese plan entraban de lleno los orientales.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Un viejo envuelto en joyas llamó a la puerta de la mansión roja envalentonado. Iba escoltado de dos hombres de apariencia sudamericana, que daban rápidos vistazos a ambos lados de la calle, como si les hubieses puesto sobre aviso de que algo se estaba cerniendo sobre ellos. Nadie contestaba. Volvió a golpear el pomo, y un alarido sonó como respuesta. A los pocos segundos, un hombre empapado en sangre abrió la puerta enfurecido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¿¡Qué quieres insignificante humano!? ¿Acaso no sabes que venir aquí por tu cuenta es sinónimo de muerte? – Mané descargaba su ira contra su visitante. Un enfado propiciado al interrumpirle el almuerzo simplemente.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Vengo representando al Sindicato del Crimen. Me hago llamar El Padrino. – su gesto parecía no querer (o no poder) comprender la gravedad de la situación.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¿Crees que me importa? – un portazo fue suficiente estímulo para hacerles abandonar por aquella vez. Los tres hombres se miraron un poco confusos, sin saber muy bien a quién habían confiado sus armas en el campo de batalla.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-7634110535271943833?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/7634110535271943833/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=7634110535271943833' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/7634110535271943833'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/7634110535271943833'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/hst-sv-5-relato-n8.html' title='Hst sv 5, relato n8'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-6541385161482680933</id><published>2007-11-14T11:28:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.409+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ojos verdes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Ojos verdes capítulo 1</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 35.4pt;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 20pt; font-family: &amp;quot;Bradley Hand ITC&amp;quot;;"&gt;-1-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 35.4pt;" align="center"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;La ventana recortada en sollozos color crema de su vieja cortina, muestra el tenue reflejo del muchacho. Sus ojos verdes escudriñan la calle más abajo, en busca de alguna situación infame que le permitiera distraerse unos minutos más. Un suspiro de trivialidad que anestesie el dolor sin fondo de su gesto. Su mente huye de nuevo de la realidad. No es una huida trágica de esas que recuerda haber visto en películas, con un héroe resbalando por una empinada ladera, sorteando troncos y vegetación, apartando ágilmente los obstáculos del camino para que no pierda un ápice de espectacularidad tal situación. La suya es una huida penosa. Tropieza con todo lo que le rodea hasta acabar envuelto en un fardo de mediocridad que lo engulle lascivamente. Esa triste mediocridad de la que huía se lo traga. Se ve sólo en un diván, disfrutando de la compañía de un gato moruno, que le odia más; que él al mundo. Y no es poco.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Contempla el devenir del tiempo sin mayor aspiración que esperar el rugir del estómago, la llamada del inodoro, alguna factura retrasada por pagar martilleando su buzón, o quien sabe infinidad de maravillosas sorpresas que inundan los días del vulgo. Siempre le gustó considerarse especial. Pensaba estar hecho de una pasta mágica, mezcla de romanticismo y genialidad, vestido con sus mejores galas de ingenio. Nada de eso. Su reloj disfrutaba arrastrando las manecillas a través de la esfera del mismo. Lo miró de nuevo. Debía ser la decimonovena vez que comprobaba que las horas no habían decidido pasar tan rápido como los segundos. Malditas horas. Recuerda aquél tiempo en que le gustaba que fueran interminables, que absorbieran el cauce de la realidad haciéndole permanecer anclado a sensaciones de las que uno gusta abrazar. Odiaba los verbos conjugados en pasado. Ya hacía un&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;tiempo que había tomado la determinación de no utilizarlos. No era tampoco nada difícil, cuando no tenía con quién, mas una determinación siempre es agradable de afrontar, y aquella era firme e implacable. Olvida el pasado. No sabía ni hacia donde ir, ni cómo lo tenía que hacer. Así que se limitaba a ver transcurrir los acontecimientos. Adueñado de la seguridad de hacer lo correcto, su cuerpo intentaba sobrevivir a base de comida precocinada, limosnas de los vecinos y vagos intentos de desarrollar algún mecanismo de nutrición autótrofa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;A sus 28 años todo era distinto a como imaginó. De hecho jamás imaginaba. Se convencía de las cosas. Decía estar seguro de todo lo que iba a acontecer, y con ello realmente empuñaba un arma fortísima y difícil de abatir. “Su hijo tiene una mente excepcional señora, no lo olvide y sepa encauzarla hacia algo productivo para la sociedad”. Malditos psicólogos. Les odiaba sobremanera. Bueno a todos no. A Claudia la recordaba empapada en sudor, con sus turgentes senos bajo sus labios, y su pasión enfrentada por la “dura” lógica que él poseía. A los demás sí. Mequetrefes amargados que idolatran mentes “especiales”, por unos cuantos tests hechos de cartón piedra, que un mono con suerte y una varita de cristal podría resolver a la perfección. “Su retoño es un privilegiado. No sabe la suerte que tiene al poseer ese don”. ¿Don? ¿Privilegio? Unas carcajadas malditas nacían de su interior (Juas Juas Juas!!!), asemejando los malvados personajes de dibujos animados que quedan tan lejanos en su recuerdo. Capacidad para desbordarse a sí mismo por exceso de pensamiento. Buena definición. De hecho, cojonuda. Nunca le había gustado dar vueltas a algo que ya de por sí estaba más revuelto que las tortillas que jamás consiguió hacer a derechas. Siempre se terminan quemando. Esas ideas siempre &lt;i style=""&gt;te&lt;/i&gt; terminan quemando. Su capacidad renacía con su estado de ánimo. Triste figura la suya que consumía creatividad bajo la pena de la soledad. Admiraba todos aquellos artistas que la sabían canalizar hacia algo maravilloso y admirable. Ese tipo de personas tenían la fuerza suficiente para enjaular la tristeza exacerbada por aquel “Don”, y crear figuras pictóricas que desafían todo lo establecido, anudando lágrimas en los ojos de los sensibles, e incomprensión (pero respeto) entre los infelices de mente plana. Él nunca supo como avanzar por ese sendero. No le apetecía el esfuerzo extra que tenía que sumarle para quizás, con mucha suerte; acercarse a esos genios a los que amaba. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Mas el destino le reservaba una linealidad enfermiza que se mezclaba con los gritos de la histérica del tercero y Pepe el frutero. En un ático de &lt;st1:personname productid="la Malvarrosa"&gt;la Malvarrosa&lt;/st1:PersonName&gt; se guardaba del mundo exterior. A él le gustaba llamarle así, mas de ático sólo tenía el título de encontrarse en lo más alto de la finca número 38 de aquella larga avenida. Las viviendas se ataban en un brochazo hecho con un pincel demasiado grueso para aquél pie. Tal vez esa era la magia del lugar. Cerca de la playa de Valencia, donde el mar todavía transporta la sonrisa de las dunas de espuma, sus ojos respiraban sin miedo la luz de los amaneceres vírgenes de levante. Cualquier piso estrecho servía para no llevar al extremo el riguroso símil entre Marcos y el “Rodolfo” de &lt;i style=""&gt;la bohéme&lt;/i&gt;. Pensó que decorarlo tendría su encanto. Sus vagos conocimientos en bricolaje y construcción rallaban el cubismo, dando un toque de desorden visual, que le daba la capacidad de llamarle como quisiera por su condición de indefinible. Buhardilla para pobres. Sonrió al reconocer en su mente el momento en el que decidió bajar unos centímetros el techo, inclinándolo progresivamente hacia el piso del mismo. De cómo la talla de yeso se derrumbó, dando a conocer a un sinfín de habitantes salidos de alguna novela de &lt;i style=""&gt;Edgar Allan Poe&lt;/i&gt;. La reconstrucción dio lugar a una semideclinación de la perspectiva que en ocasiones dolía a la vista, y en otros tantos momentos sólo podía haber sido concebida por un genio. Matices verde opaco había utilizado para repintar todas las vigas, dándole un cariz lóbrego al marrón caoba que el pintor de la calle San Rafael le había recomendado para el resto de las paredes. Otra peculiaridad, los muros y el techo los había pintado del mismo color. Una solución de continuidad abstracta, que ni Dalí hubiese querido imaginar. O tal vez sí. La cuestión es que aquel tercer piso se había remodelado con tan poca gracia y tanta fantasía, que perfectamente podría ser el habitáculo de algún ser de &lt;i style=""&gt;Berenice, &lt;/i&gt;del mismo Poe.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Su habitación estaba atestada de libros. Novelas y más novelas apiladas por el suelo, amontonadas en librerías, incluso ocupando parte del armario, obligando a la ropa a posarse sobre aquel piano que ya había recogido demasiado polvo. Su cama no conocía la sensación que deben tener los camastros recién hechos. Ni cuando limpiaba las sábanas merecía la pena ese esfuerzo. Total si lo que más le gustaba era deshacerla, para que andar un camino que iba a desandar horas más tarde. Imitaciones de Renoir, Monet, Van Gogh, Toulusse Lautrec, Bazille y otros desconocidos adquiridos en el barrio del Carmen ascendían por los pilares de la misma, hasta haber colonizado &lt;i style=""&gt;Los nenúfares&lt;/i&gt; de Monet la vieja techumbre. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Seguía con la frente apoyada en el cristal tarareando una vieja canción de Frank Sinatra: “&lt;i style=""&gt;Fly me to the moon…” &lt;/i&gt;Se imaginaba vestido de traje chaqueta, con su sombrero de copa y una bella dama a la que seducir con el solo movimiento de sus pies. Todo un galán, que vivía con un felino maldito por la dicha de Dios. Bajó la vista para contemplar al félido ronroneante, jugueteando con la tapa de &lt;i style=""&gt;Veinte mil leguas de viaje submarino&lt;/i&gt;. Aquel gato siempre destrozaba los libros de Julio Verne. De hecho se había ganado a pulso tal denominación: Gato Verne. Sus amigos reían al ver como el animal al que más odio profesaba, era el único capaz de entender la soledad artificial que en ocasiones desprendía su cuerpo. Se comprendían, intercambiaban miradas furtivas, y cada uno por su lado. Ninguno se fiaba del otro. No estaba el olmo como para dar peras, ni concesiones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Mira que era feo aquel animal. Lo recogió atropellado en medio de la carretera un día que subía la compra ya hace cinco años. Su vecina del piso de bajo inquiría en que lo cogiese, que le vendría muy bien algo con lo que distraerse. (“Vamos, lo que yo andaba buscando, un bicho putrefacto y maloliente al que salvar la vida”). Se pasó tres semanas cuidando las heridas de G.Verne (sus estudios de Enfermería al fin servían de algo a la sociedad), dándole de comer unas papillas que si hubieran sido para él mismo, no habría tenido la paciencia de preparar; mimando aquel pequeño cuerpo destrozado por las ruedas de algún desalmado, hasta sacarlo a flote. De aquél período nació el poco respeto que GV le tenía. Menos era nada. Pero bien, no quería mucho más. Nada de caricias, ni mucho menos juegos triviales con cascabeles o golosinas que roer. Con que hubiera siempre un libro de Julio Verne en casa era suficiente. Y eso, era tan seguro como que GV nunca haría sus necesidades en la caja de la arena. Marcos fijaba su atención en los hábitos de aquella alimaña, intentando descubrir algún patrón oculto de comportamiento, o un símil con el que trabajar y modificar su estrategia. Después de cinco años, la única conclusión era que el felino disfrutaba amargándole la vida, y que además; se le daba muy bien.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Miró de nuevo al reloj. Sus ojos ni siquiera prestaron atención a la hora que éste marcaba rigurosamente. Se veía el pulso latir en la muñeca, delgada y huesuda. No más que él mismo. (“es el aspecto de estar en continua autodestrucción lo que te hace tan atractivo Marcos”… maldita Claudia). Aunque no pensaba en ella. Esta vez no había una sonrisa femenina con la que atormentarse. Y ello le incomodaba aún más. Su entendimiento se había acostumbrado a ese sufrimiento por el género femenino, y sería un necio hipócrita si no admitiera, que en algunas ocasiones había disfrutado de ese dolor. Sin embargo, todas se habían esfumado. Lentamente, como la bruma matutina sobre un puerto de marineros grises. Clara, Andrea, Lydia, Claudia, Asunción… elegían las de Villadiego por miedo a no soportar perderle. Así de sencillo y cruel. Bien, que injusta es la vida GV. Ya ni se inmutaba cuando hablaba con el gato. Se había fabricado un diálogo interior con aquél yo que le odiaba, y que él mismo cuidaba. Le gustaba pensar que era una terapia para no mezclar todas las ideas hilarantes que podían llegar a surgir, una esquizofrenia personal, íntima y acogedora. Empero esto sólo lo pensaba para él mismo, y ni así terminaba de creerlo. Hipocondría patológica con destellos de grandeza y notoriedad. Vaya definición. Y menudo puñetazo le dio al psicólogo Don Juan de Ostreicht, cuando éste lo formuló. Si quería insultarle, podría haber empleado términos más sencillos, sin haber intentado mantenerlos ocultos bajo ese sino de academicismo. Marcos no era una persona agresiva, pero hay que sumarle a la situación la presencia de Claudia (esposa del mismo psicólogo), y los continuos intentos de Don Juan de ridiculizarle. Meses más tarde un juez dictaminaba que no podía estar a menos de doscientos metros del conde de Ostreicht. Mejor que mejor. &lt;span style=""&gt;                                                 &lt;/span&gt;A unos metros, la tabla de planchar mantenía el equilibrio cual funambulista cargado de ropa interior y calcetines. La mesa que quedaba a su espalda, iba añadiendo a su colección de facturas por pagar, la intrigante y novedosa de facturas por abrir. Lo suyo no eran precisamente los coleccionables. Había de todos los colores; azules, verdes, rojas y amarillas. Podía llegar a formar el espectro de la luz visible con imaginación y aburrimiento. Andando sobrado de ambos, la papiroflexia factural se estaba convirtiendo en un don que potenciar. Desidia fisiológica, acompañada de una seria hemorragia de ideas improductivas que resbalaban sobre su barba de tres días. Debía hacer por lo menos diez meses que no cogía el portátil con ánimo de escribir. Su teclado permanecía frío, con la pantalla protegiéndole de las vistas al exterior, y los cables desconectados para no nutrirle de tristeza. El último intento de novela, le pareció tan estúpido, que se la publicaron. Un niño que soñaba con encontrar a su madre muerta en la guerra civil española, la inventaba en mujeres que partían hacia Argentina (como en la serie Marco), y todo el relato se desarrollaba en la puerta de embarcos hacia la bella Sudamérica. Linda tierra sin duda. Pujaba con Francia por apoderarse de su corazón. Aquel tango en Buenos Aires te abrazaba con tanta fuerza, que sólo podías entregarte a la música entrelazada con infinitos pasos de salón. Que bonita era Argentina.&lt;span style=""&gt;      &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Podría sentir nostalgia matizada con remordimientos color violeta, si no fuera tan maravillosa la única que quedaba por nombrar. Natalia. Ese nombre si que dolía dentro. Allí donde a todos nos hacen daño las palabras, gestos o miradas que de verdad importan para la partida. Ningún pintor jamás hubiera podido imaginar un lienzo más bonito, que la sonrisa de aquella pequeña mujer de piel translúcida y cabello negro azabache, envuelta por las sábanas de seda blanca que resaltaban sus labios traviesos entre él y la almohada. Las niñas de porcelana de sus ojos centelleaban pasión virginal con cada suspiro. Los días se confundían con la “polvareda” creada por sus encuentros, y sólo podía añorarla cuando no estaba. Desde su última visita habían pasado casi 2 años, en los que alguna mujer con las entendederas que él buscaba, había adivinado que tendría que luchar por vencer una presencia que no estaba allí dispuesta. Y ya era bastante esfuerzo creer que lo que Marcos hacía podía ser real y atemporal, como para además pensar que lejos de allí había una mirada que lo desnudaba a través de las montañas. Infinidad de pinceladas lila índigo estaban marcadas invisibles sobre su piel, heridas de Natalia que para una dama experimentada no eran difíciles de apreciar. Tal vez esa mujer fue su perdición. Valiente cobarde que se sacude la culpa como un chucho cubierto de pulgas de ignorancia. Y más triste era hacer como que desconocía sus errores. Pero seguía en sus treces de mantener el bastión romántico en la buhardilla de Dalí, y con ello autoinmolarse por el honor de los caballeros vestidos de Treponema del siglo XVIII.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Arrastró la silla sobre las baldosas grises de la salita y se levantó lentamente. Su silueta se recortaba a través de la ventana, triste figura la suya. Apoyó un brazo en el respaldo, y asió la mochila de deporte para salir a dar una vuelta por el cauce del río. Con suerte alguna riada de maleantes le robarían hasta las penas, desnudando su alma; ofreciendo otro crédito que consumir. Avanzó por el pasillo durante 2 segundos (no era precisamente Buckingham Palace) y entró en su habitación, sorteando objetos que ya tenían sus parcelas de suelo alquiladas y arrendadas. Las gafas, el carné de identidad, una figura para ensartar varillas de incienso, y la muchedumbre de páginas que volaban de un lado a otro. Danzaban inquietas, pequeñas hadas que mantenían viva su imaginación, y por las que merecía la pena arrastrarse por todo aquel cuchitril. Con clase, pero cuchitril.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Su cómoda, de mirada anodina; parecía burlarse del tiempo que había pasado desde la última compañía que compartió la noche con sus manos en aquella cama. De la forma en la que los libros ocupaban todos los rincones, alternando revistas de cine, música y ciencia. De las páginas raídas por Verne que salteaban&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;la estancia. La lineal sonrisa de su ausente cómoda, se le antojaba la metáfora más acertada acerca de la tristeza con la que se había acostumbrado a verse reflejado. Tal vez por eso, su espejo estaba incrustado en un gran corcho que tapizaba toda la pared frontal, plagada de postales, cartas, dedicatorias, fotos y recuerdos que junto a las hadas de letras que sobrevolaban la zona, le conseguían arrancar una sonrisa de vez en cuando. &lt;span style=""&gt;                                   &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Dejó caer su cuerpo sobre el colchón y maldijo el desorden que reinaba en su vida. Se acababa de golpear con “Vivir para contarla” de García Márquez, que era una de las últimas adquisiciones que le succionaban la conciencia, insinuando otra figura más a la que admirar. Cerró los ojos. Se veía en el paseo marítimo de &lt;st1:personname productid="la Malvarrosa"&gt;la Malvarrosa&lt;/st1:PersonName&gt;, paseando junto a una mujer de terciopelo, protegiéndola de la brisa de levante para que sus cabellos no se rizaran demasiado por la humedad del mar. Sólo lo suficiente para hacerla más bonita todavía. Y navegando entre aquel vestido de lino blanco, agarró la mano de Morfeo hasta que la noche cayó sobre Valencia, y su famosa luna despuntaba su alba luz en las tinieblas. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Un brillo nacarado le despertó. De nuevo durmiendo a deshoras y sin planearlo. Se incorporó trabajosamente, y al mismo tiempo GV dio un respingo y saltó fuera de la cama hacia la cocina. Se desperezaban gato y amo a la vez, sonriendo sin mirarse; no fuera que alguno de los dos advirtiera un atisbo de complicidad. Verne daba vueltas circulares a la pequeña habitación, donde la nevera, horno y lavavajillas habían trazado tres líneas con tiza en el suelo, delimitando sus territorios como si de mejores amigos en horas bajas se tratara. El félido saltó al banco de la cocina, y esperó paciente su turno. Marcos abrió la nevera y extrajo un bote con comida para gatos que mecánicamente se introdujo en el microondas que tenía tras de sí, con un movimiento tan repetido en el tiempo, que la energía utilizada en esa acción era mínima, con un límite que tendía a cero. El sonido del electrodoméstico llenó sus oídos, junto al olor de albóndigas de ternera que aquel lector de cuentos fantásticos relamía en sus ojos. Mientras tanto, sacó una pizza del congelador, drásticamente puesta en cola de espera, mientras los dos comensales esperaban resignados el fin del rito trivial que todas las noches les ocupaba. “¡Clic!”, sonó el turno, “por favor señora Margarita pase por la consulta uno”. Agarró con cuidado el plato que ardía bajo la manopla de tela que trajo de su estancia en Notting Hill, y Margarita entraba para el exámen médico correspondiente. A esas alturas incluso le agradaba el regusto que aquella comida para gatos le daba a sus platos, y en las ocasiones en las que el menú variaba, las echaba un poco de menos. Verne se lamía las patas delanteras, saboreando el aroma que desprendía el plato caliente que descansaba a menos de un metro. Distancia respetada porque su cena estaba compuesta por piroclastos llameantes, que hasta dentro de unos minutos tendrían la capacidad de abrasar todo lo que encontraran a su paso. El muchacho había urdido la estratagema de poner unos minutos de más la comida de su acompañante, y así disuadirle de empezar la cena antes que el anfitrión. Tan sólo es una batalla, pero firmada con el sabor de &lt;st1:personname productid="La Victoria. Cogi￳"&gt;&lt;st1:personname productid="La Victoria."&gt;&lt;i style=""&gt;La Victoria&lt;/i&gt;.&lt;/st1:PersonName&gt;  Cogió&lt;/st1:PersonName&gt; el plato de la pizza cuando terminó de cocinarse, y con las dos cenas marchó al salón seguido de cerca por Verne. Al llegar, apartó distraídamente toda la correspondencia que descansaba sobre la mesa, y colocó bajo las patas de una de las sillas cercanas, el comedero del animal. Frente a él estaba la ventana de las cortinas color crema que le había regalado su abuela antaño. No mediría más de un metro de alto por medio de ancho, y se cerraba con una lengüeta diseñada por Hisopo o algún contemporáneo suyo. A la derecha de la abertura al exterior, había una gran estantería plagada de libros olvidados. Allí catalogaba todos los volúmenes que ya estaban releídos, y que no creía volver a abrir jamás. Una frugal iluminación color perla le daba al lugar un ambiente muy acogedor, tan sólo roto por todas esas cartas amontonadas, y por las tapas de GV esparcidas por el suelo. Un sofá gigantesco se apoyaba sobre la pared contigua a la de la librería, donde Marcos se pasaba horas y horas leyendo, durmiendo, y tiempo atrás, seduciendo. Dos cuadros de Monet (imitaciones) pendían sobre el gran sofá, ambos de la estancia del impresionista en Honfleur, un pueblo que amaba casi tanto como el mismo pintor. Ya detrás, y junto a la puerta de la sala, había un equipo de música plagado de accesorios, incompetentes serenos ante los golpes de escoba de los vecinos. En estos momentos sonaba &lt;i style=""&gt;La bohéme&lt;/i&gt; de Puccini, y el muchacho balanceaba la cabeza siguiendo las oscilaciones de la melodía. El último objeto que llamaba poderosamente la atención, justo enfrente de la mesa, y a la derecha de la ventana, era el televisor con el bate de béisbol incrustado en la pantalla. Y poco más que otro salón no tuviese. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Verne ya había terminado y le miraba inquisidor, esperando algún descuido de su amo para ofrecer ración doble a sus fauces. Maullaba. Marcos odiaba el sonido de sus maullidos. GV no tenía las cuerdas vocales en condiciones, ya que el accidente de tráfico le había seccionado parte de la faringe, y como si de un cirujano-barbero se tratara, había tenido que reconstruírsela esperando que la naturaleza arreglara el resto. Pero los sonidos que de tanto en tanto exhalaba, no eran del todo decorosos. Gemidos rasgados, cargados de sufrimiento y rabia eran la mejor arma para suscitar pena en cualquier individuo con un mínimo de sensibilidad. A su dueño le terminaban por molestar, no tanto por lo desagradable del sonido, sino por la extraña sensación que destilaban los ojos del felino, conocedores de su capacidad para generar lástima en los demás. Así que el último trozo de pizza fue a parar a su comedero y todos contentos. Verne más que él, pero bien, que remedio. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Arrastrando un pie cansino que remolcaba la otra pierna, consiguió llegar a la cocina para dejar los platos sucios en el lavavajillas. Se limpió presuroso las manos, y salió al vestíbulo (pequeña entrada de un metro cuadrado) donde cogió bufanda y chaqueta dispuesto a dar un tranquilizador paseo. No era el mejor barrio para las apacibles rondadas nocturnas, mas él conocía las sendas correctas que llevaban al lugar marcado con un aspa roja, en aquel mapa del tesoro llamado Valencia. Sentía una profunda complicidad con su ciudad, desconocida para tantos y tantos turistas que la recorrían sin pararse a disfrutar la magia de sus calles estrechas y rincones tildados por el mar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;Verne saltó a la escalera y en un abrir y cerrar de ojos ya se había perdido en aquella cremallera de escalones. Cerró de un fuerte golpe la puerta, se aseguró las llaves en el bolsillo y se enfundó gorro y guantes (que habían sido robados de la entrada de soslayo, conocedor de que siempre haría más frío del que él sentía), y bajó distraído escuchando los maullidos lejanos del pequeño animal.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;La luz de la calle bajaba el blanco perla al nivel de ocre. Contrastaba con el rosa pálido de la fachada de aquellos bloques de edificios, brindando miles de coloraciones pastel al paseante experto. La acera marcada por demasiados pies era un vestigio más de la posguerra que todavía respetaba la gente. Aunque simplemente fuera por el hecho de encontrarse bajo sus pies, donde los valencianos raramente miran (se dice de ellos que el orgullo les impide mirar unos centímetros por debajo del hombro… y todo esto para contemplar las clavículas azahar de las mujeres de esta tierra por supuesto). Su tío Eugenio siempre le sonreía con el rabillo del ojo cuando decía: “nuestra gente no es mejor ni peor que en otra ciudad Marcos, pero somos más guapos”. (no podía dejar de reír cuando recordaba los estúpidos dichos, que siempre esperaba rimasen en boca de aquel nacionalista medio senil). Gris bajo sus maltrechas suelas, el pavimento le concedió su beneplácito y Marcos partió tranquilo hacia el mar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;GV quedó en el camino galanteando con una fina gatita persa que le traía por el camino de la amargura. Más de una mañana había vuelto con una oreja mordida, o con peores marcas de colmillos por el cuerpo. Otra ocupación no elegida por el muchacho era asistir personalmente a todos los amoríos del felino. Cosido cual Frankestein, seguramente mostrara orgulloso todas sus cicatrices para impresionar a las demás gatas del barrio. Así le iba. Dejó a los dos animales alumbrados bajo una triste farola oscura, y giró el recodo de la calle Río Tajo, atravesando rápidamente unas cuantas bocacalles más que le empujaron al paseo marítimo cómplices de su búsqueda. Marcos aprendiz de poeta, ya se fabricaba receloso sus propios dichos, como el que se repetía pausadamente cuando se encontraba a solas con sus pensamientos. “Si buscas algo lindo, mira hacia el mar, las montañas… o entra en una librería”. Esa noche le tocaba a las olas empujar la brisa fresca hacia sus ojos quemados. Un manto de estrellas cubría la bóveda celeste, tapizando la bohemia buhardilla del cielo valenciano. Conocía muchas constelaciones, y en soledad (o acompañado) disfrutaba dibujando cualquier cosa con la ayuda de su dedo y las estrellas. Allí, en la entrada de la playa se encontraban sus realidades. Una penosa y marchita, paupérrima de ilusión, y con menos productividad que un pirómano metido a guardia forestal. La otra, feliz con el solo hecho de poder balancear las piernas en un murete del paseo marítimo. Y así transcurría su vida. Distinta, pero banal al fin y al cabo. Carente del aliciente novelesco de sus antiguas historias. Hasta esa noche. Todo se había dispuesto para terminar con sus pasos en el fondo de su amado horizonte azul. Y en pocos minutos se cumpliría lo anunciado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-6541385161482680933?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/6541385161482680933/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=6541385161482680933' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/6541385161482680933'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/6541385161482680933'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/ojos-verdes-captulo-1.html' title='Ojos verdes capítulo 1'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-2739260558129874163</id><published>2007-11-14T10:58:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.410+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hst Abri'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Hst Artistas del Bisturí, ABRI vs GHOST: El regreso de los ninjas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: left;"&gt;El horizonte escondía una sombra más allá de donde alcanzaba la vista del  Doctor… aunque sabía que estaba allí. Apretando los párpados y cubriéndose la  frente, sus arrugas dibujaban un insulto de cansancio en su rostro. Tanto  caminar iba a terminar por matarle. Su tiempo expiraba, y aún así había sacado  las fuerzas de sus tristezas pasadas para alimentar su último tránsito. Se lo  debía a sus camaradas. Y por ello se encontraba allí, en el borde de eleven city  al encuentro de una figura escondida en las grietas de la desvencijada  construcción limítrofe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo cambio a sotavento, indicándole la posición  de un personaje distinto, que no esperaba ver tan pronto. Un largo bastón se  apoyaba en su nuca, acariciando ladinamente su bulbo raquídeo. Un solo  movimiento sería fatal. Mas el anciano nunca perdía la calma, no en aquella  tesitura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me alegro de veros chicos. – una sonrisa asomaba de su labio  partido.&lt;br /&gt;- Estás lento, muy lento Auron. – Braso se ajustaba los anteojos al  tiempo que retiraba su arma del cuello del doctor.&lt;br /&gt;- No me queda mucho aquí  amigo. He de administrar el ánimo con suma cautela. – Se giraba y hacía una  ligera reverencia con la espada, un gesto que había aprendido de sus  antepasados, y que más que estrechar lazos, ponía sobre aviso a su acompañante  de que aquella hoja tanto podía luchar a su lado como traspasarlo – Además, ya  no soy Auron. Aquella época pasó. No tengo ni la mitad del espíritu que hacía  brillar Ragnarok bajo la luz de la luna. Ahora soy un no muerto, llámame  Skellington.-&lt;br /&gt;- Lo que tu digas – una katana sedujo al viento para que la  transportase en silencio&lt;img alt="" src="images/smiles/eusa_silen2ced.gif" border="0" /&gt;  hasta su frente.-&lt;br /&gt;- ¿Siempre tenéis que darme este recibimiento verdad? –  reía casi por compromiso, no era cómodo encontrarse entre aquellos dos ninjas  olvidados.&lt;br /&gt;- No ha sido un viaje fácil llegar hasta aquí viejo. Onimaru  necesita vengar muchas palabras. Demasiadas como para permanecer en &lt;img alt="" src="images/smiles/eusa_silen2ced.gif" border="0" /&gt;silencio. – Rokurota envainaba la hoja  ancestral y mantenía la mirada fija en su capo.&lt;br /&gt;- Dicen que soy Inmortal, y  han venido de las profundidades ha llevarme con el Oogie-Boogie amigos. Creo que  nos vamos a divertir. – ahora sí reía gustoso.&lt;br /&gt;- Yo no tengo nada que reír.  La única sonrisa la marcará mi espada en sus cuerpos. Ya he soportado  suficientes golpes mientras no podía moverme. No pienso dejar respirar a ninguno  de mis enemigos. El aire es un bien demasiado preciado como para concederlo, y  no está en mi agenda nada que no sea vengar a mis camaradas. – era la ocasión en  la que más palabras le habían escuchado decir a Rokurota. Braso y Doc se miraban  perplejos ante la tensión del ninja. – Pierdo el tiempo con vosotros dos. Traeré  cadáveres amigo, para que te los lleves a tu inframundo. – Txerra bajó levemente  la cabeza y siguió su camino sin intercambiar un gesto más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Braso  luchaba por dominar un tic nervioso mientras jugueteaba con el bastón. Su piel  quemada apenas dejaba ver que se le pasaba por la mente a su compañero. Pero  conociéndole tan bien como lo hacía Doc, nada bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Así que habéis  vuelto.- el anciano daba la espalda confiado. Acto seguido desenvainó Ragnarok  siguiendo el eje de su cuerpo y poniéndola paralela a su espalda para frenar el  golpe de bastón que le propinaban.&lt;br /&gt;- Sólo quería comprobar que no pensabas  en dejarte morir. – Braso se esfumó tan rápido como había aparecido y dejó una  sensación agridulce en el maltratado recuerdo del doctor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quedaba poco  para bajar a los infiernos, e iba a echar de menos a aquellos malditos locos. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-2739260558129874163?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/2739260558129874163/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=2739260558129874163' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/2739260558129874163'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/2739260558129874163'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/hst-artistas-del-bistur-abri-vs-ghost_14.html' title='Hst Artistas del Bisturí, ABRI vs GHOST: El regreso de los ninjas'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-2639541293822008057</id><published>2007-11-14T10:55:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.411+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hst Abri'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Hst Artistas del bisturí, ABRI vs GHOST: Presentación</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0);" &gt;El frío marcaba las facciones de los artistas que  habían salido a encontrarse con la noche. Una capa alargada, enrojecida por la  vileza de sus enemigos caídos se arrastraba por eleven city con parsimonia.  Seguido de un guerrero con la cara garabateada con motivos tribales, el anciano  arrastraba su espada dolorido por las numerosas contiendas. Su vista perdida  marcaba los tiempos de su pensamiento. Iba de William hacia Kalua, de éste a  Lex, y más allá al encuentro de sus camaradas. Los había reunido a todos con un  motivo especial. La dureza de los asistentes a tan peculiar reunión, tensaba el  gélido viento que los acompañaba. El gesto serio y sereno del Doctor se posó  sobre su acompañante. Enfurecido, rojo de ira, William cerraba sus manos sobre  ambas espadas mientras dibujaba círculos en la roída carretera. Alargó el cuello  hasta Kalua. Un asesino entrenado por la vileza de demasiados golpes se mostraba  distante mientras jugueteaba con la mágnum parabellum, que pasaba con rapidez de  una mano a otra. Dos hombres vestidos con traje chaqueta surgieron de una  cantina cercana, precedidos de un matarife cualquiera con la cara partida y el  alma condenada. Fibonacci se aseguraba de tener apuntados con claridad los datos  de los familiares de aquel vulgar matón que se había cruzado en su camino.  Cleruccio nunca miraba a los ojos a nadie. Con la testa gacha, calculaba la  muerte de sus enemigos lentamente. Había aprendido a obviar el romanticismo de  un asesinato bien hecho, lo que le daba más tiempo para cometer otro crimen. La  corbata firme en la pechera sugería la rectitud de aquel guerrero y la de su  hermano. Nada los detendría. Doc ya lo había comprobado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel escenario  era tan bueno como cualquier otro para ajustar las siguientes jornadas de su  particular guerra. Unas calles torcidas. Unas ventanas de vidrio deslustrado por  la pena de quienes miraban a través de ellas. Y una luz anodina tintineante en  lo alto de la farola favorita de “The Ripper”. Bajo aquel foco aparecieron tres  nuevas sombras. Se habían encontrado por casualidad, y lo detestaban. Pero dado  que el destino era el mismo, habían sugerido divertirse un poco antes de llegar  al concilio. Con las ropas rasgadas llegaban BoNe, Bandutti y Poscrito. El  primero divertía a los otros dos con la meticulosidad de sus movimientos en  combate. Todos perros viejos insultando a la juventud de su espíritu. Poscrito  torcía la boina que le cubría una fea cicatriz dibujada al recibir una y otra  vez el mismo golpe… Y eso le gustaba. Clamaba venganza, y sabía que éste era el  lugar adecuado para llevarla a cabo. Bandutti miraba con asombrados ojos al  elenco de fieles guerreros que tenía a su alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Empezamos ya? –  Una voz partida salió de la izquierda del Doctor. Allí, perdido; Lex masticaba  un cigarrillo al tiempo que comprobaba que la hoja de sus puñales estuviera bien  afilada. La empuñadura representaba dos dragones arcanos que se cerraban  perfectamente sobre sus nudillos constituyendo una prolongación de sus manos.&lt;br /&gt;- Es pronto – casi como un susurro, la voz ronca del anciano surgió  lentamente aplacando toda réplica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una túnica negra zanjó la inquietud  generada tras la contestación del capo. Aquel bastón de mago hechizaba a sus  aliados, los envolvía en una tranquilidad que tal vez por ser ficticia, los  reconfortaba aún más. Fistandantilus Majere asintió levemente y el anciano le  devolvió el saludo. Una risa sardónica templó la maldad de su alma ayudándole a  mantenerse en pie. Consumido, quería pensar que aquella era su última contienda.  Aunque tantas veces había postergado su bajada a los infiernos que no creía ya  ni que allí le admitiesen.&lt;br /&gt;Una petaca de Whisky se desveló tras Kalua que de  forma automática apuntó la frente del aparecido. Al tiempo otra pistola viajaba  desde el maxilar inferior, pasando por la silueta del vómer nasal hasta alojarse  en la abertura infraorbitaria. Le gustaba disparar cerca de la arteria angular.  Sabía que sus balas envenenadas acabarían con su víctima incluso si esta  conseguía aferrarse al purgatorio. Maldito purgatorio en el que él se  encontraba. Leo guiñó un ojo a su camarada que bajó la parabellum al instante,  no sin mostrar un claro gesto de desagrado hacia las malas formas de aquel  aprendiz de borracho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Faltaban pocos…muy pocos. Pasados unos minutos,  Hitman y Gangsterson aparecieron cordiales, saludando a todos sus compañeros, y  obteniendo tan variopintas respuestas como vidas se encontraban alli. Hitman  ajustaba el silenciador de su 9mm, y Gangsterson reía gustoso con Leo,  comentando algo sobre un evento deportivo al que habían asistido juntos. Doc  miró de reojo donde Will había estado dibujando círculos con sus espadas, y  advirtió complacido el surco que ahora había bajo la punta de sus herreruzas. La  adrenalina traspasaba su piel, entrecortándole la respiración y llevando al  ridículo el significado de pulso parvus. Justo cuando imaginaba a su compañero  más agresivo en medio de un envite surgió aquél que seguramente rivalizaría con  su locura. Tuvo que alzar unos centímetros Ragnarok para que la bala no se  alojase en el hueco dejado por su amputado brazo. Luca llevaba colgada a la  espalda una vieja hacha de batalla, y aferraba con fuerza un fusil de asalto.  Toda su vestimenta era un anacronismo, y disfrutaba con ello. Se acercó y dio un  cálido abrazo a su amigo, seguido de un particular saludo a los demás reunidos.  Un aprendiz de Jatori se sumó al grupo unos segundos después, demasiado dormido  como para sacar a relucir su poder. El ambiente se crispaba asustado de la  rapidez con la que tantas almas manchadas ocupaban un espacio tan reducido.&lt;br /&gt;Todos observaron como a lo lejos una limusina alargaba su carrocería en  lugar de moverse hacia ellos. De una de las interminables puertas salió  Franklopez, con un sombrero de copa cubriendo las intenciones y mostrando  respeto a la misma vez. Se cruzó de brazos a sabiendas de que era el último en  llegar, y aquello lo hizo sentir como un auténtico gángster de los perdidos años  30.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un conjunto de miradas inteligentes abrumaban al Doctor. Se mesó la  incipiente barba buscando las palabras adecuadas para aquel compendio de  asesinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Estamos contigo Doc – la voz firme de Cleruccio sobresalió  del  silencio &lt;img alt="" src="http://www.blogger.com/images/smiles/eusa_silen2ced.gif" border="0" /&gt; fantasmal de  aquellas calles.&lt;br /&gt;- Siempre lo hemos estado – Luca apoyó su mano sobre el  hombro herido.&lt;br /&gt;- Sólo dame algo que matar – Will miraba fijamente el suelo.  Una mueca de ansiedad generaba una distancia de forma involuntaria con sus  camaradas.&lt;br /&gt;- Estoy contigo viejo – Leo sonrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco todos  fueron sumándose al aliento que le faltaba al guerrero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No nos  vencerán. Hemos viajado demasiado como para no soportar insultos y calumnias.  Nosotros actuamos en las sombras camaradas, no lo olvidéis. Digan lo que digan  nuestro trabajo es disfrutar de esta campaña. Saben que si no fuera así yo ya me  habría retirado a una buhardilla de París a ver pasar los años con mi añorada  compañera. – se tomó una pausa forzada para reconducir sus pensamientos.- No  tenéis nada más que mirar los números de la misma, hacer un antes y un después y  tendréis vuestra respuesta. Se que tanto Dubi, como Gangsterson, como LadyPoe no  han podido participar de esta guerra como querrían, pero no por ello no están  presentes en nuestras fuerzas- giró rostro hacia Lex que se había adelantado.&lt;br /&gt;- ¿Cómo está nuestra sub-capo? - Le espetó rapidamente.&lt;br /&gt;- Me ha hecho  llegar palabras de orgullo y alabanzas hacia ustedes.- reía por lo bajo a pesar  de sus años.&lt;br /&gt;- Eso espero – Kalua esperaba impaciente la resolución de todo  aquello.&lt;br /&gt;- Como iba diciendo, obvien la palabrería y cualquier  enfrentamiento inútil. Ignoren las acusaciones y demás tretas. Disfruten de la  guerra amigos- el ánimo del doctor se pausaba con su debilitada alma por las  tres batallas ya cumplidas satisfactoriamente y el nuevo acoso al que se veía  sometido.&lt;br /&gt;- Esta noche me he cobrado un cadáver. Necesito otro amigo. Dame  otro objetivo. Necesito sangre ya. – todos miraban asustados a William. Éste les  hizo un gesto con el cuello y tras hablar por lo bajo con su capo… se introdujo  en las sombras de las que nunca saldría.&lt;br /&gt;- ¿Así que has venido a recordarnos  porqué luchamos capo?- Franky acariciaba un maletín que jamás abandonaba cuando  salía de su villa. – Bueno eso ya lo sabía hombre. Confía en mis chicos. – Giró  la esquina y tomó de nuevo el automóvil que le estaba esperando.&lt;br /&gt;- ¿Se  supone que te tenemos que mostrar fidelidad o lealtad uno a uno? – Kalua paseó  por delante del guerrero hasta estrechar su mano. – Cuenta con las balas de este  cargador. Serán más que suficientes.-&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y por primera vez en toda la noche  aquella extraña reunión rió divertida. Sus carcajadas cansadas disiparon la  neblina que los cubría, y al grito de “Shirak!”, una luz blanca los envolvía  placidamente a todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nunca he perdido una guerra. – contestó  distraído Majere mientras observaba el brillo de su bastón. – ¿Ya conoces los  efectos de la inmortalidad no Doctor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más risas. Si alguien hubiera  aparecido en aquel momento incluso podría haber llegado a aventurar que se  trataba de una cordial reunión. Hasta que alguien hizo la pregunta que todos  esperaban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Dónde están nuestros ninjas de élite? – Lex se  mordisqueaba el labio impaciente de una respuesta alentadora.&lt;br /&gt;- Lejos  compañero. Muy lejos – El rostro del viejo se ensombreció.&lt;br /&gt;- Nunca hemos  luchado sin ellos – Luca fruncía el ceño esperando una sola contestación.&lt;br /&gt;-  No caerán. No sin presentar batalla. Rokurota está siendo extorsionado y  maltratado hasta la extenuación. Braso no lo ha soportado más. Sólo espero que  cuando regresen, sea capaz de refrenar su furia con mis palabras. – claramente  se le veía preocupado.&lt;br /&gt;- Lo que está por llegar que lo decida el destino  amigo. Yo por mi parte pienso divertirme… ¿verdad hermano?- Cleruccio y Fibo  salieron del círculo comentando sus nuevos objetivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;BoNe se disculpó  por no poder soportar tantos golpes, y la mano cálida del capo le reconfortó  para seguir en la reyerta hasta las últimas consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me gustaría  mostrar ese ánimo pero… - sus ojos bajaban lentamente.&lt;br /&gt;- Nadie ha terminado  una frase así en mi presencia. – Bandutti golpeaba amistosamente al ofuscado  guerrero hasta hacerle entrar en razón.- ¡Vamos!&lt;br /&gt;- Bueno Doc, si nos  disculpa creo que tenemos trabajo que hacer. – con una educación extrema  Gangsterson y Hitman también largaban sus pasos lejos del decreciente grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leo alzó la petaca hacia Luca. Kalua la agarró de soslayo y los tres  entraron discutiendo en la taberna más cercana. Poscrito mostró sus respetos a  su capo, y también abandonó la escena. Dubi siguió durmiendo en un rincón de la  callejuela que cruzaba con aquel claro. Lex avanzó pensativo hacia la farola, y  de un golpe certero cortó de cuajo el triste metal que la mantenía en pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No soporto que esta luz se mezcle con la del bastón. – y se marchó  refunfuñando y arrastrando el pesado “trofeo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Túnica Negra y el  Doctor intercambiaron un silencio de complicidad. Las arenas del tiempo no corrían en su contra. Ambos  lo sabían. Tantas batallas a sus espaldas contra grandes rivales hacían de  aquello un trámite más por el que pasar. Una muesca más con la que  entristecerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Al menos estarás disfrutando no? – el mago tosía  cansado de tanta palabrería.&lt;br /&gt;- No lo sabes tú bien. – Con el brazo sano se  ajustó los anteojos y aferró fuertemente Ragnarok.&lt;br /&gt;- Sí. Si que lo se. –  Sonrió por última vez y exclamó: “Dulak!”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La oscuridad lo envolvió todo.  Majere se perdió entre las tinieblas, mientras el doctor disfrutaba con el  recuerdo de una vieja radio que lo esperaba todas las noches en Paris.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-2639541293822008057?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/2639541293822008057/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=2639541293822008057' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/2639541293822008057'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/2639541293822008057'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/hst-artistas-del-bistur-abri-vs-ghost.html' title='Hst Artistas del bisturí, ABRI vs GHOST: Presentación'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-7035423819341801677</id><published>2007-11-14T10:54:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.412+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hst Abri'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Hst Artistas del bisturí, capítulo 4: La radio</title><content type='html'>(escrito originalmente por L.Poe)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: violet;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Poco después de su llegada a Paris habia encontrado  un trabajo. Nunca antes habia trabajado como marcaba su condicón aristocrática ,  pero la necesidad mandaba. Los harapos de la pobreza no te cubrían del frio  causado por el hambre, o el tener que pagar alquiler. Pero casualmente los  sueños suelen salir por menos de lo que imaginas, y así ocurrió con su ekipo  radiofónico. Vagando por la ciudad dio con una vieja emisora en quiebra. El  afligido propietario sacaba trastos de una oficina cuando reparó en ella. Estaba  quieta, mirando el traslado con ojos curiosos desde una distancia prudente para  no parecer entrometida. El hombre advirtió su presencia con un escalofrío,como  si los ojos de ella se hubieran clavado en su espalda. Se volvió alarmado pero  sólo se encontro con un rostro aniñado, pálido, inocente, enmarcado por una  melena negra como la noche que enseguida ansió acariciar. Ella conocía esa  mirada. Muchos le habían mirado de esa manera antes y sabía como actuar. Lo  había sabido siempre. Por un momento, al ver la sonrisa de ese hombre, se le  ocurrió llevar su juego un poko mas lejos. Era mayor ke ella, pero bajo su  camisa se advertía un cuerpo fuerte, su rostro era agradable y... se había  sentido tan sola desde ke se vio forzada a abandonar su hogar... Él empezó a  acercarse y de repente los hechos ke la habian llevado hasta ese punto volvieron  a su mente como un torbellino. No. No podía jugar, tenía cosas que hacer. Había  llegado alli con un propósito y tenia que cumplirlo. La frialdad que tenía su  mirada mientras reaccionaba desapareció por arte de magia trasformándose en la  mas cálida sonrisa cuando él le habló:&lt;br /&gt;-necesita algo señorita?&lt;br /&gt;- no  gracias, sólo miraba. Me llamó la atención todo ese equipo en mitad de la acera. &lt;br /&gt;- sabe lo que es?&lt;br /&gt;Se hacía el interesante, buena señal.&lt;br /&gt;- no -  mintió ella- por eso estaba mirando.- y acentuó mas su sonrisa.&lt;br /&gt;La seguridad  se apoderó del propietario de la radio que empezó a explicarle de que se trataba  todo aquello: los distintos aparatos, su funcionamiento... ella posaba con su  gesto mas interesante. Le dejaba hablar y hacia las preguntas justas.&lt;br /&gt;- es  una pena que tenga que cerrar, con lo que me gusta a mi escuchar la radio!! De  pequeña me sentaba con mi abuelo y la escuchabamos juntos. Siempre jugaba con  él. Nos inventabamos noticias e historias y las contabamos como locutores. Me  hubiese gustado poder serlo al crecer pero.... bueno, nunca tuve la oportunidad. &lt;br /&gt;- si hubieses venido antes te hubiera contratado. Tienes una voz preciosa. &lt;br /&gt;Esa frase marcó el mometo de pararle los pies.&lt;br /&gt;- Bueno debo irme ya. ha  sido muy amable por explicarme todo eso. Siento mucho lo de su emisora, es una  lástima que todo ese material acabe en la basura.&lt;br /&gt;-oiga, no kiere llevarse  nada? Lo voy a tirar todo. No puedo venderlo porque es algo viejo y ya se usan  otros equipos. Hay algo que puede valerle. Por lo menos para recordar como  jugaba. Si quiere puedo llevarselo a su casa e instalarlo.&lt;br /&gt;- en serio??  Muchas gracias, no sabe la ilusión que me hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos empezaron a andar  por las atestadas calles hasta llegar a la buhardilla donde ella vivia. El  equipo quedó instalado, ella preparó té y se pusieron ha hablar.&lt;br /&gt;-a ke te  dedicas? Una muchacha que vive sola tiene que mantenerse no? Aunque con lo  delgada que está se diria que te alimentas del aire.&lt;br /&gt;- jajajaja- no le hacia  ninguna gracia pero tenia que parecer amable- no, si que trabajo. Encontré un  empleo en la morgue. Nadie queria esa plaza. Limpio los cadáveres despues de las  autopsias y los preparo para las familias.&lt;br /&gt;Dijo esto tan tranquila, como si  fuera la cosa mas normal del mundo, aunque sabía que no lo era. El semblante de  su acompañante se ensombreció ante la noticia, le tembló el pulso y derramó un  poko de té. El miedo a los muertos era algo de lo que se escapaban pocas  personas, generalmente aquellas que habían visto ya algunos... para el resto,  los cuerpos sin vida producian una especie de pánico irracional que los alejaba  de cementerios y morgues, y de las personas que trabajaban en ellos.&lt;br /&gt;- vaya,  debe ser... inquietante no?&lt;br /&gt;- la verdad es que no. Es un trabajo...  trankilo, jajajaja!!&lt;br /&gt;El rostro del hombré palideció. Este tipo de humor no  era aceptable. Rápidamente buscó una excusa para irse sin parecer grosero y se  marchó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lady Poe se quedó sola. No le importaba. Había conseguido ese  pequeño equipo de emisión sin problemas. Estaba deseando estrenarlo pero hoy le  tocaba turno de noche. Lo de la morgue era cierto. Había elegido ese trabajo a  propósito, era perfecto para llevar a cabo su plan. No tenía que relacionarse  socialmente con nadie, ni hombres entrometidos, ni mujeres envidiosas... sólo  trataba con algún médico de vez en cuando, pero tampoco hablaban mucho, sólo  cosas del trabajo. En cuanto a los muertos, preferia su presencia, se sentia  segura y tranquila entre ellos.... mas que entre los vivos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-7035423819341801677?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/7035423819341801677/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=7035423819341801677' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/7035423819341801677'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/7035423819341801677'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/hst-artistas-del-bistur-captulo-4-la.html' title='Hst Artistas del bisturí, capítulo 4: La radio'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-539219274985568926</id><published>2007-11-14T10:53:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.413+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hst Abri'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Hst Artistas del bisturí, capítulo 3: Silbidos de bala</title><content type='html'>Distinguir entre las sombras se estaba convirtiendo en un trámite demasiado  frecuentado por sus ojos. Aquellas niñas que silbaban inteligencia bajo sus  anteojos se entornaban para dar forma a las siluetas en la oscuridad. Agazapado  en un faldón de la montaña por la que se coló el anciano, notaba enfriarse la  espalda contra la ladera. Hacía tan sólo unos minutos Doc Auron había pasado por  aquella rendija con paso ligero y mirada firme. Había pensado en saludarle y  acompañarle a París, teniendo ambos camaradas un viaje más ameno. Mentiría si no  dijese que no llevaba unos días esperándole, apostado en aquel lugar, sabedor de  que el Dr siempre elegiría el camino más resguardado de acompañantes ajenos y  siseos indiscretos. Cuando ya alzaba la mano para pararlo en su determinación,  contempló como una sombra sigilosa seguía al viejo desde la distancia. Fue una  decisión acertada resguardarse. Su figura se diluyó como la fina capa de humo  exhalada por una vela moribunda, y en poco tiempo aquel misterioso personaje  tomó la misma ruta que su anciano amigo.&lt;br /&gt;Las veces en las que la suerte te  tienta a flaquear, ofreciéndote miles de excusas y refugios para caminantes  eternamente cansados se estaban recrudeciendo últimamente. Su gesto no era tan  obcecado como años atrás. Su piel había recibido infinidad de cicatrices no  correspondidas con dulces besos. Las manos temblaban, sin poder sostener ese  pulso que tanto necesitaba más de diez segundos seguidos. Convencido de la  desgracia que antes o después le alcanzaría se aferraba a ideas suicidas para no  enloquecer por lo sufrido… y por lo que restaba padecer. En su favor sabía que  las tendencias siempre cambian. Su vida tendía a oscurecerse cual túnel que cada  vez se estrecha más, in crescendo la sensación de penumbra. Pero bueno, siempre  se podía pactar unos días más con el destino para ayudar a un camarada. Obvió  uno de sus tics nerviosos, y saltó al agujero con la 9 mm bien sujeta en la  diestra.&lt;br /&gt;Un cañón de revólver le apuntaba la frente rasgando las gotas de  sudor que empalidecían por momentos. Las pupilas devoradas por el terror se  escondían en su iris verde.&lt;br /&gt;- Tu debes ser …… - Un brazo tatuado rastreaba  su rostro valiéndose de aquella pistola.&lt;br /&gt;- Un mal enemigo – sus palabras  abrazaron la oscuridad mientras se dejaba caer al suelo, golpeando con su bastón  la mano que segundos atrás le juraba muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El revólver rodó por la  superficie hasta detenerse en unos matojos cercanos. El&lt;br /&gt;hombre misterioso  saltó sobre su contendiente hurtándole la 9 mm, con un movimiento repetido en  infinitas ocasiones. Otra vez encañonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Te aseguro que puedo ser tan  peligroso como lo desees – la voz ronca del agresor lanzaba contra la lona la  determinación del vencido.&lt;br /&gt;- Desearía saber por qué sigues a un camarada. –  incluso a él le sorprendió lo severa que había sonado su respuesta.&lt;br /&gt;- Viajo  con él. –&lt;br /&gt;- Y yo batí hace poco el récord de los 60 m lisos.-&lt;br /&gt;- Lo dudo  mucho-&lt;br /&gt;- Coincidimos pues -.&lt;br /&gt;- Voy con Doc, a París; por mucho que te  sorprenda.- la pistola cambió la dirección de su cañón, y fue tendida  amablemente hacia la mano del desvalido contendiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La asió veloz, y  las tornas giraron en aquel frenesí de adrenalina rezumada de las heridas de  guerra. Empero el cazador sonreía ante la fingida desventaja. Desapareció de la  vista del inválido y tras unos segundos de confusión, le golpeó en la nuca con  una porra de metal que guardaba en la pernera del pantalón. Braso perdió el  conocimiento y sus gafas estallaron en cientos de briznas malditas que se  clavaron en sus ojos sin piedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya dije que podría ser muy peligroso  tentarme. – Aquella sombra se agachó para recoger su arma y dar el toque de  gracia al cojo, que conocía demasiado poco para su tranquilidad. Sería mejor que  terminase aquí.&lt;br /&gt;- No pienses que un solo golpe será suficiente para  abatirme. – De nuevo el bastón salió disparado hacia el estómago del verdugo,  obligándole a retroceder unos pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su mirada ensangrentada marcaba con  vileza el destino del contendiente (que por primera vez desde que se encontraron  dudaba de la previsible nimiedad del lance). Como aquel gato viejo conocedor que  la mejor carta es aquel triunfo que nadie espera jugar, el asesino chocó  bruscamente su espalda contra Braso lanzándole en las tinieblas, a la vez que  disparaba una bala cargada de desesperación hacia el cuerpo del amigo del  Doctor. A Braso, aquel choque inesperado le hizo abreviar trámites en el  conocimiento de su rival. Apretó el gatillo de forma refleja mientras escuchaba  el sonido del arma contraria. La muerte siempre jugaba los mejores naipes al  final de la partida. De hecho, sólo les salvó el tener a un pirata tramposo en  el póker, rondando aquel duelo. Un remolino de viento desvió ambas balas lo  suficiente para que no hicieran diana, mostrando la silueta de Auron entre  ambos. Ragnarok resplandecía bajo la luz de la luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Un placer verles  camaradas. – en aquella figura se recortaba una muesca de cansancio y  resignación que detenía el corazón de los rivales.&lt;br /&gt;- Saludos Doc. Aquí Garbo  (Braso) para servirle. – hizo un ademán de inclinarse ante el compañero a la vez  que ambos reían entre dientes.&lt;br /&gt;- Te presento a nuestro nuevo compañero. Por  lo que he podido ver, os habéis conocido cerca de morir. No puede haber mejor  vínculo en una tripulación experimentada como la nuestra. – Volvía a guardar  Ragnarok bajo la capa, distendiendo los músculos y relajando el gesto opaco de  su mirada.&lt;br /&gt;- Es un placer conocerle. Mi nombre es Rorro, siento haber  intentado matarle.- dicho lo cual la mano se tendió de nuevo amistosamente hacia  el cojo que aún restaba en el suelo.&lt;br /&gt;- Así que eres tú…. Doc; no le  escuchaste ir tras de ti? Si hasta un necio lo habría hecho. – aquel neurótico  era capaz de transformar una frase sencilla, en una daga viperina que rentaba  con la paciencia del interlocutor.&lt;br /&gt;- Jajajajajaja – Auron reía relajado en  el centro del diálogo.&lt;br /&gt;- Jajajajajaja – Rorro hizo lo propio, mientras se  guardaba de tener a mano la empuñadura de su arma.&lt;br /&gt;- Puedes reir lo que  kieras, pero maldita sea camarada. Si llega a querer matarte y no aparezco. Lo  hubiera hecho. – refunfuñaba a la vez que arrancaba meticulosamente los  fragmentos que aún estaban clavados en sus párpados y mejillas.&lt;br /&gt;- Deja que  te cure eso.-&lt;br /&gt;- Al menos habías conseguido un empate. – Rorro seguía riendo  con los brazos cruzados y la vista escudriñando la noche.&lt;br /&gt;- Siento decirle  Sr Rorro que las balas no suelen ser suficiente excusa para darme el pasaporte.  No desde tan lejos. – seguía murmurando hasta que se arrancó de un tirón la  chaqueta raída por la contienda. Bajo la luz de la Luna se vio aquel tapiz de  horror que sólo Doc conocía. La piel quemada formaba una coraza de recuerdos,  que era infranqueable para muchas armas blancas, metralla o disparos sin  demasiada pólvora. Rorro contemplaba espantado el lienzo que formaban los dos  doctores en aquel páramo perdido de la conciencia del hombre.&lt;br /&gt;- No se  sorprenda amigo. – Doc guiñó un ojo al asesino.&lt;br /&gt;- No, hazlo tú viejo.  Insisto en que ahora podrías estar muerto. ¿En qué estabas pensando? – el ánimo  de Braso cada vez se agriaba más con la tediosa cura de las heridas. Las odiaba. &lt;br /&gt;- En una voz lejana.&lt;br /&gt;- De una mujer.&lt;br /&gt;- Si.&lt;br /&gt;- Jajajaja… Que viejo  que estás maldito matasanos. – el bastón golpeaba el hombro de Auron, y Rorro  contemplaba divertido la escena.&lt;br /&gt;- Sigo con vida que es lo que importa … no  es así amigo? – dijo volviéndose hacia el asesino sonriente.&lt;br /&gt;- Yo también te  salve una vez. No lo olvides. – Rorro sabía como moldear la gravidez de su voz  según objetivo.&lt;br /&gt;- Recuérdaselo a mi siniestra.- Doc escupió el último punto  que cercenaba las marcas de Braso,.&lt;br /&gt;- Así que todos nos debemos una no? –  Garbo se apoyó en el bastón hasta alcanzar la verticalidad.&lt;br /&gt;- Yo no le debo  nada a nadie.&lt;br /&gt;- Ni yo.&lt;br /&gt;- Lo que yo decía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres compañeros  rieron en silencio&lt;img alt="" src="images/smiles/eusa_silen2ced.gif" border="0" /&gt;. Con paso  cansado reemprendieron la marcha sin saber la sorpresa que les aguardaba unos  pasos por delante…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-539219274985568926?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/539219274985568926/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=539219274985568926' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/539219274985568926'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/539219274985568926'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/hst-artistas-del-bistur-captulo-3.html' title='Hst Artistas del bisturí, capítulo 3: Silbidos de bala'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-3047385991307323829</id><published>2007-11-14T10:49:00.002+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.414+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hst Abri'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Hst Artistas del bisturí, capítulo 2: En una vieja taberna</title><content type='html'>Un olor a red mojada flotaba en el ambiente. Briznas de hilos de pescar de  diferentes tamaños estaban esparcidas por el suelo, como aquella hojarasca seca  que parecía llover en otoño. La iluminación tenue se atrevía a mostrar sólo los  rostros de los más desenfadados, que se reclinaban en sus asientos hacia el  visitante, invitándole a participar de cualquier tema de conversación. Una  neblina indiferente se deslizaba por las vigas que sobresalían de la techumbre.  El doctor entró con paso firme, aunque su figura denotaba ése cansancio que  adolecían los marineros que vuelven a tierra prefiriendo navegar.&lt;br /&gt;El  camarero ofreció un taburete vacío junto a la barra y Auron accedió solícito.  Buscaba alguna mirada amable con la que conversar sobre el tiempo, lo caro que  estaba el soplo de Ron, o un sin fin de nimiedades que se le ocurrían casi  estúpidas. Observó de nuevo como aquella luz era mucho más benévola con los que  preferían ocultarse en las sombras, que con los que buscaban en ellas. Pensaba  en su amigo que acababa de ver. Cómo le tendió la mano sabiéndose ya en Tierra  junto al “doctor”, y como compartían ese deseo de navegar y no adentrarse tanto  en eriales que les eran ajenos. Mas para llegar a París había que cruzar unas  cuantas montañas, y el anciano estaba dispuesto ha hacerlo a toda costa. Siempre  le sorprendían esos asuntos de los que su camarada andaba metido, hombre de  fortuna en el mar… con demasiados problemas que atender en Tierra… lo recordaba  mientras recortaba una mirada hacia un individuo muy sospechoso que se  encontraba frente a él. También bebía Ron, pero muy lentamente, casi como si le  desagradara su sabor. Le observaba pensativo, una mente alicaída que deseaba  algo más pero no se atrevía a pedirlo. De pronto sus miradas se cruzaron. Aquel  hombre debía ser un poco más joven que el doctor (no era muy difícil), y tenia  un extraño tatuaje en el antebrazo, algún distintivo de una organización  secreta, o algo similar. Viendo que no había otro remedio, alzó su vaso hacia el  semblante misterioso y brindó por nada en especial; mas por terminar una mirada  insoportable siempre estaba permitido utilizar el Ron. Su interlocutor le  devolvió el gesto, y acto seguido se levantó y bajo un manto gris se perdió en  las afueras del antro. Lo apartó de su mente.&lt;br /&gt;Le gustaba el romanticismo de  aquel lugar. Pese a todo el avance tecnológico, pese a la revolución industrial,  pese a aquellas máquinas de vapor que el doctor consideraba endemoniadas… y  frente a las armas de fuego que se estaban imponiendo como extensiones de los  afilados dedos del maligno, allí, bajo esa débil iluminación; uno volvía a  confiar en historias de piratas, de personajes fantásticos, o historias de radio  que flotaban en el cielo de París.&lt;br /&gt;La noche transcurrió con demasiado ron  (le encantaba utilizar esa palabra cuando de este efluvio se trataba), y terminó  cerrando un ojo a eso de las 6 de la madrugada. (Nótese que siempre devolvía la  mirada a quien se le acercara, y muchos le habían llegado a insinuar la  posibilidad de que no durmiese jamás…)&lt;br /&gt;El sonido del tabernero lavando los  platos le sacó del letargo. Estaba solo, y Ragnarok había desaparecido. Se  levantó rápidamente y casi sin quererlo tropezó con la empuñadura de la espada  que debió caérsele con la embriaguez de la pasada noche. Medio inválido su  estampa fue patética tirado en el suelo. Una nueva mano apareció.&lt;br /&gt;Se debía  de hacer viejo muy deprisa. Demasiadas manos le tenían que ayudar a ir más  arriba, y su orgullo se quejaba desde el fondo de su negra capa. Mas accedió a  ella, ya que cuando recordaba que sólo podía valerse de un brazo ya era  demasiado tarde para darse cuenta de que había intentado utilizar en vano el que  le faltaba. Una mano forzuda de hecho. Aquel paisano tenía aspecto de ser más  resistente a los rayos del sol que cualquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pisha, ponle al doctor  algo para el reuma que sufre en el brazo que perdió. Jajajaja!!! Ai…. ai que vé  que ganas de verte canalla.&lt;br /&gt;- No esperaba verle tan pronto.&lt;br /&gt;- Vine con  el camión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los ojos del viejo se abrieron como platos… la travesía se  iba ha hacer mas corta de forma milagrosa, y aún no sabía como bendecir su  suerte por no tener que viajar sólo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero no puedo llevarte compañero. &lt;br /&gt;- Maldición.&lt;br /&gt;- Quedé con el otro pirata en las afueras, ya me dijo que  te había visto y que os veríais en Paris. Así que Artista!!! Nos veremos allí no  ¿?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía reprimir una sonrisa sana ante la gracia de su viejo amigo.  Ni tampoco cuando evocaba el momento en que se conocieron. Aquel día ganó como  persona ante tal descubrimiento. Tantas veces reía al lado de su camarada que se  olvidaba del dolor que lo envolvía. Sabiendo además, que aquel andaluz no sufría  poco en su vida… Vio las 2 mágnum que colgaban del cinto de su acompañante y  osado le preguntó…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya no te puedes valer de aquellas dagas que con  tanto cariño recuerdo… - . Y al instante dos pequeños cuchillos aparecieron de  la nada y se clavaron en los ojos del retrato que tenían ante si. &lt;&lt;bien&gt;&gt; pensó Doc mientras sorbía el café caliente que le  habían servido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno viejo sólo quería que supieses que también voy  contigo de acuerdo? Que ya tenia yo ganas hombre… - Dicho lo cual, se destapó el  sombrero, y evidenciando una reverencia, marchó hacia el “aparcamiento”  improvisado del antiguo embarcadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El corsario miró por la ventana  como se marchaba con aquel enorme artilugio que nunca había querido ni entender.  De hecho apenas llevaban unos años en funcionamiento, y sabía de muy buena fe  que su camarada era uno de los primeros en aventurarse a utilizarlos. Volvió a  sonreír tímidamente, hasta que se encontró con el último guiño de aquel singular  tipo, convirtiéndose en una carcajada solitaria su primer esbozo de sonrisa.  Había arrancado el retrato (posiblemente de la esposa del dueño del local) donde  había clavado las dagas, y en su lugar había dejado una nota donde se leía… &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta foto me la llevo, que total ya que&lt;br /&gt;Yo la veo con más frecuencia  que usted,&lt;br /&gt;Tengo derecho a poder anhelarla&lt;br /&gt;Mientras la conduzco con mi  vehículo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No había una sola palabra que no fuera maliciosa en aquellas  líneas.Doc vio como el tabernero enrojecía de furia y comprendió que era el  momento de desvanecerse con la velocidad que tantos años de entrenamientos en la  oscuridad le habían otorgado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí afuera brillaba el sol de forma  violenta. La arena se mezclaba con el asfalto, y las rocas sobresalían como  dentelladas de un tiempo pasado que se resistía a perecer. Giró en redondo y vio  la inmensidad que le esperaba. Las tinieblas de las montañas en las que se iba a  adentrar eran más tentadoras que el amparo del astro rey.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Advirtió el  camino que engullían los escarpados picos, y marchó con el ánimo renovado  sabiendo que más allá le esperaban sus camaradas… y ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos minutos  más tarde una capa gris se introdujo por la misma grieta que el doctor, con un  sigilo que ridiculizaba la simple expresión del silencio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-3047385991307323829?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/3047385991307323829/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=3047385991307323829' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/3047385991307323829'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/3047385991307323829'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/hst-artistas-del-bistur-captulo-2-en.html' title='Hst Artistas del bisturí, capítulo 2: En una vieja taberna'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-3089062204545970059</id><published>2007-11-14T10:49:00.001+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.414+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hst Abri'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Hst Artistas del Bisturí, capítulo 1: De nuevo en Tierra</title><content type='html'>El horizonte marchitaba la mirada del anciano. Poco a poco, lentamente, como  aquellas velas que en una ocasión le encendió a su amada… su alma se consumía.  Las olas, frugales invitadas que se divertían abriendo el camino de aquel bajel,  maldito por toda la pena que lo gobernaba. Sus ojos azules miraban más allá,  donde la costa abraza al desamparado corsario, donde viejas tabernas ofrecen ron  con el que cubrir las heridas, donde mujeres y hombres escuchan historias  mientras cobijan su dolor.&lt;br /&gt;La noche avanzaba, y el candil que tenía  encendido centelleaba bajo las estrellas intentando dar posición a un barco  desubicado. Aquella luz se fundía con la que reflejaba Ragnarok, abandonada en  cubierta, cubierta por demasiado polvo y salitre.&lt;br /&gt;Su capa le envolvía y  cubría gran parte de su maltrecho cuerpo. Comprendía que jamás dejaría de  dolerle el brazo perdido, no más por el simple daño que causan esas cicatrices  que no cierran bien, sino por como se produjo su pérdida. Nunca lo olvidaría…  Sacudió la cabeza intentando apartar sus pensamientos como si de neblina matinal  se tratara y apoyó una pierna en popa. La brisa del mar era tenue a esas alturas  del día… Mecía sus rojos cabellos sin moverlos del sitio. Un leve balanceo bajo  el sombrero pirata era el único signo que evidenciaba aquella ventina. Por fin  su mente exclamaba el ansiado “Tierra a la vista!” siempre gustoso de ser dicho  por un pirata como aquél.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La costa francesa mostraba sus montañas  imponentes, cercando su destino por una muralla de sombras que se perdían en la  inmensidad del terreno. Pensaba en ella. Esa voz maldita que había sonado  inquieta en su vieja radio hace ya tantas lunas que ni lo recordaba. Resonaba en  su interior el dulce vaivén de esos labios nerviosos ante el micrófono, aquella  llamada de socorro tan cargada de sentimiento que era imposible no escuchar.  Cuantas noches le había acompañado a la deriva el sólo traquetear distorsionado  de esos suspiros parisinos. Su ilusión abandonada por el tiempo, había  recuperado una llama con la que encender, su pequeña sonrisa oculta; por la  perilla corsaria que le gustaba afeitarse. Evocaba la figura de la dama mientras  el Ron y las gaviotas gobernaban el timón de la nave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Realmente no  comprendía que le impulsaba hacía todas esas luces que cada vez con más fuerza  se vislumbraban en las playas cercanas, mas hacía tiempo que no sonreía, y  pensaba que de cobardes está el mar lleno. Alcanzó la empuñadura de Ragnarok y  la movió diestramente en cubierta, añorando aquellas ocasiones en las que se  deslizaba por las sombras agarrándola con ambos brazos, imprimiendo mucha más  fuerza a sus golpes. Su capa danzaba con sus pies, un baile maldito para sus  adversarios… tantos habían caído se perdían en su mente. Desconocían la forma de  batirle, tal vez, una voz hacía más mella en su alma que cien dagas afiladas,  más la que ahora escuchaba le imprimía tanta fuerza que la sensación de poder  alentaba su determinación hacia el firme empeño, de protegerla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas  media milla le separaba ya del pequeño embarcadero, que había descubierto  escondido en uno de esos mapas que su colega Braso había trazado antaño.  Compañeros de profesión, no eran pocas las veces que recordaba el sufrimiento  que padecía su camarada. Deseaba reencontrarse con él, presentarle esa voz que  le había llevado hacia París, volver a discutir con las luces para que lo  ocultaran todo, y observar como las sonrisas Sanguinarias derramaran vida por  doquier. Aunaba esfuerzos por comprender a su atormentado compañero. Tantos  recuerdos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya avistaba las amarras, por lo que se dispuso a atracar. Iba  de aquí a allá con pasos expertos, empero maldiciendo la inutilidad de su  miembro arrancado por la malicia humana. Dispuesto a desembarcar una mano le  recibió inclinada hacia él. Al instante Ragnarok apuntaba la frente de aquel  hombre, que no había hecho ningún ademán de sorpresa, ni mucho menos de defensa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Veo que sigues tan desconfiado como siempre Doc. – la voz sonaba  divertida, casi se convertía en una carcajada traviesa a esas horas de la noche. &lt;br /&gt;- Si algo he aprendido con el tiempo camarada, es a no fiarme de los  piratas. – el anciano apartó su espada y agarró fuertemente el brazo que se le  tendía.&lt;br /&gt;- Sube viejo. –&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche ya estaba muy avanzada como para  continuar el viaje sin un merecido descanso. Auron contemplaba el adoquinado  maltrecho que sus pies pisaban, y rezaba por que el camino hacia la ciudad de  las luces fuera un poco más fácil de andar. Fácil de andar era un término que  tan sólo unos pocos hombres de mar comprendían. En tierra firme se veían  perdidos, enclaustrados por los límites bien definidos del terreno, todo aquello  que no se podía navegar no era sencillo a sus pasos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- En qué anda tu  mente esta vez Doc? – La sombra del acompañante se alejaba del mismo modo que la  primera cordialidad recibida.&lt;br /&gt;- Sabes que voy a París. Te avisé antes de  partir. He de ayudarla. –&lt;br /&gt;- Ragnarok se debilita tanto que necesitas salvar  doncellas en apuros? –&lt;br /&gt;- Puede ser.&lt;br /&gt;- Jajajaja. Siempre me rio contigo  camarada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El anciano se felicitaba por haber encontrado tan pronto un  amigo en aquel lejano paraje. Admiraba la forma de aquel hombre alejándose en la  oscuridad. Todavía cansado por tantas horas de viaje, su entendimiento flotaba  como si de una brizna de espuma se tratara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Espero que llegues pronto  a París compañero.&lt;br /&gt;- Lleguemos.&lt;br /&gt;- Aún tengo que resolver unos asuntos  que requieren un poco de atención.- el caballero misterioso reía mucho más de lo  que el doctor había hecho en toda su travesía por el mar.&lt;br /&gt;- Te veré en  alguna taberna alcanzo a entender no???&lt;br /&gt;- Sin duda.&lt;br /&gt;Estrecharon las  manos, y el doctor enfiló el camino hacia la posada que le abrigaría esta noche,  mientras seguía soñando con susurros en las tinieblas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-3089062204545970059?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/3089062204545970059/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=3089062204545970059' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/3089062204545970059'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/3089062204545970059'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/hst-artistas-del-bistur-captulo-1-de.html' title='Hst Artistas del Bisturí, capítulo 1: De nuevo en Tierra'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-8712101726615081763</id><published>2007-11-14T10:48:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.415+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hst sanguinelli'/><title type='text'>Capítulo 2 Hst sanguinelli: El nacimiento de una alianza</title><content type='html'>&lt;span class="mainmenu"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;Serio el rostro de quien lo perdió todo.......El humo del local no hacía más que difuminar la pena de un alma rota........&lt;br /&gt;Caravelli esbozaba muecas de tristeza fundidas con el desaliento causado por el tétrico panorama de los días venideros............ Masticó la base de un puro que hace unos días su mismo hermano le había entregado.....recordó.........("toma Caravelli, hermano mío, por la nostra familia y la felicidad de nuestra madre Violeta........." bromeaban el joven y su hermano Lucca......)........&lt;br /&gt;El cigarro habano cayó sobre la mesa como si de una losa se tratara.....un peso que golpeaba martilleante la conciencia del hombre, oprimiéndole el pecho y vaciando de aire sus pulmones.............&lt;br /&gt;Sus labios temblorosos recordaban todo lo sucedido una y otra vez......una pesadilla de la que no se podía escapar......un martirio sin fin con el que había sido castigado.................("¿Dónde está mi luna?".......evocaba la frase que le gustaba preguntar a Violeta a su hijo Caravelli cuando era un niño........"¿Dónde está mi luna"?................y Caravelli saltaba de improvisto desde su escondrijo....."¡Aquí!".................) y ahora ...........nunca más volvería a ser preguntada.............&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lola no podía dejar de fumar.......cada vez más nerviosa con la situación golpeaba intranquila la mesa con los dedos, tamborileando viejas canciones que escuchaba desde pequeñita en su Palermo natal.........."Pam pam papaparrapam".......se hacía gracioso ver a una mujer concentrada en un ritmo tan anodino y vacío.........mas a ella no le importaba lo que pareciera.......era su forma de escapar...........distraerse......perderse.............huir de una conciencia que la perseguía a todas horas, en todos los lugares......y para toda la vida........."pam pam .........."................dio una calada al enésimo pitillo del día y se bajó las gafas de sol para observar mejor al hombre que tenía ante sí..................................................De facciones marcadas, Caravelli era un apuesto joven que ya conocía mucho tiempo atrás.....aunque él no supiera nada...............&lt;br /&gt;Sabía que se trataba de uno de los futuros capos de la familia Alpakone.........también admiraba sus virtudes en el arte de la extorsión, ya que se le había adelantado en más de una ocasión con algún cobro rutinario................Y sus virtudes físicas .........no escapaban al conocimiento de las mujeres del lugar.........&lt;br /&gt;Pero todo eso parecía no importar ahora........Aparentaba haberlo perdido todo, destrozado por la culpa y la ira, aquél no era el Caravelli que esperaba encontrarse el día que tenía pensado para declararse........&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se enamoró de él..........hace mucho..........en una de las famosas góndolas venecianas..............donde el apuesto joven había llevado a viajar a una afortunada Milanesa, de nombre Carla, y de futuro más bien negro.......ya que fue asesinada esa misma noche en la que se enamoró de Caravelli.........por alguien muy cercano a Lola................mas ella obviaba el pasado y sólo se centraba en quien tenía delante.............así lo había hecho siempre................y le había funcionado.............&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Don vió un brillo diferente en la mirada de la mujer........le observaba desde el otro lado de la mesa de aquel Caffeto en el que se encontraban......Impaciente golpeaba la mesa con los dedos, mientras se mordisqueaba el labio inferior..........Era muy bella........no recordaba haberla visto antes........pero su concepto de la chica giraba en estos momentos de confusión en torno a la idea, de que tal vez se tratara de un ángel que el Señor Jesucristo le había enviado para protegerle de sus agresores...........y poder llevar a cabo......su vendetta............&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lola más inquieta que nunca, no dejaba de recitar canciones en su interior, subiendo el volumen del canto, acallando una voz interior maltratada, corrompida, muerta por cada balazo en cuerpo ajeno..........Buscaba el momento, el gesto, la señal para lanzar su proposición...........y ocurrió....................................&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caravelli veía como la mujer bajaba cada vez más la mirada......parecía perdida en sus pensamientos, indecisa y nerviosa..................no sabía como.........pero aquella belleza era un hálito de esperanza en su vida rota.............¿De dónde había salido?................¿Porqué se habían citado en el Rigoletto tres veces ya desde la matanza?.............Nada tenía sentido.................Sólo conocía el hecho de que si no hubiera aparecido Lola ahora estaría en las aguas del Mediterráneo...........alimentando a los peces...........................&lt;br /&gt;Y volvió a observarla..........sentía como una atracción irracional hacia aquel ángel oscuro de chaqueta negra y vestido rojo..............hacia esos labios color carmín, que resaltaban un labio mordisqueado.........y deseado por muchos hombres................................................................Caravelli se hizo con el borde de su taburete, lo deslizó hacia ella.........acercó su boca al oído de la mujer...........y susurró..........."Gracias".............&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sobresaltada, la joven giró en seco su rostro avergonzada por la situación, y contesto con un tímido "nohaydequé", que el hombre más que escuchar tuvo que adivinar de su boca..........Notó como un escalofrío la recorría desde el pabellón auditivo hasta las zonas más recónditas de su cuerpo, descargando un torrente de hormonas dormidas desde hace demasiado tiempo..........el calor de pronto era un sentimiento abrumador que la desnudaba sin remedio.........&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caravelli cogió el pelo de la muchacha suavemente y lo meció hacia él...........color rubio rosado, le recordaba al trasluz de aquellas botellas de vino blanco que en España le habían enseñado a mezclar con el rosado.............Bellísima.................vió como la mujer tornaba sus labios hacia la mano con la que le acariciaba el pelo, y deslizaba su textura infinita por la piel del hombre...............&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se sintió segura por primera vez en su vida..........se apretó contra el pecho del hombre............ y comenzó a llorar................&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;¿Lola?...............¿te ocurre algo?.......................&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;estoy&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hombre esbozó una ligera sonrisa y la estrechó entre sus brazos...........&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasaron los días, y la relación cada vez se hizo más estrecha.......culpables de ello fueron tal vez la pena y la soledad que a ambos perseguía..........mas les gustaba pensar que la Luna de Roma era la que se aseguraba cada noche......de juntarlos bajo el mismo lino..........abriendo los ventanales, y espiando, curiosa; la unión del desconsuelo y el desamparo.....con la pasión irracional............&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchas tardes en el Rigoletto, muchas noches en el mismo hotel......hasta que un día............&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;caravelli.............he&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;lo&gt;..................&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;me&gt;..........&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;lo&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;¿Pero cómo lo hacemos.........tan sólo somos tu y yo......?&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;una&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;estúpido&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;pero&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;tal&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;no&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;eso&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;jajajajajaja........pues...............quizás..........&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;dudo&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;lo&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;¡Conseguirás sacarme de mis casillas!&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;jajajajja.................lo&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pareja reía distraída cuando un hombre se acercó por la espalda de Don, y juntó un taburete a la mesa.................&lt;br /&gt;Caravelli giró en seco aún tenso por todo lo que no hacía tanto tiempo le había ocurrido....................................................&lt;br /&gt;El caballero se ocultaba bajo un sombrero de ala color mostaza.............vestía un traje blanco, retocado con cadenas doradas por doquier.............&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;perdónenme&gt;.............&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lola observaba al individuo fastuoso, colmado de joyas y brillantes....................Era inevitable pensar en cualquier otra cosa que no fuera un capo de la mafia...........................Y aquel precisamente.............no le gustaba nada....................&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;he&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;gracias,&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;perdón,&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encantado/a digeron al unísono...............Siendo la bruma estival testigo del nacimiento de una gran familia.....................los Sanguinelli..............&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-8712101726615081763?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/8712101726615081763/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=8712101726615081763' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8712101726615081763'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8712101726615081763'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/captulo-2-hst-sanguinelli-el-nacimiento.html' title='Capítulo 2 Hst sanguinelli: El nacimiento de una alianza'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-8717455550744530362</id><published>2007-11-14T10:42:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.416+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Hst sanguinelli'/><title type='text'>Capítulo 1 hst sanguinelli: La tragedia de Caravelli</title><content type='html'>&lt;span class="mainmenu"&gt;&lt;span class="postbody"&gt;La puerta del local desflecada por los gritos de los familiares de Caravelli asesinados.... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alzó la mirada con los ojos cargados de ira, y encontró a Lola, que le observaba atentamente mientras el humo del cigarrillo le difuminaba el rostro. &lt;&lt;¿Cómo ha podido ocurrir esto?&gt;&gt; ....Caravelli daba vueltas y más vueltas al trágico suceso y maldecía su suerte, sabiendo que había sido partícipe de ella. &lt;&lt;¿Pero porqué asi?&gt;&gt;-....las preguntas le asaltaban la mente de forma repititiva, como aquellos vinilos que nunca se cansaba de oir, los cuales repetían ya las mismas canciones de tanto haber sido escuchadas....... Los ojos perdidos en la miseria de lo ocurrido,sus ideales heridos de muerte, sus convicciones desmoronándose, y su temple por primera vez en 28 años acusaba con traicionarle y dejarle abandonado en medio de la nada. &lt;&lt;¿Qué debía sentir?&gt;&gt; ira......remordimientos......tristeza.......odio.......desánimo.........&lt;br /&gt;De pronto y sin que él mismo lo esperase, cayó al suelo y comenzó a llorar. Nadie hubiera podido soportar aquello, y menos cuando adivinaba que tal vez él fuera parte de la culpa del genocidio........Pero....nunca pensó que pudiera ocurrir esto......nunca imaginó el alcance de la vileza humana......y mucho menos de la cobardía. Sí, tal vez hubiera tenido algún trapo MUY sucio en el pasado, pero como cualquier mafioso sabía que había un código ético que respetar, y lo había seguido a rajatabla....&lt;br /&gt;porqué?¿???----.............seguía llorando....encogido de rodillas su forma era la del hombre derrotado, la de aquel personaje al que su sombra le ha consumido.....la del héroe vencido sin haber podido siquiera vencer........&lt;br /&gt;Una mano le rozó la mejilla, ofreciéndole un cigarrillo liado a mano....Volvió a alzar la vista, se sentía sobrepasado por lo ocurrido.....lo había perdido todo....hace unos minutos era feliz, se sabía afortunado por contemplar a sus familiares disfrutar de la celebración , y orgulloso por el paso que había decidido dar su hermano......hace tan sólo unos minutos lo tenía todo......y ahora.....NADA........&lt;br /&gt;Aceptó gustoso el cigarrillo, volvió a guardar la compostura.......se levantó elegante y apartó los despojos que le rodeaban con puntapiés distraidos.... Se encedió el único vicio del que se arrepentía, ya que le suministraba más dolor que placer, y se giró hacia ella. No sabía que decir....¡¡¡!!!! no sabía que es lo que habia que decir en esas situaciones....&lt;br /&gt;Pero ella sí................ &lt;br /&gt;Lola contemplaba apenada y con compasión al apuesto Caravelli en el suelo, llorando como cualquier ser humano, perdiendo aquello que todo mafioso nunca debía perder........Pero le comprendía.....le veía retorcerse de dolor y viejas heridas salían a flor de piel como si 10 dagas atravesasen su corazón desde todos los rincones posibles....dagas envenenadas, cargadas de ira y remordimientos.....espuelas punzantes de una conciencia maltratada que se negaba a comprender su existencia, y que se limitaba a sobrevivir de los demás........y de si misma......&lt;br /&gt;No podía soportar el dolor que indirectamente DonCaravelli le estaba causando, debia protegerse de algún modo.....debía ayudarle a él y tal vez así ayudarse a ella.......&lt;br /&gt;Le ofreció un cigarro.......mucho más era demasiado......pero menos que un cigarro nunca habia sabido dejar de ofrecer........ &lt;br /&gt;El hombre se repuso, le miró fijamente a la cara, y pudo contemplar la misma expresión de ira y sinrazón que unos meses atrás ella había sentido......&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él la miró.....era hermosa, aun a pesar de su cabello desgreñado y maltrecho por la pena.....era muy hermosa.......Sintió una complicidad extraña para aquella situación, y se avergonzó de ella, bajando rapidamente el gesto.......&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella sabía que pensaba Caravelli..... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Él sabía que pensaba Lola............ &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus pasos se cruzaron, y la mujer se colocó bien las gafas de sol, mientras él lanzaba la chaqueta sobre su hombro.........y los dos susurraron..............Vendetta................. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-8717455550744530362?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/8717455550744530362/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=8717455550744530362' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8717455550744530362'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/8717455550744530362'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/captulo-1-hst-sanguinelli-la-tragedia.html' title='Capítulo 1 hst sanguinelli: La tragedia de Caravelli'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-1802385456746281986</id><published>2007-11-14T10:35:00.000+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.417+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sinopsis'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Sinopsis Ojos Verdes</title><content type='html'>Marcos es un joven escritor que aparentemente ha perdido todo en la vida. Su vida se ha convertido en una insulsa línea recta de la que escapar. Y así se encontraba, hasta verse empujado en una vorágine de hechos repetidos en el pasado, de los cuales no sabe como escapar. Su ánimo no le permite afrontar la realidad con la fuerza de otras ocasiones, y recuerda que necesitó de toda su determinación para poner a salvo lo único que todavía no ha perdido... Natalia. Un asesinato, relatos incompletos en los que encontrar pistas ocultas y la aparición de varios personajes que creía olvidados, harán debatirse al protagonista entre la cordura... o la locura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2715303264814329897-1802385456746281986?l=larecirterie.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://larecirterie.blogspot.com/feeds/1802385456746281986/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2715303264814329897&amp;postID=1802385456746281986' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/1802385456746281986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2715303264814329897/posts/default/1802385456746281986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://larecirterie.blogspot.com/2007/11/sinopsis-ojos-verdes.html' title='Sinopsis Ojos Verdes'/><author><name>DocKarax</name><uri>http://www.blogger.com/profile/10915110584170265846</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='27' src='http://2.bp.blogspot.com/_NJn4JYeJMEo/SYcQ4HW0VVI/AAAAAAAAAMM/9u182wCF440/S220/docloko1.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2715303264814329897.post-6220276678129197684</id><published>2007-11-14T10:30:00.001+01:00</published><updated>2010-07-08T13:10:10.417+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ojos verdes'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Archivo'/><title type='text'>Ojos verdes capítulo 3</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;" align="center"&gt;&lt;b style=""&gt;&lt;span style="font-size: 20pt; font-family: &amp;quot;Bradley Hand ITC&amp;quot;;"&gt;-3-&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;La puerta se abrió con un lamento. La entrada le devolvía la mirada asustada por fantasmas a medianoche. Todo en orden. El perchero heredado de sus abuelos agarraba con fuerza chubasquero, paraguas y bolsas de mano. Marcos seguía en el umbral sin atreverse a mirar más allá. El corto pasillo estaba con la misma astenia que quedó al marchar. Avanzó unos pasos y vio a su izquierda la puerta del cuarto de baño cerrada. El marco, encuadrado en ese dimorfismo de talla que él mismo había mancillado, apuntaba al salón con sus grietas de anciano. Obvió inconscientemente la sala principal (de no más de tres metros cuadrados), y entró primero al trastero que quedaba justo a la derecha de la recepción. Trastos viejos ocupaban el graderío de estanterías, hinchas del desorden. Folios almacenados sin escrúpulos en cualquier superficie, hacían de equilibristas en aquel peculiar circo. El escritorio mojado de lapiceros estaba como siempre. Desempapeló todo con la mirada, y justo cuando se volvía hacia la puerta, algo se movió en las sombras. Su cuerpo violentó tensión hacia el nuevo sonido, preparándose para una nueva acometida. Mas nada de esto ocurrió. Alineando párpados con ingenio buscaba en vano al causante. Terminó por atribuir a su estado emocional todo aquel embuste y siguió con la comprobación. Andaba con pasos inseguros, cautos de terror por lo que pudiera encontrar, respirando latidos que se aceleraban por momentos… cuando, sin previo aviso; algo le trabó las piernas haciéndole caer. Besó las baldosas al tiempo que no quitaba un ojo del perímetro cercano. Y allí le encontró. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;           &lt;/span&gt;Gato Verne había decidido jugar con sus bambas justo en aquel instante. Se había enredado en ellas, y además, le había propinado un arañazo en la pierna al sentirse en peligro. Sabio instinto de supervivencia que siempre generaba desconfianza en todo lo que rodeaba al pequeño felino. Murmurando maldiciones en egipcio antiguo, Marcos retomó la verticalidad apoyando un brazo en la mesita de recepción. Se sentía bastante ridículo por su actitud de infante temeroso. En cualquier otro momento, el gato tan sólo le habría hecho tropezar lo mínimo para zarandearle con desidia y algún bombón de gruñidos. Pero sus piernas flaqueaban. La valentía de sus novelas se perdía en el papel, y era obvio, que ningún aprendizaje se había destilado de tanto tiempo compartido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Enfurruñado, Verne le contemplaba desde la sala de estar contigua a la cocina esperando algún tipo de disculpa. El muchazo extendió el dedo corazón como respuesta. GV siseó por lo bajo crispando el pelaje ante la provocación vertida. Marcos avanzó conciliador conocedor de las malas artes de su compañero de piso. Se dibujó la expresión más afable que pudo en el rostro y extendió el brazo para suavizar el obtuso lomo. El gato se giró ofreciendo el trasero al pacto de paz, y con pasos que taimaban la lentitud, abandonó victorioso el campo de batalla. Maldito elemento. Lo de darle la espalda era un golpe bajo que antes o después pagaría. Seguro. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Aquel encontronazo con su odiado amigo le hizo respirar normalidad, ayudándole a tranquilizar sus movimientos. Se adelantó unos pies para seguir con la inspección. Terminó entrando en el comedor contiguo a la cocina (que no era el principal, sino uno destinado a cenar en horas bajas, apilar libros los días de limpieza, o jugar una partida interminable al póker consigo mismo). Las sillas caoba se camuflaban con la pintura de la buhardilla, atravesadas bajo la mesa necias de aburrimiento. La gran mayoría llevaban años sin ser utilizadas y,&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;por lo que veían y oían, no les esperaba un futuro muy alentador para sus asientos. La mesa pretendía estar limpia, pero siempre conseguía almacenar migajas de las comidas anteriores, con las que enseñar a Marcos la triste cotidianidad de su vida. Cuando uno se acostumbra a ver su comedor a medio recoger, nada bueno te espera para el día siguiente. Continuó desnudando todo con la mirada, buscando alguna pista que seguir; pero su hogar continuaba siendo la confortable creación de un genio loco venido a menos. Algo así como un poeta sin pluma, o peor aún, sin lugar donde escribir; sin más remedio que almacenar versos devoradores de fantasía. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;La cocina le reprochaba con platos sucios su dejadez. Breve visita hecha, aquella de quien mira para otro lado; sabedor de que las cosas que queman hay que observarlas de reojo, y en poca cantidad. Y no hace falta que se nombre la desazón que mordía hambrienta en su subconsciente, cada vez que comprobaba el desastre de existencia en la que vagabundeaba. Mendigo de oportunidades. La suya había pasado hace tiempo. Y ni tan siquiera recordaba haber anotado su número de teléfono ni dirección. Era penoso. Pero era así. Aquel exhaustivo registro &lt;i style=""&gt;holmesiano&lt;/i&gt; cargaba de diapositivas de desaliento la realidad de su existencia. Aunque, existencia era una palabra demasiado larga para lo que había vivido. Subsistencia como premio de consolación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Marcos era una de esas personas geniales en ocasiones y, en otras tantas, en demolición inminente. Los artificieros colgaban la dinamita con soledad por su cuerpo. Pequeñas explosiones cada vez herían más hondo. Y el no tener a nadie a quien recurrir mas que a un felino aprendiz de pantera, incendiaba demasiadas mechas. Lo jodido era que las incendiaba. Si tan sólo las encendiera, buscaría como cortarlas cerca del explosivo. Pero cuando todo ardía, siempre saltaban chispas que escapaban de sus oxidadas tijeras de cortafuegos.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.4pt;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;La visión de una sombra oscilante proveniente de su dormitorio, le sacó de su hondo desánimo. Un tirabuzón oscuro que se movía allá adentro. Armando de inteligencia los ojos calculó todas las variables antes de volver a dar un paso en falso. Recordó los objetos que podrían producir aquella silueta que danzaba en las baldosas iluminadas por el sol de otoño. Por lo que adivinaba, debía de estar sujeto a la pared junto a su ventana, concretamente a la derecha; más cercana a la cama que al corcho de recuerdos. Las cortinas eran ya presa de los infiernos del mal gusto, así que sólo le quedaban los cuadros de Monet en Honfleur., y tal vez alguna nota que no quería encontrar. Esperó medio escondido entre el marco de la inexistente puerta de la cocina, intentando entrever cualquier otra anomalía. Algo le rozó la pernera del pantalón, y esta vez, ya puesto sobre aviso, reconoció fácilmente a GV; que también asomaba medio cuerpo hacia la escena que él contemplaba. Allí estaban los dos, arrimando el hombro ante lo desconocido. Cómplices de alquiler que se veían obligados a colaborar. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Finalmente tomando la iniciativa de quien debe una disculpa, GV avanzó sigiloso hacia la entrada de la estancia. Se asomó distraído, y al no parecer encontrar nada que lo satisficiera, arrastró sus andares victoriosos hacia su cajita de arena. Donde por supuesto no hizo sus necesidades, sino que escarbó aburrimiento. Agarrándose la cara con una mano, el muchacho trataba de introducir en su entendimiento el asalto sufrido. No era nada excepcional. De hecho se sentía bastante afortunado por la de ocasiones en las que la suerte le había desviado unas calles de soslayo, para no ser blanco fácil de ese tipo de habitantes de las sombras. Se rascaba la incipiente barba con gesto adormecido, como si el cansancio se hubiera acumulado de golpe contra su instinto aventurero, noqueándolo; y devolviéndole al silencioso lamento de su mediocridad. Maldiciendo la desdicha de haber sido atacado, pero ya más consciente de la exigua singularidad de tal acción, apartaba elucubraciones mientras destensaba los músculos del cuello. Bonita preparación para lo que estaba a punto de ver. Unos metros más adelante dejó de moverse. Petrificado, con la mano tapando su boca abierta por la incomprensión, admiraba el inicio de aquello que terminaría por acercarle tanto a la muerte, como para jugar con ella a una partida de dados con final incierto. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Los dos cuadros del pintor Impresionista estaban rasgados, destrozados por todos sus matices, el asesinato de la belleza del paisaje. Colgaban los lienzos, balanceándose con el viento que se colaba por la ventana entreabierta. ¿Qué sandez significaba eso? La preocupación volvió a remar a favor de la marea, adentrando su miedo hacia un mar demasiado profundo. Comprendía algo de todo aquello. Pero era tan lejano que asustaba rememorarlo. Empujado por las malas nuevas, corrió esta vez hacia el teléfono marcando atropelladamente un número que recordaba de memoria. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Los tonos sonaron como las campanadas de la tragedia que se estaba interpretando. Nadie contestó. Colgó nervioso y se introdujo en el salón. Allí la sorpresa no tuvo lugar en sus sensaciones. Triste confirmación de sus temores. El lienzo de los nenúfares roto sobre su sofá. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Aquella tarde transcurrió entre llamadas sin respuesta y sonidos extraños en las rendijas de su hogar. Sopesó el alcance de las circunstancias. Deseó no acertar en el diagnóstico, mas si escuchas trotar, pensarás en caballos y no en cebras, le decían en la carrera. Y mucho menos en unicornios. El problema es que el equino tratado pretendía cocearle lo poco sano que quedaba de su vida, hasta deshacerse de él en la zanja más cercana. La situación no era desesperada. Ni mucho menos inesperada. Pero si peligrosa. Y mucho. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Jamás imaginó que aquello volvería. El pasado te abandona con billete de ida y vuelta. Y aquel se había abonado a su estación. No podía tratarse de ninguna estúpida coincidencia. Aquello tenía un propósito claro. La pieza del agresor no encajaba demasiado bien en aquel puzzle olvidado en el desván del miedo. Pero la muerte de Monet, era suficiente insinuación para comprender que los demonios siempre vuelven cuando no tienes un ángel de la guarda en la puerta de casa. Y él para este tipo de personajes… debía de tenerla abierta de par en par. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Se arrastró por su vieja agenda de teléfonos, acariciando las páginas con cada nombre que le transportaba hacia una sonrisa. Al final llegó a &lt;st1:personname productid="la N. Apuntados"&gt;&lt;st1:personname productid="la N."&gt;la N.&lt;/st1:PersonName&gt;  Apuntados&lt;/st1:PersonName&gt; con el tintineo de un buen polvo, el teléfono del domicilio de Natalia y su móvil adjunto arañaban su estómago. Una náusea asomó discreta, causada por el agobio de encontrarse con esa voz de nuevo. Marcó el número del fijo, que no conocía de memoria, y saltó el serio contestador de la compañía telefónica. Aquella vez esperó al pitido final. Aquel partido había comenzado de nuevo, y el árbitro seguramente asesinado, no sería capaz de calcular muy bien el descuento para los protagonistas. Tras oír la señal su voz dijo “Natt, él ha vuelto. Ven inmediatamente a Valencia porqué posiblemente esté camino de Barcelona ahora mismo. No tenía ni idea de que le habían soltado. Pero allí no estás segura. Tan pronto me escuches ven. Por favor. Ven.”&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Jamás sabía muy bien como hablarle a los contestadores, y siempre terminaba repitiendo las palabras y rellenando de incongruencias sus recados. Dejó caer el auricular, y se sentó en la primera silla que alcanzaban sus pasos. Rememorando antiguos temores, su buhardilla se estrechaba hasta el punto de asfixiarle. No podía llamar a la policía. No para este asunto. Volvían en tropel fantasmas que ya creía muertos. El agobio de aquella condena lo bloqueaba. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Necesitaba salir de allí ahora mismo, despejar la mente con el transcurrir del atardecer, y ¡visitar a un cerrajero!... &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;La avenida Malvarrosa siempre le satisfacía. El devenir de autos en una sola dirección, adentrándose en la ciudad ilusionados con llegar a casa le provocaba una calma ficticia con la que no pensar demasiado. Se abrochó la gabardina dejando los dos últimos botones al desahogo, y anduvo con la mirada gacha por las conocidas aceras. Cruzó un pequeño paso de peatones, dejó a su derecha una parada de autobús, y sorteó una papelera rota, que estampaba un collage de basura en el suelo. Antes o después tendría que cambiar de lado. Asegurándose de salvar la vida en el tránsito hacia las tiendas de enfrente, dio unas cuantas zancadas con aires de misterio londinense, hasta encontrarse con la puerta de José Antonio Llavero. “Arreglos de zapatos, llaves y cerraduras” rezaba el cartel de la entrada. La figura de un cangrejo muy gracioso cargado de claveros te invitaba a entablar una mínima conversación con el dependiente. J.Antonio “El llavero”, era el hijo de un famoso calafate de la zona, ya retirado y con el Alzheimer devorando sus neuronas. Mas esa condición de primogénito de alguien tan importante (su padre, Don Juan Claver; era más respetado que la virgen de los desamparados), le hacía poseedor de una fama que atraía ella sola el negocio. Si a eso le sumas la afabilidad de su rostro, tienes el comercio perfecto. Si hubiera tenido que invertir en algo, sin duda alguna habría elegido aquél doctor de cerrojos. Y para variar, la tienda hasta los topes de contertulios variados, de linajes marineros y agricultores, disfrutando del devenir de las horas. Marcos saludó a la concurrencia con un gesto educado del sombrero. Peculiar vestimenta la suya si se comparaba con el foro ante el que se encontraba. Camisetas de tirantes de color blanco que asomaban debajo de las camisas usadas, chaquetas gastadas por el frío y la tierra, pantalones de pana empanados de ancianidad… Todo espolvoreado de honestidad y amabilidad. Así que al fin y al cabo, daba lo mismo lo que le cubriera, mientras se mostrara educación hacia los presentes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;“El Llavero” alzó el brazo apuntando al muchacho y gritó entre sonrisas: “¡Ara vaig xiquet!” (¡ahora voy chico!), mientras terminaba de lustrar unos botines que la sra Carmen abrazaba con su vestido de visón. Sin darse cuenta, Marcos formaba parte de aquel ecosistema tan singular que era el barrio de &lt;st1:personname productid="la Malvarrosa. All￭"&gt;&lt;st1:personname productid="la Malvarrosa."&gt;la   Malvarrosa.&lt;/st1:PersonName&gt; Allí&lt;/st1:PersonName&gt; se mezclaban la gente más honrada y la más sucia de toda Valencia. Desde pescadores que vivían de lo que el mar y la huerta les daba, hasta traficantes escondidos en el piso de abajo, asesinando a los jóvenes (y no tan jóvenes) que requerían sus servicios. Las palmeras seguían insinuando que lo que unas calles más al Este se encontraba, era nada más y nada menos que el mar Mediterráneo, y había que aprovechar la brisa marina cuando te impulsaba a ser optimista con el día siguiente. Esa magia la tendría hasta el fin de sus días aquella avenida. Por eso mismo, (y por la sencilla cuestión de no desaprovechar una herencia), se había instalado allí. Pero lo más bello siempre está rodeado de peligros. Y estos crecían y crecían por los alrededores, arrinconados por la presión urbanística que de forma discutible se ejercía sobre aquella zona. Todos los barrios marítimos aprisionados por la gran urbe, por grandes acontecimientos ajenos a su pasado, hastiados de la desidia que se mostraba hacia ellos. Aquel tema era una constante en cualquier taberna matutina o vespertina que se pudiera encontrar incrustada en alguna fachada de los alrededores. Pero ese es otro tema. Y este no es el lugar para comentarlo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;span style=""&gt;            &lt;/span&gt;Con unas palmaditas en la espalda, J.Antonio “El llavero”, aceptó como válida la excusa de una vulgar pérdida del juego de llaves en el autobús, y prometió pasarse cuando cerrara a eso de las ocho y media, con el crepúsculo ya escondido. Le quedaban dos horas vacías de contenido esperando ser rellenadas. Salió airoso de conversaciones triviales con el forum dialectum (así llamaba al grupo de gente que allí se congregaba), y embotado de preocupaciones avanzó hacia su paseo marítimo. Misma ruta, mismo destino. Tenía que intentar que el viento se llevara al horizonte todo su pesar. De alguna manera, hacerlo desaparecer hasta que se volviera a presentar de improvisto. Pasó frente al escaparate de una droguería, y giró un recodo ya iluminado por las farolas más puntuales de toda valencia. Andaba a grandes pasos, lanzado contra el mar como único salvavidas del oleaje que sabía se le venía encima. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¡Marcos! – una voz femenina que reconocía perfectamente se coló por el alto cuello de su gabardina. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 35.25pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.25pt;"&gt;Se dio lentamente la vuelta, y pudo contemplar de nuevo a la musa del infierno. Con la misma camisa blanca de esa mañana, aunque envuelta en una chaqueta morada muy discreta, la perversión femenina avanzaba hacia él con botas de tacón alto. Instintivamente se protegió cruzando los brazos ante el busto que se acercaba, aquellos ojos que lo desnudarían de nuevo, los labios que se comerían la pasión que albergaba su romanticismo… No era el mejor momento para que Claudia se encaprichara con él. Y sí, un encuentro podía ser fortuito, pero dos… era demasiado trabajo para una diosa fortuna que hacía tiempo se había olvidado de él. Ya enfrentados, contempló de nuevo las facciones angulosas de aquel bellezón. Sus ojos ingeniosos y traviesos, atractivos por la madurez y convicción que esgrimían. Las botas también moradas conjuntaban perfectamente con la pequeña chaqueta. Unos pantalones negros que encajaban mejor que en el maniquí del sastre, guindaban a la mujer. Conocedora de sus encantos, soltó la coleta que atrapaba su cabello, dejándolo ondear vencedor en el viento hasta que adoptó su forma natural. Con una ingenuidad de antifaz confesó. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Esta mañana te he visto tan atractivo que no he podido resistirme a espiarte&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;desde la ventana de mi habitación. – todo retocado con una delicada muesca en su labio inferior, una sonrisa velada, y una mano demasiado inquieta. Había que admitir que nunca jugaba al empate. Esa declaración podría haber tumbado al más sobrio de los caballeros. Y llegaba en aquel preciso instante. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Ando metido en un problema que no lo ha generado mi mente. Estoy&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;bastante preocupado Claudia. Lo nuestro terminó. – mostrarse el más seco e imbécil de la faz de &lt;st1:personname productid="la Tierra"&gt;la  Tierra&lt;/st1:PersonName&gt; sólo conseguía provocarla más. Él lo sabía, y le encantaba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;No quiero relacionarme con un loco. &lt;i style=""&gt;Sos peligroso cabashero&lt;/i&gt;. – acercó su&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;boca hacia su barbilla, intentando morderle la perilla.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Él la esquivó mostrando sus verdaderas intenciones. El juego de engaños era un divertimento que no podía concederse tal y como estaban las cosas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Necesito hablar Claud. ¿Tienes una hora libre? – la cogió de la mano para &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;resultar lo más convincente posible.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Pensaba pasarme hasta la madrugada contigo. Una hora no sé si será &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;suficiente. – se mordía el labio inferior. Demasiada efusividad. Marcos se olía algo turbio detrás de todo aquello. Y sólo faltaba que lo que fuera arrastrado por aquella vampiresa entrara en escena. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¿Te ocurre algo?- y aquí estaba su principal defecto. Si él no tenía ya &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;bastantes problemas, poseía un extraño don para cargarse con los de los demás, aliviándoles del dolor. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.25pt;"&gt;De pronto, la mujer se tambaleó. Comenzó a temblar y apartó su rostro para que éste no pudiera verlo. Un llanto desconsolado afloró de sus pulmones. Desesperación, nerviosismo, euforia, desasosiego. Todo mezclado y bien revuelto con una falsa seguridad en sí misma. Temblaba mientras no dejaba de sonarse la nariz con un cleenex de color rosado, último grito en pañuelos. Se acercó por su espalda, y la abrazó fuertemente, sintiendo aquel cuerpo perfecto medio perdido en sus brazos. La giró para verla un poco mejor. Nunca había tenido aquella expresión de abatimiento en su mirada. Es curioso lo que puede llegar a producir un simple “¿Te ocurre algo?”, en alguien que tan sólo espera escuchar eso. La volvió a estrechar firmemente, y decidió invitarla a uno de esos helados &lt;i style=""&gt;Häagen Dasz&lt;/i&gt; que tanto adoraba.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.25pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.25pt;"&gt;Entraron en la horchatería “Tío Pepe” pasados diez minutos del primer encuentro. Más relajada la situación, y recompuesta la desolación inicial.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.25pt;"&gt;&lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Aludiendo que prefería tomar algo líquido, marcharon a aquella vieja horchatería, a saborear dos de esas bebidas que sólo en valencia puedes encontrar. &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;Se acomodaron en la incomodidad de sus asientos, y tras un intenso silencio adaptativo, Claudia volvió a llorar.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.25pt;"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;No es justo – algo así balbuceaba entre sollozos, con el albo refrigerio &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;observando atónito. Su pelo se convertía en una greña incómoda de ver en el marco de su belleza. – No es justo que ocurra Marcos- repetía una y otra vez aquella oración desiderativa de protección.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¿El qué exactamente? – con ella siempre era mejor ir al grano. De lo &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;contrario, era una mesa de ping pong dispuesta a devolverte las pelotas tan escoradas y jodidas, que no volverías a utilizarlas en dos semanas. En el más amplio sentido que se le pueda otorgar a esta afirmación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;El Marqués me ha expulsado de casa. Me ha tildado de puta francesa! – Los &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;labios arrugados, los ojos rojos, las mejillas desencajadas.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Ya era hora de que lo hiciera. – valiente sinceridad a destiempo. Ella sonrió y &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;le pasó la mano por la barba. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Eres un encanto pequeño. – Reía casi temerosa de hacer otra cosa que no&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;fuera sumirse en su llanto.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¿Y esta vez qué ha detonado su ira? – todo iba pasando por los estadios que&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;el muchacho ya conocía. No era la primera vez que era “expulsada” de su hogar por aquel villano cargado de razón. Su ex psicóloga disfrutaba analizando muy a fondo a los pacientes por los que se sentía atraída. No de una forma vana y vulgar, no echando un maldito polvo a escondidas en el despacho. Se entregaba por completo en largas noches de pasión que quedaban marcadas a fuego en sus amantes. El problema residía en que con Marcos había sido distinto. Demasiadas madrugadas abrazados mirándose. Aludiendo ella a la magia de sus ojos verdes, y él, a la atracción del diablo. Ambas eran buenas. (Marcos pensaba que la suya mejor), pero no cabía duda que aquella complicidad traía consigo consuelos recíprocos en vacas flacas. Y las de la princesa del fruto prohibido, siempre giraban en torno a los problemas con su marido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Nada. Eso es lo que me preocupa. Hoy fue diferente. Se levantó de su&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;butacón, se desabrochó el batín y me dijo : “Ves lo abandonado que tengo mi cuerpo?” mientras me enseñaba su fofa carne en ropa interior. Sentí náuseas Marcos. Náuseas de mi marido. “Lo tengo así por tu culpa zorra francesa. Vete de mi casa”. Y a ostias me ha sacado de allí. – dicho lo cual empalideció, y pareció cercana al desmayo. Sus joyas se resaltaban del tapiz desesperado que formaba su figura.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Bebe algo por favor.- Una tregua, necesitaba un tiempo para saber hasta que&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;punto era verdad todo aquello. Comprender a trompicones nunca se le había dado bien. Pensaba hondamente sobre lo que le había contado. Era lógico al fin y al cabo. Pero inoportuno como todo lo que le envolvía últimamente. El viejo se tomó vendetta por tantos agravios, justo en la franja de vida que el muchacho necesitaba para sí mismo. No dos semanas antes, cuando el tedio barruntaba sus continuas pajas mentales. Ni siquiera hace 72 horas, con las ventanas cargando de dureza la triste realidad. Ahora, con una N mayúscula revoloteando de un lado a otro de su cabeza, Claudia se veía en la calle, deseosa de que utilizara la cualidad cultivada durante tanto tiempo, que conseguía arrancar sonrisas del fango que envolvía a todos los problemas. Allí frente a él, su objeto de pasión se hacía añicos sin tener ni un gramo de fuerza para soportar los fragmentos más pequeños de sus lágrimas. Ella le miraba esperando una rotundidad que protegiera su alma. Él lo sabía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Antes o después iba a ocurrir. – tal vez la indiferencia fuera un refugio ante &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;su incompetencia como amigo.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¿Qué te ocurre Marcos?- la mujer agarró su mano, y sin saber cómo, una &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;sensación bochornosa ascendió desde el corazón del muchazo hasta sus ojos, lanzando lágrimas de incomprensión hacia la fría fachada de su rostro. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Ando algo mareado. – fruncía el ceño furioso por la poca entereza mostrada. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.25pt;"&gt;Apartaba la caridad de los demás con una falsa autosuficiencia. Siempre servía. Te hacía hablar menos de lo que dolía. Su perfil sin embargo no ocultaba la consternación de su situación. Estaba preocupado por como se desbarataba su trivial subsistencia, arrastrado hacia el oscuro pasado, y dolido por no poder complacer a una persona maravillosa. Y eso ella lo entendía. Se quedaron en suspenso mirándose durante minutos, con lágrimas silenciosas resbalando por su triste empatía.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;¿A que no has comido poeta? – Claudia fue la primera en rehacerse del&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;réquiem lacrimosa. Su sonrisa más placentera carecía de sentido. Un escudo más para los derrotados en tantas batallas. Él no recordaba haberse llevado nada a la boca desde la pizza de la noche anterior. La escena convulsa a la que le habían empujado de nuevo, era suficiente excusa esta vez para justificar su dejadez.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Lo he olvidado. Ya sabes. Como siempre. – se encogió de hombros &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;fingiendo torpeza, y ella comprendió al instante la llamada de socorro.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="margin-left: 53.25pt; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;!--[if !supportLists]--&gt;&lt;span style=""&gt;-&lt;span style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;; font-style: normal; font-variant: normal; font-weight: normal; font-size: 7pt; line-height: normal; font-size-adjust: none; font-stretch: normal;"&gt;         &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;span dir="ltr"&gt;Vamos arriba, te prepararé la cena. – se acercó a la barra y pagó los &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;refrescos. &lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal" style="text-indent: 35.25pt;"&gt;Salieron sin entablar palabra, acercándose al portal 38, dónde “El Llavero” esperaba impaciente al despistado de Marcos. La visión del hombre con las nuevas cerraduras en una i
